Quique Setién, el nuevo jefe de Arturo Vidal que se inyectó el ADN Barça

Quique Setién

Foto: Barcelona.

Sin haber pasado jamás por el club, el nuevo técnico azulgrana pregona la idea de juego que caracteriza al equipo de la Ciudad Condal. Su admiración por Johan Cruyff es clave para entender la influencia.


Quique Setién, el nuevo jefe de Arturo Vidal en el Barcelona, jamás había pasado por el club. Como futbolista vistió las camisetas del Racing de Santander, el Atlético de Madrid, el Logroñés y el Levante. Y como entrenador la ruta para llegar a lo más alto tampoco incluyó a los catalanes: pasó por el Racing de Santander, el Ejido, el Logroñés, el Lugo, Las Palmas y el Betis antes de ser anunciado como el reemplazante de Ernesto Valverde. Sin embargo, hay pocos entrenadores que pregonen de mejor forma el estilo que se transformó en el sello del club culé. El famoso ADN del Barcelona le llegó por transfusión.

Hay una figura que resulta clave para entender el parecido conceptual de su propuesta con el que caracteriza a su nueva escuadra: Johan Cruyff. "Te hace futbolista el balón, no correr detrás de él", fue una de las definiciones que le entregó al diario El País. Jugar bien es, para él, tan importante como ganar. Y el holandés, figura emblemática de su selección, del Ajax y del Barcelona es, en ese sentido, objeto de culto. No por nada es señalado como el mentor del estilo que le genera admiración mundial al club culé. "Cuando vi jugar al Barcelona de Cruyff, vi plasmado lo que sentía", explicó. Esa propuesta es la que ha paseado por cada equipo al que ha dirigido. Con el Betis logró consolidarla al punto de que el club andaluz llegó a la Europa League, todo un logro para una escuadra que está lejos de ser animadora en la liga española.

Como en casa

En el Barcelona, Setién se sentirá a sus anchas. En mayo, cuando había dejado la banca del Betis, su obra maestra, pero en su propia definición 'inacabada', declara su predilección por el equipo culé. "En estos últimos años el Barcelona. Cuando veía a Messi, Xavi, Iniesta, Busquets... Todos juntos. Para mí ha sido un placer haber coincidido con esa generación de futbolistas y haberlos visto todos los días", declaró, casi como un guiño. Otro resumen de sus influencias: "La referencia que tienes es Pep Guardiola. Hay otros entrenadores que me gustan, lo que ha hecho Klopp en el Liverpool, igual que Pochettino. Han tenido un crecimiento y cada vez van superándose, con acceso a determinados jugadores. Pero tú ves que hay algo, que los jugadores están contentos, que disfrutan, que mantienen esa regularidad". La búsqueda de definiciones no solo se circunscribe a colegas. También confesó admiración por periodistas de los que extrajo algunas.

El equipo de la Ciudad Condal le ofrece las variantes para desarrollar sus propuestas. La versatilidad táctica es una de sus cualidades. Esa característica estará a prueba. Habrá que ver si, por ejemplo, se atreve a variar la clásica línea de cuatro defensores que se utiliza en el Barça por la de tres o incluso la de cinco zagueros que empleó en el Betis. También ha ocupado el 4-2-3-1  y el 4-1-4-1. De cualquier forma, el sistema se reduce a una ecuación cuando se lee o escucha otra de sus máximas. "Yo sufrí mucho como jugador con entrenadores que me mandaban pegarla para arriba. Y yo no lo sentía, no quería hacerlo. Sentía el fútbol a mi manera. Me rebelaba ante esas situaciones, quería echar el balón al suelo y dársela a un compañero. Y esto son cosas que uno se va formando a lo largo de los años y sirve para ser entrenador, mejor o peor. Pero te defines en algo concreto", explicaba a Marca. La devoción por el buen trato por el balón va más allá de cualquier esquema. No se transa.

Espacio para Vidal

Con Ernesto Valverde en la banca, Arturo Vidal parecía condenado. Si bien el Rey logró generarse un espacio importante en el plantel y fraguar afinidad con figuras de la talla de Lionel Messi y Luis Suárez, en la conformación de la oncena titular el panorama cambiaba: para el entrenador era algo así como el jugador número 12 de la plantilla.

El arribo de Setién abre nuevas expectativas para el chileno mientras, paralelamente, se mantiene abierta la posibilidad de que el oriundo de San Joaquín emigre. La intención del Inter de Milán por ficharlo sigue latente, aunque el Barça e incluso los pesos pesados del vestuario ya le dejaron claro al Rey, en pleno viaje a Arabia Saudita, donde comenzó a cavarse la tumba de Valverde, que la intención colectiva es que siga en el club.

Las ideas tácticas del nuevo estratega azulgrana tienen espacio para el Rey. Y en la retina de Setién aún debe estar presente el gol que el bicampeón de América marcó en el 3-4 que el Betis le arrancó al Barça la temporada pasada. Ese día Vidal anotó un gol, aunque para el técnico ese partido debe haber constituido el examen práctico para su contratación en el Camp Nou. Desde el punto de vista estratégico, el Rey le ofrece el despliegue para el pressing que, por definición, ejercen sus equipos con el afán de recuperar rápidamente el balón.

Eso sí, la experiencia de Setién con el único chileno que ha tenido bajo su cargo no es agradable. En enero de 2018 le tuvo que comunicar a Felipe Gutiérrez que no lo consideraría en el plantel del Betis. En rigor, alcanzaron a compartir algunas prácticas. El excruzado ya había decidido continuar su carrera en el Sporting Kansas City, de la MLS.

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