La Tercera PM

El documental que desenmascaró a la secretaria de Manuel Contreras

En el filme El pacto de Adriana, Lissette Orozco entrevistó a su tía durante 10 años y puso en evidencia su participación en la Dina.

Pacto 1

En familia la conocieron siempre como Tía Chany. Así también la llamó de pequeña la documentalista Lissette Orozco (1987), cuando la mujer llegaba desde Australia cada Navidad cargada de regalos, historias y una personalidad inevitablemente contagiosa. Durante su infancia y adolescencia en los años 90, Lissette Orozco creció con una imagen infaliblemente positiva de su tía "extranjera".

Hasta que todo explotó. En el año 2006, en una de las visitas de Adriana Elcira Rivas González a Chile, Lissette y su familia no fueron los únicos que la recibieron en el aeropuerto. Ni siquiera fueron los primeros: la policía ya la había interceptado antes de salir por la puerta de "Llegadas". Todos los familiares guardaron un silencio algo cómplice, pero Lissette Orozco (que comenzaba sus estudios de cine en el UNIACC) comprendió que Rivas escondía un secreto mayor.

Un año después, Adriana Rivas fue acusada como presunta coautora del secuestro y asesinato de dos líderes del Partido Comunista en 1976. También, de haber participado en siete secuestros calificados entre 1974 y 1977. Fue más o menos la misma época en que su sobrina comenzó a entrevistarla, a reconstruir su historia y a desencantarse de quien, luego lo sabría, había sido secretaria de Manuel Contreras, el ex máximo jefe de la DINA. Ella había sido una agente más del organismo de inteligencia y represión del régimen militar.

Con el material recopilado durante 10 años, Lissette Orozco construyó su documental El pacto de Adriana (2017), premiado con el Peace Award hace dos años en el Festival de Berlín. En él no sólo registraba su propia toma de conciencia política dentro de una familia de clase media-baja admiradora de Pinochet, sino que también desenmascaraba a su tía Adriana Rivas, la mujer que hoy fue detenida en Australia para iniciar el proceso de extradicción a nuestro país.

Uno de los momentos esenciales de la película son las conversaciones vía skype que Lissette Orozco mantiene con Adriana Rivas, en Sydney. Habían transcurrido varios años desde su fuga de la justicia chilena en 2011 y a pesar de toda la evidencia en su contra, Rivas se defiende de las inquisitivas preguntas de su sobrina. En ese momento, probablemente ya sospechaba que el documental no sería un retrato familiar de su persona. Ya adivinaba que su sobrina entendía las cosas de otra manera.

Tras concluir los registros, Orozco le envió la película a Adriana Rivas, quien predeciblemente la desaprobó. También la rechazaron varios familiares de la cineasta, según ella "cómplices del silencio de mi tía".

Lissette Orozco relataba así su experiencia a La Tercera en el año 2017: "Empecé la película en forma bastante ingenua, con mucha ignorancia, pero de pronto se me vino encima la historia de Chile y tuve que enfrentarla. Afectó mi moral y me transformó. Cuando recién comencé, mi principal fuente de información era mi familia pinochetista".

Hoy, alejada de su familia y de Chile, la cineasta vive en Bogotá (Colombia), donde mantiene junto a varios socios la compañía Salmón Producciones. Allá se enteró de la detención de su tía y algo sorprendida dice a La Tercera que aún no procesa "toda la situación". Prefiere no opinar y asegura que lo hará cuando lo sepa todo. O, al menos, lo más posible sobre la nueva situación judicial de la ex secretaria del "Mamo" Contreras.

Más sobre:La Tercera PM

Lo más leído

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE