Franco Lobos: "En España, se entrena como se juega; acá, no"

Tras un paso de aprendizaje en el Celta de Vigo, el joven canterano de la U destaca en uno de los equipos revelación del campeonato. Mañana se enfrenta a su cuna




El partido entre la U y Unión La Calera (mañana, 17.30) tendrá un protagonista particular. Franco Lobos (20), delantero formado en las inferiores azules, que está a préstamo los cementeros; viene de marcar su primer gol como profesional en el 3-1 sobre Universidad de Concepción. Luego de pasar la temporada 2017-18 cedido en el Celta de Vigo, y sin hallar espacio en su retorno a la U, busca darle un segundo impulso a su carrera de la mano de Francisco Meneghini. "Él fue muy importante para que yo viniera a La Calera, porque me llamó antes de venir. Estaba la posibilidad de ir a otro club de primera también, pero ya nos conocíamos de cuando él estuvo en la U, como ayudante de Beccacece. Tras esas conversaciones, decidí venir, porque necesitaba sumar minutos y tener continuidad".

Son la sensación del año. ¿Qué objetivo se ponen hoy?

Siempre hemos estado con la convicción de que queremos ser campeones. Lo que juguemos lo queremos ganar. Vamos siempre con esa mentalidad desde el principio y eso nos ha ayudado bastante.

¿Marcan mucho la diferencia los argentinos del plantel?

Totalmente. Se ve en los detalles, sobre todo. Las cosas simples las hacen simples y las cosas difíciles, también. Uno los ve jugar y parece tan sencillo que trata de hacer lo mismo. Siempre me estoy fijando para aprender de ellos.

¿Estaba ansioso por anotar?

No ansiedad, pero lo venía buscando. En los partidos anteriores venía con ganas de marcar. No fue el gol más lindo, pero vale igual. Estaba tranquilo y sabía que tenía que aprovechar la oportunidad que se presentara.

¿Se arrepiente de haber partido tan joven a España?

No, porque allá aprendí mucho. No pude seguir después del año que estuve, pero futbolísticamente me ayudó. Conocí otro fútbol. Personalmente también, porque me fui solo y nunca había vivido solo antes. Con 19 años, en un país distinto, en los primeros meses uno extraña mucho y cuesta acostumbrarse. Pero a pesar de eso, me sentí bien. Después de esa adaptación empecé a andar bien y fue una experiencia muy buena.

¿Qué diferencias encontró en el trabajo de juveniles en Chile con España?

La dinámica. El entrenamiento allá es siempre a tope, se entrena como se juega. Hacías un ejercicio mal y te sacaban del equipo. Acá, no. A veces sentía que uno podía relajarse más y no se entrena con esa dinámica y esa misma intensidad.

¿Qué le faltó para haberse quedado en el Celta?

Quizás me faltó tiempo. El Celta quería que me quedara un año más, pero no llegaron a acuerdo con la U. Si hubiese tenido ese año, pudo haber sido distinto, pero lo que mostré creo que lo hice bien y volví a Chile tranquilo. Incluso, por momentos, creo que marcaba diferencias.

¿Sintió presión por la expectativa que surge en alguien que emigra joven a España?

Nunca me sentí presionado. Solo pensaba en jugar, en entrenar y sacar todo lo externo. Tengo el foco metido solo en las cosas que me toca hacer.

¿Aún duele estar fuera del Sudamericano Sub 20?

En su momento, sí, pero no fue algo que me haya matado. Fue una decisión técnica, que entendí perfectamente y ya está. Me hubiera gustado ir, pero se respeta lo que decidió el entrenador.

¿Le afectó no tener el roce en Primera División?

Sí, pudo ser un punto importante. Volví de España y no jugaba, mientras otros jugadores eran titulares en sus equipos o alternaban.

¿Por qué los jugadores de casa no dan el salto en la U?

La U tiene un plantel muy competitivo y la juvenil está muy lejos de ese nivel. Físicamente hay una distancia muy grande con el primer equipo; entonces, cuesta más.

¿Está muy acomodado el juvenil de la U?

La verdad no sé, porque cada jugador es distinto, cada persona es distinta y no creo que haya que generalizar. Está en cada uno aprovechar las oportunidades que se dan.

¿A qué le achaca el no haber jugado más en la U?

Más que nada los momentos no se dieron. El equipo no andaba bien y sentía que, con tanta presión, era difícil que metieran a un juvenil. Aún así, viví mi proceso y no le echo la culpa a nadie de no haber jugado más.

En la U, los delanteros no convierten. ¿Usted podría haber sido una opción ahora?

No pienso en eso. Estoy enfocado en mi club, que es La Calera, y trato en cada partido de hacer lo mejor. No me visualizo tampoco a futuro, sino que solo en el partido que viene. Después a final de año pensaré en lo que venga.

Si le anota a la U, ¿lo celebra?

No lo sé. Primero se tiene que dar el gol y después veré qué hago. La U es el equipo que me formó y le tengo mucho respeto, así es que son sentimientos encontrados.

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