Ignacio Saavedra: "Antes que ganar plata, quiero dejar una huella en el fútbol"

IGNACIO SAAVEDRA

FOTO: LUIS SEVILLA FAJARDO

La joya de la UC ya suma cinco presencias -cuatro como titular- desde que se recuperó de la rodilla. Hoy asoma en la oncena que enfrentará a O'Higgins para mantener el firme liderato.




Tras más de cuatro meses sin jugar en Primera por una lesión de rodilla, Ignacio Saavedra está de vuelta. Y con más ganas que nunca de retomar la condición de indiscutible de la UC que solo una operación le arrebató. A sus 20 años, el volante está listo para la consolidación. Así recibe a La Tercera, para hablar del proceso que vivió. Y también para ahondar un poco más en su vida, en la de Nacho.

¿Por qué Católica goza de buena salud?

Va mucho en los jugadores que llegaron, en el cuerpo técnico, cómo plantean cada partido, el día a día y los rendimientos altos que hay hoy. Todos están metidos en los objetivos.

¿Qué le ha aportado Quinteros?

Es un entrenador de experiencia internacional, me ha enseñado mucho. Cambió el esquema, yo venía jugando con un volante al lado y él juega solo con un volante central. Él le va aplicando cosas a mi juego, me dice qué puedo mejorar. Aún soy joven y sigo aprendiendo.

¿Qué le dejó Beñat?

Ha sido muy influyente en mi corta carrera. Me hizo debutar y me dejó muchas cosas. En las juveniles yo jugaba todo a un ritmo, muy tranquilo, porque ahí no es lo mismo que en Primera. Y él me lo cambió, me hizo jugar a un nivel más alto, entrenar en otras posiciones para aplicarlas como volante. El 2018 los primeros seis meses no jugué nada, pero aún así me quiso mantener, cuando yo quería buscar otras cosas. Él siempre dijo que me tenía que quedar, creía que yo podía hacer muchas cosas en Católica.

¿Qué tiene de especial la cantera de la UC?

Hay que reconocer mucho a sus técnicos y preparadores físicos. Preparan muy bien cómo llegar a un plantel profesional. La principal motivación de estar en esta cantera es que sabes que vas a tener la oportunidad en el plantel profesional y hay que saber aprovecharla. Hoy, cuando dan un equipo y ves a ocho o nueve nacidos acá, es un orgullo.

¿Es aventurado decir que es la mejor de Chile?

Hay canteras muy buenas, no solo la de Católica, pero para mí es la mejor cantera de Chile porque veo cómo se trabaja desde adentro.

¿Qué le ha aportado a usted Aued?

Ha sido muy importante, me enseña mucho. Cuando no jugaba me corregía en qué podía mejorar, y cuando nos tocó juntos hubo muy buena conexión. Nos llevamos muy bien dentro y fuera de la cancha. Me sigue enseñando, cuando me tiene que retar, me reta. Y yo lo agarro muy bien. Ha habido mucho feeling.

¿Qué fue lo peor de estar lesionado?

En el momento el primer gran golpe fue salir del partido más importante de mi carrera hasta ahí. El segundo fue cuando me enteré que me perdía el Sudamericano. A esa Selección yo le debía mucho, porque cuando no jugaba en Católica ellos me acogían y yo era casi el único que no estaba jugando en un primer equipo. Sentía que tenía una responsabilidad con ellos y no poder jugarlo por la lesión, lo hizo más duro. Y un tercero fue la soledad de ese momento, porque todos se fueron de vacaciones. Éramos campeones, todos celebrando, veía fotos de todos de viaje, yo también tenía pasajes comprados y me lo perdí todo por la lesión.

¿Tuvo pena, miedo? ¿Lloró?

Sí, mucha pena, pero creí que iba a ser mucho más. Mi familia me apoyó mucho, también mis compañeros. Me llamó mucha gente. En el club y en la Selección me apoyaron mucho. Cuando estaba apenado siempre aparecía alguien. Mi familia nunca me dejó solo. No podía moverme solo y mi mamá me llevaba para todos lados. Ella se llevó el peso de mi lesión y estoy muy agradecido.

¿Perdió totalmente el miedo a trancar?

Ya no tengo miedo. Regresé a jugar con la juvenil, con Wanderers, y hubo ciertas jugadas que tuve un poco de miedo, sentía que no era el que había terminado jugando en 2018. Jugué uno más con la Sub 19, contra Huachipato, tuve una trancada muy fuerte y me sentí bien, la rodilla la sentí bien. Y ahí ya volví con el plantel profesional y no sentí dolor, no sentí la rodilla rara. De a poco recuperé el juego.

¿Chile torcía el destino en el Sudamericano con usted y Guerra?

Los dos queríamos estar, habíamos estado en todo el proceso. No sé si hubiera sido distinto, también me he puesto a pensar qué hubiese pasado si hubiese jugado, pero nunca lo sabremos. Quizás hubiese sido peor si jugaba.

¿En sus ratos libres hace cosas relacionadas al fútbol?

Me gusta mucho ver fútbol, analizar jugadores, fijarme en volantes, pero tampoco en exceso. Hay algunos que lo estudian mucho, que lo ven excesivamente. Aprovecho de descansar, tampoco estoy todo el rato pensando en fútbol. Necesito desconectarme un poco. Paso rato con mis amigos, juego Play Station.

¿Se considera un futbolista típico?

Cuando dicen 'ay, eres un futbolista típico', no lo creo. Todos son distintos. No a todos les gusta cortarse el pelo de una manera. Muchas veces te dicen que por los tatuajes eres futbolistas, y miras a la gente que no juega y también tienen tatuajes. Yo tengo porque es algo significativo. No me siento un jugador típico, trato de hacer las cosas como me gustan. Me han dicho 'no eres el típico futbolista', pero también me han dicho 'ah, eres como un futbolista típico'. Como sea, está mal meterlos a todos al mismo saco.

¿Prefiere al deportista que solo hace deporte o al opinante? ¿Cuál se acerca más a usted?

El opinante. Tampoco es que tenga mucho conocimiento de política o cosas así, pero si me toca hablar de temas más controversiales o de contingencia y estoy informado, lo voy a hacer. Vengo de una familia en que siempre se habla de política. Mi hermano grande, aunque no fue dirigente, estuvo metido en la época de movimientos estudiantiles. Él protestó, nosotros éramos mucho más chicos y nos invitaba a las protestas.

¿Fue a alguna?

No, nunca. Quise ir a protestar, pero no fui porque era muy chico y mis papás no me dejaban. Encuentro muy bien lo que hace Beausejour, o en su momento lo de Nico Maturana. A mí me da mucha rabia cuando opinas de algo y te dicen 'pero si eres futbolista, no puedes opinar'. Y todos los futbolistas tienen opinión, igual que todas las personas. Es muy importante hacer saber lo que uno piensa.

¿El futbolista puede darse el lujo de solo ser futbolista? ¿Tiene el tiempo para hacer otras cosas?

El futbolista tiene mucho tiempo. Nosotros tenemos mucho tiempo muerto y tenemos que saber aprovecharlo. Hay algunos que hacen doble jornada de gimnasio e invierten así su tiempo. Siento que el jugador puede hacer más cosas, porque tiene mucho rato libre. Quizás cambia cuando tienes familia. Si uno se lo propone se pueden hacer otras cosas, como estudiar. Quizás no una carrera universitaria completa, pero sí quizás una más técnica. Tengo compañeros que lo hacen.

Ha dicho que se fija en Busquets, ¿y en Chile, quién?

Me gusta mucho lo que hace Esteban Pavez. También César Fuentes, lo veía desde la Sub 20 en que él jugó y ahora lo tengo de compañero. Es un agrado aprender de él. Y también veo mucho a Matías Laba, de La Calera.

En términos de liderazgo, ¿en el camarín de la UC aún transita como juvenil o ya tiene voz?

Todavía juvenil. No soy muy bueno para hablar. Cuando estamos en el camarín, yo callado, acato lo que me dicen, no levanto la voz. Es lo que hacemos los juveniles. Pero en el buen sentido, porque es muy positivo lo que hacen los grandes. No es que estemos en silencio, pero aún no nos metemos en decisiones más importantes. Solamente acatamos y apoyamos al grupo.

¿La indisciplina en el fútbol tiene que ser castigada?

Se tiene que ver caso a caso. En este deporte se dice que uno tiene que ser 100% correcto y está bien que sea así. Pero también somos personas, si tenemos ratos libres sí podemos salir, o aprovecharlos. Ahí es donde uno no tiene que pasarse para la punta. Si haces algo, que sea cuidando tus intereses, respetando las leyes. La indisciplina se ve persona a persona, no puedes meter a todos en el mismo saco. No puedes castigar a todos por igual por distintos errores.

¿Por qué de tanto en tanto algún futbolista hace noticia por temas así? Usted mismo ha tenido compañeros que han caído en indisciplina.

Somos más mediáticos, por así decirlo. Si hay un caso de indisciplina de un futbolista obviamente se va a hacer más eco. Uno también es persona, se pueden hacer cosas, no tienes nada prohibido, pero tienes que saber cuándo hacerlas. Hay que saber cuándo salir. Si estás en competencia tienes que estar concentrado en eso.

¿Se siente el líder de la camada joven de Católica?

No me siento líder, sí me siento alguien que aporta a esa camada. No hay ninguno que sea más líder o que se haga notar. Tratamos todos de apoyarnos, no pasando a llevar a nadie.

¿Asume el desafío del recambio? ¿Asume que usted es el recambio?

El recambio es una palabra fuerte. Tiene que ser un proceso natural, no solo mío. No me siento el recambio inmediato porque no va a ser así. A esta Selección aún hay que disfrutarla y valorarla. Ellos cambiaron la historia de Chile, de nosotros los jóvenes. Cuando me tocó jugar en las juveniles veía que le ganaban a España y decía 'chuta, ¿por qué nosotros no?'. No puede ser un recambio inmediato, tiene que ser natural entre jóvenes y experimentados.

¿Entonces es una utopía pensar en la Copa América?

Creo que sí. Es muy pronto para pensar en la Copa América. Es muy difícil, hay muchos y muy buenos jugadores en mi posición que podrían hacerlo mucho mejor que yo. Hoy mi foco está puesto en el torneo y la Libertadores. Si me toca ir a Toulon será un lindo desafío. Primero tengo que agarrar experiencia en ese torneo.

¿Hasta cuándo se proyecta en la UC?

No me doy un tiempo para salir. Primero quiero ganar cosas acá, me encanta este club, lo que lo rodea y la gente que hay. No me pongo una fecha. Quiero ser alguien en Católica. Hoy me toca ver al Chapa, canterano y capitán, a Christopher, otro capitán. Y a Kuscevic, que es tres años mayor, y pienso: 'tiene 23 años y aún está en Católica, ¿por qué yo no puedo seguir acá?'.

¿Y si llega alguien con un saco de plata?

No me mueve la plata, me mueve el proyecto deportivo. No me voy a ir a jugar a un equipo donde me pagan millones si no voy a jugar. Se lo he dicho a mi familia y a la gente que me representa: para mí está primero lo deportivo, dejar una huella en el fútbol antes que ganar plata. Quiero ser alguien en el fútbol.

¿Cómo dibujaría su carrera ideal?

Me gustaría ganar un torneo internacional con la UC. Después, dar un paso intermedio, como a Argentina, Brasil u Holanda. Luego tratar de afianzarme en una de las cinco ligas más grandes, es mi sueño. Y jugar por la Selección, sumar muchos partidos con ella, jugar un Mundial y ganar algo con Chile. Todo se puede.

¿Ignacio Saavedra es promesa o realidad?

Todavía falta para ser una gran realidad. Aún soy promesa. Ha habido muchos jóvenes que han empezado muy bien y no han terminado muy bien. El Huaso Álvarez siempre me decía que esto no es cómo se empieza, si no que cómo se termina. Me faltan muchas cosas por aprender, sé que puedo dar más, consolidarme, no quedarme en promesa y tratar de hacer grandes cosas.

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