“Urgente rescate de la industria de la música en vivo”: el plan de salvataje que presentó el gremio de los espectáculos al gobierno

Metallica en su última visita a Chile, en Lollapalooza 2017. Foto: Patricio Fuentes Y./ La Tercera

Representantes de productoras, recintos, ticketeras y sellos independientes se reunieron con los ministerios de Hacienda y Economía y el Sernac para plantear una serie de medidas con el fin de mitigar la crisis que afecta al sector. Seguros de cesantía, exenciones fiscales y evitar la devolución de entradas son algunos de los puntos con los que se busca paliar pérdidas de 250 millones de dólares y 160 mil puestos de trabajo menos.




En los últimos días, la industria de la música y de los espectáculos en vivo, una de las más golpeadas desde el estallido social de octubre y por la actual emergencia sanitaria, decidió tomar cartas en el asunto y unir fuerzas para salir en rescate del sector.

Así, en un esfuerzo conjunto e inédito para el gremio, representantes de productoras de conciertos, ticketeras y recintos dedicados a la música -como el Movistar Arena y el Teatro Caupolicán-, además de los sellos y promotores independientes agrupados en IMI Chile, sostuvieron una serie de reuniones virtuales para evaluar la situación de la industria, elaboraron un informe técnico del área y dieron forma en conjunto a un documento que comenzó a circular en sus respectivos correos con el nombre de “Urgente rescate de la industria de la música en vivo”.

El mismo informe que sirvió de base y de contexto para las tres reuniones que los representantes del gremio sostuvieron en la última semana con distintas autoridades, como los ministerios de Hacienda y Economía y el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC), en el que se plantearon una serie de inquietudes y medidas concretas para mitigar una crisis cuyo impacto, según sus propios cálculos, podría alcanzar los 250 millones de dólares en pérdidas y a 160 mil puestos de trabajo.

En total, fueron siete los puntos que se propusieron a la autoridad, tomando como referencia las medidas implementadas recientemente en otros países. Entre ellos, evitar la devolución de boletos y que todas las entradas adquiridas por el público para eventos que no se han podido realizar sean válidos en el caso que estos se reprogramen. También, la devolución de impuestos pagados por adelantado por parte de personas y empresas del rubro, además de la exención del pago de visas o permisos de trabajo por los próximos 12 meses.

Al mismo tiempo, se solicitaron a ambas carteras beneficios específicos, como seguros de cesantía para los trabajadores part time de la industria; agilidad en la entrega de recursos de proyectos en ejecución para industrias creativas -por parte de organismos como CORFO y ProChile- y la búsqueda de nuevos "instrumentos de emergencia productiva" para pymes del gremio.

“Queríamos revelar la realidad de un sector que para muchos puede ser desconocida, y que involucra a diversos recintos, a todas las ticketeras y productoras, a la música independiente y a salas más pequeñas salas y clubes de jazz, por ejemplo”, explica Jorge Ramírez, gerente general de AGEPEC, la asociación gremial que reúne a las productoras chilenas de espectáculos.

Según el productor, se crearán mesas sectoriales y bilaterales con las distintas autoridades para seguir avanzando en estas medidas. "No estamos por la línea de los subsisdios, sino de generar condiciones y puentes para que se pueda hacer la gran mayoría de los espectáculos que quedaron pendientes. Creemos que podemos salir adelante si encontramos herramientas y si damos oportunidades regulatorias y tributarias transitorias", dice.

En cuanto a la fórmula para intentar que el público no devuelva sus entradas ya compradas para eventos reprogramados, entre los que se cuentan megaeventos ya aplazados para el segundo semestre como Lollapalooza, Kiss y Metallica -entre muchos otros-, Ramírez señala que se trabaja en base a la buena voluntad de los asistentes y un entendimiento con el Sernac.

“Tiene que haber una disposición mayor a consensuar entre ambas partes. Estamos frente a una situación de fuerza mayor, una catástrofe que extingue las responsabilidad en la prestación mutua de servicio. Esto evidentemente genera un cambio en el foco”, señala el productor, quien indica que la actitud del público ante los ajustes de la cartelera “ha sido muy buena”, y asegura que habrá reembolsos correspondientes “si una persona por una razón profunda no puede ir a un evento reprogramado”.

Las cifras de una crisis

Según detalla Ramírez, en base los datos recabados por todas las entidades agrupadas, 2 millones 800 mil chilenos asisten a espectáculos cada año, dentro de una industria amplia y diversa que contabiliza a 2.083 productoras de eventos y 952 recintos. De acuerdo a sus cálculos y los del rubro completo, el impacto que podría dejar la pandemia del coronavirus -que según cuenta no es cubierta por las pólizas de seguro que contratan los promotores-, sumado a las pérdidas que arrastran desde octubre pasado, se traduciría en la pérdida de un 70% de los puestos de trabajo del sector.

Además, asegura el productor, "si esto sigue así van a sobrevivir solo algunos pocos y se va acabar la competencia y las compañías independientes".

En cuanto a los artistas y trabajadores de la música en vivo, la realidad puede llegar a ser aún más compleja: de acuerdo a un estudio del Observatorio Digital de la Música Chilena, en base a 2 mil respuestas, un 90% de los profesionales de la industria musical son independientes. En tanto, el ingreso mensual para los músicos en un año normal está por debajo del sueldo mínimo -según el mismo informe- y sus pérdidas económicas este 2020 fluctuarían entre el 40% y 60% de lo que reciben en un año normal.  

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