Jessica Chastain en su mejor año: de Secretos de un Matrimonio a su carrera por los Oscar

La actriz en el estreno de su película The Forgiven en el último Festival de Toronto. Foto: Reuters/Chris Helgren

La actriz estadounidense gana elogios por la miniserie de HBO junto a Oscar Isaac –que aún tiene tres episodios por delante–, mientras en los cines debuta su transformación como la televangelista Tammy Faye Bakker, un personaje que, asegura, es el rol más difícil que ha desarrollado en su carrera.



A fines de los 2000 la carrera de Jessica Chastain no terminaba de arrancar. Algunas apariciones pequeñas en series como Veronica Mars y en una de las encarnaciones de La ley y el orden eran sus mayores créditos en televisión, mientras que en cine recién debutó en 2008 con una película independiente que no tuvo mayor repercusión (Jolene).

En esa ruleta rusa que es muchas veces Hollywood, su trayectoria podría haber tomado otro curso si hubiera tenido éxito en su audición para In treatment, el drama de HBO en que los pacientes del terapeuta interpretado por Gabriel Byrne se turnaban en cada capítulo. La misma que se basaba en una producción cocreada por el israelí Hagai Levi y que ha tenido versiones televisivas en Europa, Argentina e incluso Chile (En terapia, protagonizada por Alfredo Castro).

“Hice le prueba del episodio piloto y no lo obtuve. Pero yo era demasiado joven, así que está bien”, dice la actriz en una entrevista genérica compartida a este medio. Más de una década después, Chastain tendría su revancha con el canal de Los Soprano y con una historia autoría de Levi.

En Secretos de un matrimonio (Scenes from a marriage), escrita por el guionista israelí a partir de la miniserie de Ingmar Bergman, la intérprete se pone en la piel de Mira, la ejecutiva de una compañía tecnológica que experimenta las turbulencias de la relación con su esposo, Jonathan (Oscar Isaac). Debido a la responsabilidad de su cargo, ella es quien pasa menos tiempo en su casa en Boston y al cuidado de su hija pequeña. También es quien ha preferido resguardarse en el mutismo y quien propone que lo mejor es el divorcio.

Encumbrada entre las actrices más solicitadas de Hollywood, Chastain se enteró de que HBO apostaría por reactualizar la obra de Bergman a través de un correo electrónico de Isaac, amigo de juventud desde que estudiaron juntos en la escuela neoyorquina de Juilliard. “Quiero hacer esto contigo”, le escribió el actor de Inside Llewyn Davis, cuando la producción aún no se terminaba de armar.

Aunque la actriz dice que se interesó de inmediato, una agenda sobrecargada de proyectos en un comienzo dificultó esa posibilidad. En su radar incluso tenía un montaje que adaptaría Casa de muñecas, de Ipsen. Pero comenzó la pandemia y, como resultado de un tiempo funesto para la industria y el mundo, la carga laboral de Chastain disminuyó. Así, podría estelarizar la ficción de cinco episodios junto a uno de sus mejores aliados fuera y dentro de pantalla (juntos estrenaron A most violent year en 2014).

Pero luego emergió otro escollo a resolver en escena. Como revelan los dos primeros capítulos –disponibles en HBO Max, estrenos los domingos en la plataforma y HBO–, el duelo interpretativo entre los protagonistas es visceral y no deja indiferente a nadie. En silencios y en intercambios de palabras, Mira y Jonathan viven la intensidad del declive de su matrimonio.

Chastain reconoce que incluso temió que eso afectará su vínculo con su colega. “Cuando conocemos a Mira, ella se encuentra en esta depresión marital en la que se ha reprimido y silenciado, y fue muy interesante explorar todo eso con Oscar. También se volvió difícil y bastante doloroso en episodios posteriores. Y cuando estás filmando esas escenas con alguien a quien realmente amas, porque hay un profundo amor entre Oscar y yo, se vuelve muy complejo y difícil de navegar”.

“Mientras la estábamos filmando, al principio, lo miré directamente y le dije ‘¿vamos a ser amigos después de esto?’ Porque se sentía demasiado perturbador e intenso. Pero estoy muy feliz de decir que todavía somos muy buenos amigos”.

Los Oscar en la mira

En el mismo año que gana elogios por Secretos de un matrimonio, la actriz suma otro papel que le podría reportar reconocimientos. En The eyes of Tammy Faye se pone en la piel de una figura controversial, la televangelista Tammy Faye Bakker, retratada en su auge y caída en la cultura norteamericana.

A diferencia de la miniserie de HBO, fue la misma intérprete quien buscó realizar el filme desde un inicio, adquiriendo los derechos de un documental estrenado en 2000 y realizando contactos con el estudio. A la larga, la película se terminó convirtiendo en su mayor desafío, según ella misma ha descrito.

“Esto fue mucho más difícil que cualquier otra cosa que haya hecho. Cuando estás creando un personaje de ficción, puedes hacer lo que quieras”, señaló a Entertainment Weekly sobre su reto, que implicó una extensa investigación y un look que la hace desaparecer detrás del papel.

Tras sus nominaciones por Historias cruzadas y La hora más oscura, el filme podría devolverla a la carrera por los Oscar. Un hito que coronaría una temporada que, además de Secretos de un matrimonio, suma un premio del Festival de Toronto en tributo a su carrera.

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