Finanzas en cuarentena: A Colo Colo se le caen los auspiciadores

Anibal Mosa

Blanco y Negro tenía a dos empresas amarradas para reemplazar a Movistar, con la que terminó contrato la semana pasada, pero todo terminó en nada. Incluso, una aerolínea estaba prácticamente cerrada como main sponsor en vez de MG, pero el acuerdo se esfumó producto de la suspensión indefinida de los torneos.




Colo Colo vive días muy difíciles. La situación financiera del Cacique es delicada y tiene a todos preocupados en el Monumental. 2019 trajo consigo el regreso de Aníbal Mosa a la presidencia de Blanco y Negro, pero también el retorno de los números rojos a nivel económico: 1.330 millones en pérdidas, después de impuestos, fue lo que arrojó el último ejercicio con el puertomontino a la cabeza. Muy lejos de los 4.232 millones en ganancias que registró 2018, con Gabriel Ruiz Tagle en la testera.

Sin embargo, el panorama para los albos se volvió mucho peor con la suspensión indefinida del Torneo Nacional, a causa de la pandemia de coronavirus. Para ellos, la detención del campeonato llegó en el momento menos oportuno.

Resulta que ByN terminó su contrato de auspicio con Movistar la semana pasada, un acuerdo que le reportaba muchos recursos a la sociedad anónima. Para reemplazar a la empresa de telecomunicaciones, en Pedreros tenían avanzadas conversaciones con dos firmas: Directv y Entel, pero todo se desvaneció, todo quedó en nada. De un momento a otro, las negociaciones se congelaron debido a la inactividad, dejando un forado importante en la caja del conjunto blanco.

Pero eso no es todo. La relación con Morris Garage (MG), el main sponsor, termina a fin de año y en Pedreros era un secreto a voces que no habría renovación con la empresa automotriz china. Por esa razón, la concesionaria había abierto una licitación y tenía prácticamente amarrado a su nuevo socio principal, el que luciría en su camiseta. No obstante, el Covid-19 paralizó las tratativas.

“Es realmente lamentable. MG iba de salida y entraba una aerolínea que aportaría mucho más dinero, pero el negocio se congeló. Ahora todo está en veremos”, se resignan en ByN. En 2019, la marca de autos orientales le pagó a Colo Colo 1.428 millones de pesos, según los estados financieros del último trimestre del año pasado.

Con menos ingresos que los meses anteriores, debido a la pérdida de un auspiciador como Movistar y al congelamiento de las negociaciones con los nuevos sponsors, abril se transformó en una pesadilla para los albos, sobre todo, porque ya en 2019 sus ingresos por publicidad cayeron estrepitosamente un 42% en relación a 2018, según cifras oficiales entregadas por el propio club a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).

Para colmo, este mes tienen que pagarle la cuota a la Tesorería, algo así como US$ 500 mil, apuntan en Macul, ya que ByN es codeudora solidaria de la quiebra del Club Social y Deportivo y, por contrato, le corresponde hacerse cargo de todo el déficit. Se trata del principal pasivo de la concesionaria.

La desesperación de Mosa

Cuando Ruiz Tagle le arrebató sorpresivamente la presidencia de ByN a Mosa, en 2018, lo hizo motivado, según sus propias palabras, por un grupo importante de hinchas y accionistas de Colo Colo, que estaban muy preocupados por el descalabro económico de la era del puertomontino. A esas alturas, la sociedad anónima había perdido más de 6 mil millones de pesos bajo el alero del empresario de origen sirio.

Mosa no quiere que se le repita la historia. Con la presión de haber obtenido pérdidas significativas en 2019 y de no poder amarrar nuevos sponsor para este año, el timonel le pidió a la ANFP que le gestione con la Conmebol el pago por adelantado del 60 por ciento de los premios por participar en la Copa Libertadores. El Cacique ya recibió US$ 1 millón, por haber jugado en el Monumental con Atlético Paranaense. Ahora está a la espera del anticipo de US$ 1,2 para poder tener liquidez.

El aspecto económico ha sido su gran talón de Aquiles. Fue lo que le costó la presidencia en su momento. Ahora se encuentra en una encrucijada, porque necesita disminuir costos a como dé lugar. ¿A qué le puede echar mano? A los millonarios sueldos de sus jugadores. Y aquí viene el problema para él, porque su estilo personalista le ha hecho apegarse enormemente a varios futbolistas. Con algunos incluso, como Esteban Paredes, tiene una relación más allá de lo profesional, casi de amistad.

“Lo último que Aníbal quiere tocar son los salarios del plantel; pero así como están las cosas y proyectando que no habrá fútbol hasta julio, está casi obligado a hacerlo. De lo contrario, tendrá que despedir a funcionarios y tampoco lo quiere hacer”, señalan en la sociedad anónima.

Sin embargo, Colo Colo tiene una de las planillas más caras del fútbol chileno. Posiblemente, superior a las de Universidad de Chile y Universidad Católica. Solo el año pasado, ByN gastó 8.802 millones de pesos en remuneraciones a jugadores y cuerpo técnico, según los estados financieros del Cacique. Es decir, pagarle al primer equipo le cuesta 717 millones mensuales a ByN. Casi un millón de dólares al mes.

Evidentemente, con los 300 millones que recibe la concesionaria por el Canal del Fútbol, le alcanza para poco y nada.

La situación es tan compleja que en Pedreros no falta el que se lamenta de haber despedido a Mario Salas. En un abrir y cerrar de ojos, los albos perdieron 600 mil dólares para indemnizar al Comandante. “Y todavía falta el juicio con Jorge Valdivia. Ahí hay 400 mil dólares más en juego”, advierten con preocupación en el Monumental.

Son días complejos para Colo Colo. Sus finanzas también están en cuarentena.

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