El otro torneo de Venezuela

Dudamel

La selección Sub 20 vinotinto intenta clasificar al próximo Mundial de la categoría en Polonia al tiempo que intenta sustraerse de los problemas políticos que sacuden al país.


No son días fáciles los que se viven en Venezuela. La crisis política que sacude al país caribeño tiene en vilo al mundo, que mira con preocupación las consecuencias que puede traer aparejada. A miles de kilómetros de distancia de Caracas, donde la tensión está instalada en su máximo grado desde el pasado miércoles, un grupo de jóvenes intenta sustraerse de los problemas. Aunque atentos a las informaciones que provienen desde su nación, sus sentidos intentan concentrarse solamente en un balón de fútbol. Y lo han hecho: la Vinotinto, comandada por Rafael Dudamel, se adjudicó el Grupo A del Sudamericano Sub 20 y aseguró su clasificación al hexagonal final.

El torneo que se celebra en Chile se ha transformado casi sin querer en quizás la única instancia de reunión de un país dividido profundamente por las diferencias políticas, aunque los hinchas que residen en Chile ocuparon el estadio El Teniente para desahogarse. Aunque los jugadores ya se encargaron de tomar una posición con respecto al conflicto que sacude al país caribeño. En la previa del duelo del miércoles ante Bolivia, un grupo de futbolistas entonó el cántico de protesta: "Y va a caer, y va a caer", en clara señal de felicidad por la autoproclamación de Juan Guaidó.

Claro que no es la primera vez que un torneo juvenil sirve de plataforma para emitir consignas. Hace dos años, el propio Dudamel reveló su faceta más política. Aquella vez, en pleno Mundial Sub 20, su mensaje directo y sin eufemismos del entrenador al gobernante Nicolás Maduro, en una entrevista a DirecTV Sports, remeció al país. "Presidente, paremos ya las armas. Esos chicos que salen a la calle lo único que quieren es una Venezuela mejor, la que ría, la que sonría y la que disfrute de la vida", declaró, sin temor a eventuales represalias. Incluso comparó la actuación de un futbolista de 17 años con un joven de la misma edad caído en las manifestaciones que suelen ocurrir en Venezuela. "Hoy la alegría nos la ha dado un chico de 17 años y ayer murió uno de 17 años", graficó. La intervención generó controversia en el país, porque puso en el tapete de la prensa internacional los problemas sociales que afectan al pueblo caribeño.

Desde ese día, el técnico nunca más se quiso manifestar. Ni a favor ni en contra del régimen de Maduro. Por esa razón, por ejemplo, al técnico y a su staff les incomodó que el grito de "Y va a caer" que emergió desde las bocas de sus dirigidos se hiciera público y viral.

Dudamel solo se juega por una posición: la de la paz. Eso pese a la fuerte personalidad que refleja ante sus dirigidos, que lo llevó a darle una cachetada a uno de sus pupilos, Jorge Yriarte, durante el partido frente a Bolivia. "La situación política del país es un impulso para nuestros futbolistas porque queremos darle alegría a Venezuela, darle alegría a la fanaticada vinotinto", expresó en el marco del sorteo de la Copa América. "Queremos que el país esté unido, que esté en calma y que esté en paz, y, cuando juega la selección, es un lindo momento para invitar a los venezolanos, con mucha ilusión, a estar unidos", enfatizó el DT. Más que nunca, Venezuela juega dos torneos paralelos.

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