Dentro de Alexis

Mientras el chileno espera su reenganche en la titularidad, su presencia es permanente en el magnífico Old Trafford y entre los fanáticos del Manchester United.


Manchester United vive un momento dulce con Ole Gunnar Solskjaer, quien, al igual, que la afición Red Devil espera la versión máxima de Alexis Sánchez, el hombre mejor pagado de la lujosa Premier League.

Siete. Siete victorias al hilo ha conseguido el United desde que asumió Solskjaer como técnico luego del fracaso de José Mourinho. El noruego de la sonrisa permanente, intocable para la afición desde el inolvidable gol del triunfo en la Champions League 1998-1999 en la final ante Bayern Múnich, tiene feliz a una afición que había perdido la alegría. Ahora todo es optimismo, pese a que en la victoria por 2-1 frente al Brighton hubo algo de incomodidad por un rendimiento de más a menos. Pero el veredicto era uno solo. “Olé, olé, olé, olé, Ole, Ole”. Cada gol y cada momento de quiebre iba con dedicatoria al hombre que devolvió la ilusión roja.

Siete. Siete es el número clave de United. George Best, Eric Cantona, David Beckham y Cristiano Ronaldo hicieron historia con ese dorsal. “Ronaldo es el mejor jugador que he visto en el Manchester. Lo que le vi hacer no le vi hacer a ningún otro”, cuenta Bill, uno de los guías del tour de Old Trafford al que La Tercera fue invitado gracias a Chivas Regal, nuevo Global Spirits Partner del club cuyo lema es Blended is Better. Bill es fanático del United y ha visto todas las glorias y caídas del club en los últimos 50 años con ojos de trabajador y fanático.

Siete. Quedan siete minutos ante el Brighton y Lukaku reemplaza a Martial. El 7, Alexis Sánchez, que había calentado buena parte del segundo tiempo junto al belga y a Juan Mata, se queda en la banca, con esa cara de niño adicto a la pelota que no puede tocarla. El partido termina y se va, sin saludar a nadie, al vestuario. Sabe que no juega por precaución, pero lo único que quiere es sumarse a este momento de sonrisas que, por fin, llega a Manchester. Y sabe que deberá seguir esperando hasta que esa rebelde dolencia muscular lo deje tranquilo. Tanto a él como a su nuevo técnico.

“Obviamente no está al ciento por ciento físicamente, porque lleva bastante tiempo afuera. Y es normal…pero posiblemente estará en el equipo en la FA Cup de la próxima semana”, dijo Solskjaer el sábado sobre Alexis, quien volvería a las canchas justamente ante Arsenal, la que fue su casa por más de tres años. El lugar donde convenció a los dueños de Manchester para contratarlo como la estrella de esta era.

Old Trafford, en tanto, es otra historia, por sí mismo. Siete restaurantes, un hotel al costado del estadio financiado por ex jugadores y 1.500 asientos en boxes VIP es parte del ambiente que ofrece la casa de uno de los clubes más poderosos del mundo que tiene a Alexis como afiche permanente en cada uno de sus rincones. Es un rostro querido y el buen momento del Manchester ha hecho apagar las críticas de hace unos meses, cuando se recordaba constantemente que se trata, nada más ni nada menos, del salario más alto de la liga más espectacular en el mundo.

“Lo estamos esperando. En Arsenal demostró todo lo que puede dar en la Premier. Con un delantero como entrenador, como Solskjaer, nos llevará a pelear todo”, cuenta Mike Johnson, otro fanático de toda la vida que transporta turistas desde el aeropuerto. “Diría que la principal atracción turística de Manchester es, precisamente, el fútbol. Todos los viernes se llena el aeropuerto de fanáticos que vienen a ver al United…o al color equivocado”, dice Mike en referencia al City, institución que en las calles de Manchester es menos visible que el archirrival de toda la vida.

El tema es que en Manchester están felices con su tridente de ataque lleno de juventud y que además es, en su mayoría, made in Old Trafford. Jesse Lingard (26), Marcus Rashford (21) y Anthony Martial (23) le están ganando la pelea a Juan Mata (30), Alexis (30) y a Lukaku (25). Y mientras siga ganando el United, no se ve mucha intención de modificar el tridente que se ve acompañado por un Paul Pogba que está muy suelto al estar respaldado detrás por Ander Herrera y Matic.

“Si Pogba está como nuevo, ¿por qué Alexis no?” cree Craig, un fan que se toma una cerveza de medio litro en la zona delimitada al interior del estadio. Como buenos ingleses, el alcohol es parte de la rutina antes de ingresar al estadio, para aumentar aún más la euforia existente gracias al héroe Solskjaer. En los boxes VIP, montones de grandes compañías y empresarios de todos lados del mundo aprovechan de almorzar, con bajativo mediante para combatir el frío, en la previa de un duelo que resultó ser muy parejo, pero que incrementó la racha de los dueños de casa. El escatimar gastos no existe ni en la previa ni en el postpartido, donde 10 cancheros trabajan cada milímetro del césped que es resembrado cada verano. “Según los entendidos, el pasto de acá está en el mejor momento de su historia”, dice Bill, el guía fanático.

El respaldo al ídolo Solskjaer mánager durará, al menos, hasta mediados de 2019. Depende del noruego darle a Alexis la importancia que su nombre tiene en la Premier. Al menos en Manchester, hacen todo lo posible para que el chileno vuelva a sonreír luego de un año más gris que la ciudad que le acoge. El dorsal 7 sigue esperando respuestas.

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