Nombres propios: Alexis y Cortés se llevan los aplausos en otra noche amarga; Vargas, las críticas

Soccer Football - World Cup 2022 South American Qualifiers - Chile v Colombia - Estadio Nacional, Santiago, Chile - October 13, 2020 Chile's Alexis Sanchez after the match Esteban Felix/Pool via REUTERS

El arquero de Colo Colo cumplió a cabalidad. Estuvo seguro, gritó y ordenó a la defensa. Sánchez fue desequilibrante y se matriculó con un gol de gran factura. Eso sí, Falcao les quitó brillo con un gol en los descuentos.




Otro gol en los descuentos. Otra noche amarga. Chile tenía el triunfo en el bolsillo, pero Radamel Falcao dio el zarpazo final. Un 2-2 que tiene puntos bajos y altos, como el arquero Brayan Cortés, que cumplió a cabalidad. O Alexis Sánchez, que otra vez brilló como en sus mejores épocas. La preocupación pasa por las desconcentraciones de la defensa en los minutos finales. Y por Eduardo Vargas, que hace rato anda desaparecido y peleado con el arco.

CHILE

Cortés: Había dudas sobre él, pero cumplió a cabalidad. La oportunidad le cayó del cielo. El meta de Colo Colo entró de titular a última hora, tras la lesión de Arias. Era un sueño hecho realidad. No obstante, todo se transformaba una pesadilla tras la rápida apertura de la cuenta de Colombia, donde no tuvo responsabilidad. Estuvo seguro, atento, ordenando a sus defensas. No se cansó de gritar. Hasta jugó bien con los pies. Superó la prueba con creces.

Isla: Su regreso a Sudamérica le ha hecho muy bien. En el Flamengo encontró continuidad y se revalorizó como lateral derecho, después de varios años opacos calentando la banca en Turquía. Rueda se enoja cuando se olvidan del Huaso al hablar de la generación dorada. Isla le devolvió el favor.

Sierralta: Decidió mal en el gol de Colombia. Prefirió irse con Zapata y Lemar cabeceó solo detrás suyo. Se ubica bien, pero cuando es superado tiende a la infracción. Otra vez fue amonestado, por lo que se perderá el próximo choque. Su altura es una gran ayuda, tanto para él como para la Roja, sobre todo, ante delanteros espigados. Y ante Colombia lo hizo valer.

P. Díaz: Durante los primeros minutos tuvo serios problemas con la rapidez y potencia de los atacantes colombianos. Mal ubicado en el gol de Colombia. Mejoró con el pasar de los minutos y se hizo cada vez más fuerte. En el segundo tiempo fue un pilar. Cuando el equipo de Queiroz se fue encima del arco de Cortés estuvo sólido por abajo y por arriba. Sin embargo, el agónico gol de Falcao le quita brillo a su jornada.

Vegas: Si bien Vidal le da un pase corto, Vegas reacciona muy tarde. El lateral chileno se deja anticipar por Medina, pese a que lo ve venir. Inseguro, igual que en Montevideo. El tiempo le jugó a favor, porque se afirmó cuando promediaba el primer tiempo. Sin embargo, se vio superado en el segundo lapso cuando Colombia se volcó en ataque. No convence.

Aránguiz: Silencioso. A veces no brilla como Alexis o Vidal, pero el Príncipe siempre está ahí, cortando un ataque rival o poniendo la pausa necesaria. Vital en el mediocampo, en el control de los tiempos. Clave en el achique de espacios a James Rodríguez y Juan Guillermo Cuadrado en el primer tiempo. Bajó en el segundo lapso cuando Colombia se vino encima. Le falta un compañero.

Baeza: Mejoró con respecto a lo hecho ante Uruguay. No es que participara mucho, porque a ratos ni siquiera toca el balón, pero intentó reducir los espacios de Colombia y apoyó de buena forma a los laterales. Su función es mucho más táctica, de compañía. Sufrió en el segundo tiempo cuando Chile se echó atrás y fue sobrepasado en el medio.

Vidal: Cometió un error en el gol de Colombia con un pase anunciado y corto para un Vegas muy lento. La jugada le quedó dando vueltas y cayó en las provocaciones de la visita. Sin embargo, no se rindió. Su tesón tuvo premio: le hicieron el penal y él mismo lo convirtió.

Pinares: Comenzó bien, participativo. Tras el gol de Colombia, Chile se recargó por la izquierda y el cruzado se diluyó por momentos en la otra banda. Sin embargo, tras el empate, reapareció. De hecho, el 2-1 nace de un brillante pase filtrado que le da a Isla, en una de las pocas veces en que la sociedad pudo conectar. Hizo una buena labor. Se fue aplaudido por la banca.

Vargas: Desaparecido la mayor parte del tiempo, al igual que en Montevideo. Vidal le reclamó por llegar tarde en la primera aproximación chilena, aunque el centro del Rey tampoco fue el mejor. Hace rato que no anota por la Roja. Siempre está ahí, corriendo, molestando, pero tiene más malas que buenas. Preocupante.

Sánchez: Luchador. Lo intentó por todos lados. Encaró, recibió infracciones y buscó romper la defensa cafetera siempre, en todo momento, aun cuando no tenía acompañantes. Un dolor de cabeza para la visita. Merecía marcar y lo hizo con gran categoría. Fue el mejor de Chile. Desequilibrante. Se fue muy molesto y frustrado con el empate.

COLOMBIA

Medina: Era uno de los mejores jugadores de Colombia. El lateral derecho aprovechó todas las debilidades de Sebastián Vegas. Lo anticipó a los 7′ y asistió con un excelente centro a Lerma. Su salida por lesión a los 29′ puede ser una de las claves del partido, porque la visita nunca pudo reacomodarse en ese sector.

Sánchez: El leñador de Colombia. El duro central colombiano fue uno de los que más daño hizo con el juego brusco. Fue amonestado y en el segundo tiempo, tras una falta a Alexis en tres cuartos de cancha, toda la Roja pidió la expulsión.

Lerma: El volante del Bournemouth aprovechó la mala ubicación de los centrales nacionales y entró solo para anotar, de cabeza, el 0-1, en el Estadio Nacional. Peligroso. Movedizo. Luchador.

Rodríguez: Era una de las grandes amenazas por su gran presente en el Everton de Inglaterra. Sin embargo, no fue gravitante. Es más, pudo haberse ido expulsado perfectamente por un planchazo contra Alexis, que el juez solo castigó con amarilla. Decepcionó.

Zapata: Una pesadilla en los balones detenidos. Sus 189 centímetros fueron una amenaza constante. Su presencia siempre fue un peligro, porque el delantero del Atalanta se las arregla para estar cerca de cada pelota o rebote que se produce en el área.

Muriel: Flojo partido del ariete del Atalanta. Se esperaba mucho más de su velocidad y potencia. Afortunadamente, no fue su noche, por más que lo intentó. Fue el primer cambio de Queiroz.

Falcao: Entró a los 72′ cuando toda Colombia estaba encima del arco de Cortés. Y el Tigre no falló. Como un goleador nato, se coló entre Paulo Díaz y Vegas, metió el zapato y capturó un centro en los descuentos para decretar el 2-2 final. Un zarpazo que dolió y que privó a Chile de sus primeros tres puntos.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.