Cómo la batalla de Scarlett Johansson contra Disney podría cambiar Hollywood

La demanda por incumplimiento de contrato que interpuso la actriz es una situación paradigmática de la pandemia: parte de las ganancias de la intérprete estaban sujetas a la recaudación mundial de su película Black Widow, disminuida por el delicado momento de los cines y su estreno en simultáneo en el streaming. Los expertos de todos modos anticipan un acuerdo entre las partes, enfrentadas a un escenario inédito que está determinando las nuevas reglas de la industria.



Única protagonista mujer del elenco original de la franquicia más millonaria del Hollywood de este siglo, Scarlett Johansson cerró su etapa con las películas de Marvel a comienzos de julio. Luego de un año de retraso a causa de la pandemia, la primera cinta en solitario de su personaje, Black Widow, salió al mundo con funciones en los cines que estuvieran abiertos y en el catálogo de la plataforma de streaming Disney+, a través de un pago extra (en Chile, $12.900 adicionales a la suscripción mensual, $6.500). Un estreno que podría haber semejado una alegría para sus involucrados, por fin testigos del debut de un filme inicialmente agendado para mayo de 2020, pero que ocultaba un conflicto a punto de revelarse.

La bomba estalló el jueves, cuando se dio a conocer que la actriz interpuso una demanda en la Corte Superior de Los Angeles en contra de Disney, por supuesto incumplimiento de contrato. ¿El motivo? Su acuerdo –así como el de otras grandes estrellas de la industria– estipula que parte de sus ganancias provienen de un porcentaje de la recaudación mundial de la película en los cines, una cifra disminuida, alega, por el estreno en simultáneo en streaming y la decisión de lanzarla en salas en un momento “débil” del mercado.

Hasta ahora, Black Widow totaliza US$ 343 millones en el mundo, el número más escuálido para una cinta de Marvel y Disney, acostumbrada a por lo bajo triplicar esa cifra con sus últimas entregas. De acuerdo a esa fórmula, detalla Forbes, la misma Johansson sumó US$ 25 millones a los US$ 15 millones que inicialmente se le pagaron por Avengers: Endgame, que recaudó US$ 2,8 mil millones globalmente en 2019.

El enfrentamiento de la estrella con la compañía es paradigmático de los remezones causados por el Covid. Las películas más pequeñas y las más grandes han intentado estrenarse en pandemia, derivando generalmente en postergaciones de más de un año (la nueva James Bond llegaría en abril del año pasado y ahora está fijada para octubre) o en estrenos directo en streaming. Pero también se ha apostado por el cruce de debut digital y físico al tiempo, un formato incompatible con cómo operaba el negocio hasta antes de marzo de 2020.

Las cintas de Warner Bros. vivieron un remezón de proporciones en diciembre, cuando se anunció que las 17 películas que el estudio tenía programadas para este año llegarían en simultáneo a la pantalla grande y a su plataforma HBO Max (algo que solo aplica en Estados Unidos; en Latinoamérica hay 35 días entre ambos estrenos). Christopher Nolan arremetió en contra de la firma y, ad portas de una guerra mayor, la compañía llegó a acuerdos con sus directores y principales figuras. Por ejemplo, a Gal Gadot y la cineasta Patty Jenkins se les pagó US$ 10 millones a cada una, a modo de compensación por el formato de estreno que se le dio a Mujer Maravilla 1984.

De acuerdo a lo reportado en su momento, Disney también compensó al equipo de Mulán, cuando en septiembre optó por estrenar la película bajo el formato Premier Access, el mismo que luego aplicaría con Raya y el último dragón, Cruella, Black Widow y recientemente Jungle Cruise, el filme protagonizado por Dwayne Johnson y Emily Blunt. Con las estrellas de estos últimos títulos se desconoce si la compañía habría aplicado la misma estrategia, pero al menos no ocurrió con Johansson, quien señaló que sus intentos por renegociar fueron “ignorados”.

“Scarlett Johansson no quiere que Disney retire Black Widow de Disney +. Quiere que le paguen una buena suma de dinero por ser conejillo de indias en este experimento de Disney +. Y Disney no quiere ser demandado por cinco estrellas de cine al mismo tiempo”, planteó Lucas Shaw, especialista en negocios y entretenimiento, en Forbes, anticipando un eventual entendimiento entre las partes.

Foto: Disney. © 2021 Disney Enterprises, Inc. All Rights Reserved.

Su caso de todos modos podría marcar ajustes en los acuerdos que firmen las grandes figuras. El ítem ganancias por plataformas digitales nunca estuvo considerado en la colaboración entre actores y los estudios, pero los acelerados cambios y la incertidumbre que genera la pandemia impulsan a replantarse las reglas básicas de la industria.

“La marea cambiante hacia el streaming ahora ha llevado a los abogados y los agentes a asegurarse de cubrir en las negociaciones el escenario, que alguna vez fue improbable, de que una superproducción pueda terminar en una plataforma”, explica IndieWire.

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