Chile y el Necaxa: el vínculo eterno que llegan a reforzar Jorge Valdivia y Ángelo Araos

Matías Fernández, en su paso por el Necaxa.
Matías Fernández, en su paso por el Necaxa.

Los mediocampistas nacionales se suman al equipo de Aguascalientes, donde lo espera un técnico transandino, pero que también estuvo ligado al fútbol nacional: Pablo Guede. Ambos son apenas los últimos de una larga lista que comenzó a escribirse a mediados de los noventa.



Jorge Valdivia y Ángelo Araos son los nuevos refuerzos del Necaxa. El Mago rompe la inactividad que lo llevó incluso a transformarse en comentarista televisivo. El antofagastino sale del Corinthians, el club brasileño al que había llegado como gran precio después de una gran campaña en Universidad de Chile, pero en el que nunca pudo consolidarse. En la escuadra de Aguascalientes los espera una recepción cordial. De partida, porque el técnico es Pablo Guede, una cara conocida por su paso por Palestino y Colo Colo. De hecho a Valdivia lo une un vínculo de amistad. Pero, más allá de eso, ambos estarán rodeados de una estructura que hace un buen tiempo ha transformado a los futbolistas chilenos en parte de sus cimientos.

Una cifra sintetiza esa consideración. Antes de las incorporaciones de Valdivia y Araos, 22 futbolistas chilenos habían vestido la camiseta de los Rayos. El nicho lo abrió Ivo Basay, quien defendió al club entre 1990 y 1995, época en la que alcanzó a coincidir con Eduardo Vilches y Rodrigo Barrera, quienes arribaron un poco después. El Hueso se transformó en ídolo y en parte de la historia. Anotó 109 goles, fue el máximo artillero en la temporada 1992-93, con 27 anotaciones y volvió de un breve paso por Boca Juniors para ser campeón en 1994-95. Por añadidura, es el segundo goleador en toda la existencia de la institución.

En la década siguiente fue el turno de Cristián Montecinos, Nelson Parraguez, Gamadiel García y Ricardo Rojas. Todos dejaron un grato recuerdo en el club que para los chilenos comenzara a hacerse familiar por una razón ajena a lo futbolístico: las menciones de Don Ramón, el personaje interpretado por el actor Ramón Valdés en la icónica serie El Chavo del 8.

Jorge Valdivia fue anunciado como nueva incorporación del Necaxa.
Jorge Valdivia fue anunciado como nueva incorporación del Necaxa. Foto: @ClubNecaxa/Twitter.

La irrupción

Si bien la puerta de Los Electricistas había quedado abierta, pasaron un par de años después de la salida de Rojas para que se produjera una verdadera irrupción de nombres nacionales. Esa nueva época, que se inició con la llegada del polifuncional Luis Felipe Gallegos, en 2014, es pródiga en nombres. Marcos González, Manuel Iturra, Edson Puch, Matías Fernández y Claudio Baeza son algunos de los chilenos consagrados que llegaron al equipo.

Sin embargo, no siempre los chilenos que llegaron al Necaxa fueron figuras. A ese contingente hay que sumar otros nombres que salieron de Chile sin haberse consagrado en el mercado local. En ese listado aparecen, por ejemplo, Martín Lara, Pedro Campos, Juan Delgado, Yerko Leiva o Nicolás Maturana. Víctor Dávila, Igor Lichnovsky, Bryan Carvallo también vistieron la camiseta blanca de listas rojas.

El factor AIM

A todos los nombres los une un denominador común: la empresa de representación AIM. Araos es, de hecho, uno de los jugadores asesorados por la firma. El vínculo nació en 2011. “Hace ocho años intentamos meternos en el mercado mexicano. Mi abogado, Luis Torres Septién, resultó ser el director general del Necaxa. Él me acerca al club. Ahí se genera una relación de confianza y exitosa, con lo que crece la credibilidad. Conseguimos dos títulos en cinco años. Nosotros, como asesores, recomendamos jugadores. Soy íntimo amigo del presidente del club”, explicaba Ignacio Jiménez, uno de los directores de la firma, a El Deportivo en 2019.

“Tienen un sistema de estadísticas de jugadores, análisis matemático, proyección, una metodología que llevan cinco años desarrollando. En base a esa valoración de números se calcula lo que podría aportar un jugador chileno en el fútbol mexicano. Y está también la valoración deportiva de Mario Hernández Lash. Hay una relación de confianza”, reforzaba el intermediario. La estrategia comercial apuntaba a valorizar jugadores para apostar a una potencial venta futura. El modelo resultó exitoso y ha producido millonarias ganancias. Por esa misma época, las ganancias habían cuadruplicado la inversión de US$ 6 millones.

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