Fiscal general de Nueva York demanda disolución de la Asociación Nacional del Rifle

Wayne LePierre. Foto: Reuters

“La influencia de la NRA ha sido tan poderosa que la organización no fue controlada durante décadas mientras los altos ejecutivos desviaban millones a sus propios bolsillos”, indicó Letitia James.




La Fiscal General de Nueva York, Letitia James, anunció este jueves que inició una acción judicial para que la Asociación Nacional de Rifle (NRA por sus siglas en inglés) sea disuelta.

La demanda, que está además dirigida a su líder Wayne LaPierre por fraude financiero y conducta inapropiada, con el objetivo de disolver el grupo de lobby conservador. 

“La influencia de la NRA ha sido tan poderosa que la organización no fue controlada durante décadas mientras los altos ejecutivos desviaban millones a sus propios bolsillos”, dijo James a través de una conferencia de prensa.

En ese sentido, la fiscal indicó que la entidad, “está plagada de fraudes y abusos, por lo que hoy buscamos disolver la NRA, porque ninguna organización está por encima de la ley”.

Según James, LaPierre y otros tres altos funcionarios usaron fondos y donaciones de miembros por años como su “alcancía personal”, y gastaron decenas de millones de dólares en sí mismos y en cómplices violando las leyes que rigen a las organizaciones sin fines de lucro.

Los cuatro "básicamente saquearon sus activos", dijo James, y dejaron prácticamente insolvente al grupo otrora rico que inyectó millones en campañas políticas republicanas.

Durante décadas, la NRA ha representado a millones de propietarios y defensores de armas en todo Estados Unidos, luchando con un éxito sustancial para debilitar y eliminar leyes que impusieran controles, usando como pretexto la Segunda Enmienda de la Constitución. 

En la política, la NRA respaldó a los candidatos que se alinearon con sus puntos de vista y golpeó a quienes apoyaron la regulación de las armas de fuego. 

LaPierre, que dirigió la NRA durante casi tres décadas, se convirtió en uno de los principales hombres de poder en relación al tema en Washington. 

De acuerdo a la investigación, LaPierre usó ilícitamente fondos de la NRA para pagar aviones privados para llevar a su familia a lujosas vacaciones en las Bahamas, y desvió millones de dólares sin explicación a través de una agencia de viajes.

La demanda acusa al extesorero de la NRA, Wilson Phillips, de contratarse a sí mismo como consultor de la organización por 1,8 millones de dólares, y de ocultar decenas de millones en gastos para ejecutivos de la NRA. Entre ellos, los pagos al contratista de relaciones públicas, Ackerman Queen. 

Otros dos funcionarios también fueron acusados de esquemas similares y de prácticas de nepotismo. 

La acusación de James se produce cuando se esperaba que la NRA, aunque económicamente debilitada, inyectara grandes sumas en las elecciones generales de noviembre.

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