Los contagios golpean los regresos

La silueta de Simpson tras un golpe. El campeón del domingo en el PGA se borró del torneo que parte hoy, porque una de sus hijas dio positivo por Covid-19.

El PGA Tour abre hoy su tercer torneo post receso y ya se bajaron cinco figuras por Covid-19. La NBA y el tenis también enfrentan críticas y la incertidumbre.




Joaquín Niemann se encamina a disputar el tercer torneo del PGA Tour tras la pausa por la pandemia. The Travelers sigue en el calendario, pero será una cita bajo la lupa, pues en un solo día se dispararon los contagios por coronavirus en el circuito. Jugadores importantes, contactos estrechos e incluso el ganador del último campeonato contrajeron Covid-19.

“No quiero arriesgar la vida de nadie si tienen problemas respiratorios o afecciones subyacentes”, dijo Brooks Koepka, uno de los cinco golfistas que se bajó del torneo. Su caddie se contagió, al igual que el de Graeme McDowell. Cameron Champ y Chase, hermano de Brooks, integran la lista de ausencias.

El otro es Webb Simpson, quien el pasado domingo se coronó en el torneo en que Niemann terminó quinto. Al celebrar, sus hijas corrieron a abrazarlo. Una de ellas dio positivo y el padre se descartó. “Hemos estado trabajando desde marzo para desarrollar un plan de salud y seguridad que pudiera ser considerado el mejor dentro de los deportes profesionales”, dice un comunicado del PGA. “Sabíamos que sería imposible eliminar todo el riesgo”, continúa. El inicio del The Travelers no es opción.

La vuelta del golf parecía segura en términos sanitarios y una buena señal para los demás deportes. Sin embargo, también ha debido lidiar con contagios en medio de su intento por alcanzar la nueva normalidad. Lo vivió el tenis con el experimento de Novak Djokovic y el Adria Tour, cuando la ATP tenía todo suspendido.

Nole organizó un circuito de actividades y una fiesta con nulos cuidados. ¿El resultado? El 1 del mundo, Grigor Dimitrov y dos miembros de su equipo, Borna Coric, Viktor Troicki y su esposa, embarazada, contagiados.

El papá de Djokovic culpó a Dimitrov y Kyrgios se mofó diciendo que no le vuelvan a criticar sus excentricidades. Andy Murray, en tanto, implora “que no haya una gran epidemia allí”.

En el básquetbol, la NBA está en incertidumbre. Aunque en Europa algunas ligas ya regresaron (como en el fútbol, sin sobresaltos), el mejor campeonato del mundo aguarda a fines del próximo mes para retomar su temporada con una concentración masiva en el Disneyland de Orlando.

La decisión fue acordada por los propietarios y aceptada por la asociación de jugadores (NBPA). Sin embargo, la inquietud asomó dentro de los protagonistas. Primero por las protestas raciales en Estados Unidos y, claro, por la pandemia. En las últimas horas otros jugadores de la NBA dieron positivo, poniendo en jaque la cinematográfica vuelta a la competencia que pretenden. Malcolm Brogdon (Indiana), dos miembros de Phoenix y el serbio Nikola Jokic (Denver) contrajeron el virus desde que se anunció el retorno. Antes, 16 basquetbolistas se habían enfermado. Entre ellos, Kevin Durant, Donovan Mitchell y Rudy Gobert, el que bromeó tocando los micrófonos en conferencia un día antes de confirmar su diagnóstico.

El deporte anhela volver, pero la pandemia sigue presente. El tenis no pudo, el básquetbol y el golf lo intentan. También el automovilismo con pruebas en la Fórmula Uno. La NFL está más golpeada, con más de 11 positivos. Si los contagios no paran, la vuelta está en peligro de no llegar o de volver a la cuarentena total.

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