Detienen a dos expolicías sospechosos de la muerte de concejala brasileña

Marielle-Franco

Foto: Reuters

Marielle Franco y su chofer Anderson Gomeshan fallecieron el 14 de marzo de 2018 en Río de Janeiro productos de disparos. Hasta ahora no habían detenidos.


Dos hombres implicados en el asesinato de la concejala brasileña Marielle Franco y su chofer Anderson Gomeshan sido arrestados, informó la policía el martes.

Los descarados asesinatos en Río de Janeiro el 14 de marzo del año pasado generaron protestas masivas e indignación generalizada en el país sudamericano.

Aunque la policía interrogó a muchas personas nadie hasta ahora había sido detenido o acusado por los homicidios. Los dos sospechosos son expolicías y fueron puestos bajo custodia el martes, informó la policía. "Fue un crimen contra una legisladora, una mujer que ejercía su función democrática y a la que le arrebataron la vida de forma criminal e inaceptable", dijo a los periodistas el gobernador del estado de Río de Janeiro, Wilson Witzel.

"Es inaceptable para cualquier ser humano, pero esto fue todavía más inaceptable porque Marielle estaba ejerciendo deberes parlamentarios".

Aunque Witzel elogió a la policía y a los investigadores por los arrestos, el caso puso en evidencia la profunda corrupción en las fuerzas policiales, incluso una conexión con milicias y grupos paramilitares que controlan enormes franjas del estado.

La policía identificó a los sospechosos como Ronnie Lessa, un policía jubilado de 48 años, y Elcio Vieira de Queiroz, de 46, quien fue expulsado de la fuerza en 2015 por razones que las autoridades no explicaron. Lessa fue arrestado en su residencia en el mismo complejo habitacional donde el presidente Jair Bolsonaro tiene su casa.

Las autoridades presumen que Lessa le disparó a Franco mientras que De Queiroz supuestamente conducía el auto utilizado para cometer el crimen, dijo el vocero. Las autoridades no dieron detalles del móvil, pero dijeron que era probable que haya más arrestos.

Franco, que era negra y lesbiana, criticaba frecuentemente la violencia policial, sobre todo en las favelas. Ella creció en uno de los barrios más rudos de Río de Janeiro y contrastaba con la imagen de los políticos en Brasil, en su mayoría hombres blancos. Se convocaron marchas para el jueves, en el aniversario de su muerte. Policías y políticos en el estado de Río de Janeiro han estado bajo intensa presión para resolver el caso, el cual aparentemente implicó una planeación sofisticada por parte de los asesinos, por ejemplo, al asegurarse de que las cámaras en la calle estuvieran apagadas cuando sucedió el ataque.

Meses después de los asesinatos, la policía pasó dificultades para recrear la escena del crimen, cerrando una extensa franja del centro de Río de Janeiro durante un día con la idea de recolectar pistas. Durante la investigación, hubo numerosas filtraciones en los medios de comunicación y declaraciones optimistas por parte de las autoridades acerca de cómo resolver el caso, provocando fuertes críticas de la familia de Franco y grupos de derechos humanos, que argumentaron que tales acciones redujeron las posibilidades de hacer justicia.

Marcelo Freixo, un legislador estatal y amigo de Franco del mismo partido de izquierda, dijo a Globo TV que los arrestos fueron un paso importante, pero el caso "no se ha resuelto".

"¿Quién los envió?", dijo Freixo.

"No aceptamos la versión de que estas personas estaban motivadas por la pasión y el odio cuando ni siquiera sabían realmente quién era Marielle". Witzel, quien era juez antes de asumir el cargo de gobernador el 1 de enero, fue criticado el año pasado por participar en una marcha con otros candidatos que destruyeron un cartel que recordaba a Franco. El gobernador, quien es aliado de Bolsonaro, hizo campaña con la promesa de aplicar mano dura al crimen en un estado asolado por la inseguridad. Los arrestos estarán dedicados a los críticos que dijeron que Witzel dejaría el caso sin resolver.

"La realidad está cambiando", declaró Witzel. Sin embargo, será difícil de erradicar la profunda desconfianza existente en las fuerzas policiales cariocas, una de las más letales en el mundo. Por su parte, el Ministerio de Justicia informó por Twitter que la policía federal participó en la investigación y "seguirá aportando todos los recursos necesarios para continuar con las investigaciones del crimen".

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