El Deportivo

Maxim Molokoedov: la novela inspirada en el futbolista preso que jamás volvió

Pablo Otaíza es autor de Ruso Blanco: la redención puede estar donde menos lo esperas, un trabajo que narra la singular historia del futbolista ruso que pasó desde la ex Penitenciaría a Santiago Morning.

Maxim Molokoedov cayó por tráfico de drogas en el Aeropuerto de Santiago en 2012, cuando tenía 24 años. Al poco tiempo, este ruso fue condenado a tres años y un día de presidio. Mientras cumplía la sentencia, en la ex Penitenciaría no solo aprendió a cuentagotas el castellano mezclado con el lenguaje carcelario, sino que se destacó en los partidos de fútbol al interior del penal. No era casualidad: había hecho divisiones inferiores y debutado en la segunda división de su país.

Las habilidades futbolísticas de Molokoedov en la Peni despertaron la atención de Frank Lobos, aquel mundialista Sub 17 tercero en Japón 1993 que ejercía como entrenador del seleccionado de la cárcel, a tal punto que el ex volante de Colo-Colo logró que Santiago Morning le diera una oportunidad. Así, custodiado por Gendarmería, el ruso entrenaba con los Bohemios por las mañanas y regresaba a dormir tras las rejas.

En este régimen, incluso por la Copa Chile 2013 enfrentó en el estadio Santa Laura a Universidad de Chile. Tiempo después, cuando recuperó la libertad, le anotó un gol a Deportes Copiapó, por la Primera B.

Esta historia singular de reinserción gracias al fútbol y su desenlace —Molokoedov volvió a Rusia para nunca más regresar a Chile— ha sido largamente contada a través de los medios de comunicación tradicionales (de cuyo material se cuelgan tiktokers y parlanchines de redes sociales). Sin embargo, Pablo Otaíza se propuso dejar un registro literario y creó Ruso Blanco: la redención puede estar donde menos lo esperas, una “novela dinámica que narra, sin juicios de valor y despojándose de los clichés típicos, la increíble historia” de este peculiar futbolista.

Si bien existe un trabajo de investigación previo a la escritura, en esta novela el autor se toma ciertas libertades literarias. Algunas son sutiles. Otras, más evidentes, como la del cambio de nombre del entrenador que descubrió a Maxim en la cárcel: Franz Toro.

Al ser la cárcel y el fútbol espacios nutritivos en frases hechas y lugares comunes, un mérito no menor de esta “historia real novelada” es que, efectivamente, no cae en estos flagelos. Tampoco se manifiesta una lástima especial por el protagonista ni cae en el juego fácil de victimizarlo o de patearlo en el suelo (pudo haberlo hecho cuando dejó “plantados” a los dirigentes que lo esperaban de vuelta; solo relató que algunos personeros del Morning lo sintieron como traición). Más bien, el transcurso de la narración aporta el contexto justo, nada de relleno. La mayor prueba de ello es la brevedad del trabajo: 57 páginas (puedes comprar aquí).

En definitiva, se trata de un relato cuidado, expedito, ameno y abierto que le deja al lector la opción de realizar sus propios juicios de valores.

Ruso Blanco (Editorial Trayecto).

Quién es Pablo Otaíza

Pablo Otaíza (Viña del Mar, 1978) ha publicado los libros de cuentos Brevarium y otros cuentos (Anhedonia Ediciones, 2014) y A Matar, relatos de futbol Barrial (Emergencia Narrativa, 2018) Relatos suyos han aparecido en diversas antologías nacionales y extranjeras. Ha sido ganador de importantes concursos de cuentos como el organizado por Conace (2005), el Concurso de la Biblioteca Alonso de Ovalle en Santiago (2007), el Concurso 100 años del Museo de Bellas Artes de Santiago Relatos de Colección (2009), y el concurso de microrrelatos Escribir por Escribir en España (2011).

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