Ropa inteligente: el outfit deportivo del futuro

Camisetas que miden nuestro rendimiento durante el ejercicio, calcetines que analizan la forma en que pisamos, zapatillas que se atan solas, tal cual como en Regreso al Futuro. Bienvenidos al mundo de la ropa inteligente, una revolución tecnológica y textil que está a la vuelta de la esquina.




Los teléfonos, relojes y pulseras inteligentes hoy son parte de nuestro outfit deportivo. Pareciera ser que la actividad física no es tal si no sabemos exactamente los kilómetros recorridos, las calorías quemadas o las pulsaciones alcanzadas durante el entrenamiento. Parámetros que luego compartimos con el resto del mundo, para dar un valor añadido a nuestro esfuerzo.

Así es como el mercado de wearables -o tecnología vestible- ha encontrado un interesante nicho de negocio en el mundo del deporte. Uno que de a poco comienza a maravillarse con el siguiente paso: la ropa inteligente.

Si bien puede sonar a ciencia ficción, cada vez más se oye hablar de prendas conectadas al cuerpo, que pueden analizar nuestra frecuencia cardíaca, medir nuestro rendimiento e, incluso, corregir nuestros movimientos, y todo ello sin la necesidad de tener a la mano ningún dispositivo extra.

Durante los últimos años, la tecnología e hiperconectividad han permitido a las mentes creativas de startups, principalmente, crear una nueva generación de ropa deportiva. Útil más allá de lo obvio.

Para hacernos una idea, la ropa inteligente funciona como si fuera un wearable más, gracias a sensores y materiales de última generación capaces de realizar tareas concretas. De ahí que se crea que el valor añadido de la tecnología será en el futuro el principal criterio para elegir una prenda.

Eso sí, más allá de que su masificación se espera para dentro de las próximas décadas, hoy ya es posible equiparnos de pies a cabeza con tecnología vestible, la cual cada vez va sumando más apellidos que reflejan sus innovaciones: inteligente, conectada, funcional, transformable y sostenible, son algunos de ellos.

CAMISETAS Y SUJETADORES

Cuando se habla de ropa conectada, se habla de una segunda piel computarizada. De camisetas y sujetadores, por ejemplo, capaces de medir la frecuencia cardíaca, el ritmo, la performance del entrenamiento e incluso de decirte cuándo estás listo para volver al gimnasio.

Equipados con sensores biométricos invisibles, estos wearables de marcas como Polar y OMSignal recogen la información del cuerpo, para luego transmitirla a una app vía bluetooth, la cual podemos revisar desde nuestro teléfono.

Hoy, incluso existen prendas que reducen la fatiga muscular a través de un material biocerámico, que mejora la oxigenación de los tejidos, favoreciendo así la circulación sanguínea y la termorregulación.

Entre los últimos inventos al respecto, la camiseta de la startup Wendu se enfría o calienta a voluntad del usuario, siendo capaz de regular la temperatura entre 20 y 40 grados desde el smartphone. Su batería tiene una duración de entre tres y cuatro horas. Tiene un precio de US$ 150 ($ 115 mil).

SHORTS Y CALZAS

Para quienes practican running, los pantalones cortos Lumo incluyen un sensor que controla una serie de métricas, como el tiempo de contacto con el suelo, la rotación pélvica y la longitud de los pasos. Además, dispone de un sistema compatible con el entrenamiento en tiempo real, que envía información a través de los audífonos, con el fin de mejorar la forma de correr y reducir el riesgo de lesiones.

Ahora bien, si de practicar yoga se trata, las calzas Nadi X pueden ayudarte a hacerlo correctamente. La empresa tecnológica neoyorquina creó esta prenda que dispone de cinco sensores cosidos en las caderas, rodillas y tobillos, los cuales vibran si la postura se realiza de forma incorrecta, ayudando así a corregir errores. Según la marca, permite mejorar hasta 30 posturas de yoga diferentes.

La calza cuenta con una batería recargable para alimentar a los sensores que dura 90 minutos. Disponibles a partir de US$ 200 ($ 158 mil).

CALCETINES

A la hora de correr es muy común que se presenten problemas con la pisada. En ese sentido, los calcetines inteligentes de Sensoria prometen volverte un mejor corredor, al analizar la posición del pie durante la carrera.

El arma secreta de estas medias fitness se encuentra en su tejido inteligente -que adiciona una serie de sensores- y en una tobillera con conexión bluetooth, los cuales en conjunto miden la presión ejercida por el pie durante la carrera. Asimismo, ofrecen información sobre el ritmo, velocidad y distancia, entre otros.

La tobillera se sincroniza con la aplicación de Sensoria en IOS o Android, para convertir datos puros en estadísticas que pueden ayudar así a reducir lesiones.

Estos calcetines se pueden lavar sin problemas, ya que su tobillera es fácil de desactivar y quitar. Se encuentran en la página web de la marca por US$ 150 ($ 115 mil).

ZAPATILLAS

A diferencia del resto de la indumentaria, zapatillas inteligentes hay para regodearse. Hoy, el mercado tradicional ofrece modelos conectados de marcas como Nike, Under Armour y Xiaomi, que apuestan por marcar la diferencia durante la actividad física.

Se trata de modelos con sensores o chips integrados en la suela, los cuales operan con el mismo principio que el resto de la ropa vista. Es decir, que son capaces de medir el entrenamiento a través de distintos parámetros y luego conectarse al smartphone para analizarlas por medio de una app especialmente diseñada para estos propósitos.

Ahora bien, las que se roban la película son las Nike HyperAdapt 1.0, las cuales se abrochan solas. Son como un guante, tan solo hay que ponérselas y ellas solas se adaptan al contorno del pie. Así, por ejemplo, si detecta que el tobillo está hinchado por saltar demasiado, automáticamente afloja los cordones para estar más cómodos.

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