EE.UU. y China chocan por ley sobre DD.HH. en Hong Kong

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Manifestantes con banderas de EE.UU, ayer en Hong Kong.

Beijing amenazó a Washington con "represalias" después de que Trump promulgara normas que respaldan a los manifestantes.


En medio de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, el Presidente Donald Trump ratificó la Ley de Derechos Humanos y Democracia en Hong Kong, en un evidente espaldarazo a los manifestantes hongkoneses, ya que entre las normativas establece sanciones contra funcionarios chinos y la prohibición de exportar municiones para el control de multitudes, como gas lacrimógeno y balas de goma.

La respuesta del gobierno de Xi Jinping no tardó en llegar. "Clara injerencia" y el anticipo de que "China adoptará medidas de represalia y Estados Unidos tendrá que acarrear las consecuencias", fueron parte del reclamo de Beijing a Washington, donde la semana pasada el proyecto fue aprobado por unanimidad en el Senado, dominado por el Partido Republicano.

El gobierno de Trump emplazó con posibles sanciones a los individuos o entidades que no respeten los DD.HH. y la autonomía de los hongkoneses. Además, establece una revisión al menos una vez al año de las condiciones comerciales concedida por la Casa Blanca al territorio que lo diferencia de las sanciones económicas que tiene China continental, y que según la agencia Reuters, le ha permitido a Hong Kong un "crecimiento como centro financiero mundial".

La excolonia británica cumplirá más de cinco meses desde el inicio de las movilizaciones contra un proyecto de extradición que fue transformándose en una plataforma que evidenció el descontento social en la isla.

La ley fue vista como una "victoria" en Hong Kong, por lo que miles de personas salieron a las calles a festejar y agradecer en honor al feriado estadounidense de Acción de Gracias.

El viceministro de RR.EE. de China, Le Yucheng, convocó este jueves por segunda vez en cuatro días al embajador de Estados Unidos, Terry Branstad, a quien emplazó a cesar la interferencia en los asuntos internos de China.

Beijing también estaría analizando la posibilidad de impedir el acceso al país -incluyendo Hong Kong y Macao- a los congresistas estadounidense que iniciaron la legislación.

En tanto, el gobierno de Hong Kong liderado por Carrie Lam, y respaldado por China, apuntó que la ley "envía una señal errónea a los manifestantes".

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