Colo Colo jugará por no descender y la U clasifica a la Libertadores

Maximiliano Falcón, el jugador que cometió el penal decisivo. Foto: AGENCIAUNO.

El empate en el último segundo de O'Higgins condenó al Cacique a disputar una inédita definición por la permanencia, mientras que los azules irán a la Copa tras la postrera igualdad de Coquimbo, que bajó a la B.


Más que el día de los enamorados, este 14 de febrero parecía ser el día nacional de comerse las uñas. Los hinchas de Colo Colo, Audax Italiano, La Serena, Curicó Unido, Universidad de Concepción y Coquimbo seguramente acumularon muchos años de vida en los 90 minutos más infartantes que recuerde el fútbol chileno en los últimos años. Y la jornada dejó a dos grandes perdedores: los piratas, que perdieron la categoría, y el Cacique que jugará un inédito partido por la permanencia ante el Campanil.

Antes de los encuentros del bloque de la tarde, los piratas se sumaban a Iquique en el descenso directo y el Cacique estaba jugando el partido de desempate frente al Campanil. La extrema tensión se apoderó de todos los compromisos. Mucho morbo en Rancagua, donde los albos visitaban a O’Higgins, que se jugaba su chance de entrar a la Copa Sudamericana y necesitaba ganar para acceder.

En La Cisterna, Coquimbo se medía con Palestino en busca de su salvación, mientras los árabes necesitaban la victoria para entrar a la Copa Libertadores, después de la victoria del sábado de la U. A los 16′, los de Juan José Ribera dieron el primer golpe, con el tanto de Lautaro Palacios, y la tabla se movió. Como Iquique igualaba 0-0 con Wanderers y La Serena hacía lo propio con Audax en La Portada, el Barbón se agarraba al partido de permanencia ante su archirrival.

Sin embargo, casi al final del primer tiempo, Jonathan Benítez igualó para el elenco de José Luis Sierra, tras un error de Matías Cano, y devolvió a los de la Cuarta Región al descenso directo y a Colo Colo al temido duelo por mantener la categoría ante la U de Concepción, que incluso guardó jugadores para ese eventual pleito.

Con ese escenario del terror, los cuatro partidos afrontaron sus segundos 45 minutos. Los salieron a buscar el tanto que le permitiera respirar e intentaron aprovechar la superioridad numérica tras la expulsión de Marcelo Larrondo, a los 41′. Y lo consiguieron de entrada, con un derechazo ajustado de César Fuentes, al minuto de la segunda fracción. El tanto lo salvaba de todo y metía a Audax en el match por la permanencia. Además, casi paralelamente el autogol de Juan Soto le daba el 1-0 a Iquique, sentenciando a Coquimbo.

El dinamismo del desenlace volvió a cambiar los papeles. Un tanto de Ariel Martínez para los de La Florida metió a los papayeros en la definición. De todos modos, quedaba mucho. No obstante, el 2-0 de los Dragones ante Wanderers, anotado por Matías Donoso, condenó a Coquimbo, por lo que todo el suspenso de los últimos 25 minutos se trasladó a La Serena y a Rancagua.

En El Teniente, los albos sufrían la expulsión de Marcos Bolados por un planchazo, a los 73′, y la tensión se apoderaba hasta el final. Mientras tanto, Palestino anotaba el 2-1 y se metía en la Libertadores, con un tanto de Leandro Benegas, obligando a la U a esperar una derrota de Unión Española ante Cobresal, mañana, como última chance para clasificar. Pero cuando todo eso ocurriría, John Salas puso el 2-2 en La Cisterna y le dio el boleto al club que lo formó.

Pero la jornada tenía un componente de dramatismo absoluto. En el último minuto, Colo Colo se enfrentó a la peor de sus pesadillas. Matías Fernández pierde un balón en el medio, luego el esférico le cae a Roberto Gutiérrez, quien es tomado por Maximiliano Falcón. El juez Roberto Tobar no dudó en cobrar el penal, y Tomás Alarcón puso el 1-1.

El tanto condenó a Colo Colo al partido de la vergüenza, frente a una Universidad de Concepción, que llegará al miércoles bastante más descansada, al duelo que se jugará en el Fiscal de Talca, a las 18.00.

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