Incendio en California se convierte en el más letal desde 1933

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Un automóvil y una estación de servicio quemados después del paso de Camp Fire, en California, el domingo.

El fuego consumió más de 80.000 hectáreas y dejó 31 víctimas fatales. Las pérdidas materiales por los incendios se calculan entre US$ 2.000 y 4.000 millones.




Un panorama desolador y casi apocalíptico vive parte de California. Los incendios forestales que azotan el norte y sur del estado han dejado 31 muertos, más de 200 desaparecidos y 80.000 hectáreas quemadas durante el paso del incendio más letal en la historia reciente de EE.UU.

Durante el quinto día consecutivo desde que el fuego desató su furia cerca de Sacramento, los vientos cálidos y secos de casi 80 kilómetros por hora dificultaron las labores de los 8.000 bomberos que intentaban apagar los focos del Camp Fire, en el condado de Butte, el punto más álgido del incendio. El alguacil de Butte, Kory Honea, sostuvo hoy que 228 personas seguían desaparecidas y más de 224.000 fueron evacuadas.

Tres incendios simultáneos golpean a California. El Camp Fire, al norte del estado, dejó 29 fallecidos, más de 45.000 hectáreas quemadas y destruyó hasta anoche 6.700 estructuras (casas y locales). Este incendio forestal del que sólo se ha podido controlar en un 25%, superó al más mortal registrado en EE.UU: Griffith Park, en octubre de 1933, que dejó 29 fallecidos.

En tanto, en el sur del estado, el escenario no es menos desalentador. Durante las últimas horas el incendio en Woolsey, que arrasó con condados de Los Ángeles y Ventura -donde se encuentran viviendas de famosos y que incluyen a Malibú, Westlake Village y Thousand Oaks -donde la semana pasada ocurrió la matanza de 12 personas- le costó la vida a dos personas.

Según el California Department of Forestry and Fire Protection (Cal Fire), hasta hoy sólo se había podido controlar el 20% del incendio en esa zona, que destruyó 37.000 hectáreas y 370 estructuras. Muy cerca de este foco, está el incendio Hill, cercano a Camarillo Springs y Cal State Channel Islands, que afecta a 1.800 hectáreas.

"Los incendios desastrosos que estamos viendo en California se deben a una rara combinación de factores. El principal son los fuertes vientos conocidos en el norte como 'los vientos del Norte' y en el sur como 'los vientos de Santa Ana', con ráfagas de 80 a 120 kilómetros por hora y que llegan al final del verano", sostuvo a La Tercera, Jon Keeley, científico experto en incendios en el Servicio Geológico de Estados Unidos.

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El actor Gerard Butler junto a lo que encontró de su casa en Malibú por los incendios, el domingo después de ser evacuado.[/caption]

La ráfagas de viento serían uno de los principales temores de los rescatistas debido a que podrían provocar la caída de árboles y cables eléctricos, que junto a los niveles de humedad del sector costero podrían propagar o reactivar varios focos.

"Estos incendios han sido mucho peores de lo normal por la sequía extrema en California, que comenzó en 2012 y la vegetación muerta que contribuye a la rápida propagación del fuego y le da una mayor intensidad, lo que hace extremadamente difícil combatir los incendios, además de las razones humanas", sostuvo Keeley.

Debido a esto, el gobernador de California, el demócrata Jerry Brown, solicitó al Presidente Donald Trump declarar zona de catástrofe, con el fin de reforzar la ayuda y la respuesta ante la emergencia. Sin embargo, el mandatario criticó al gobierno de California a través de un mensaje en su cuenta de Twitter y culpó de los incendios "masivos, mortíferos y costosos" a la "pésima gestión de los bosque", lo que generó duras críticas. El incendio habría causado pérdidas entre US$ 2.000 y 4.000 millones en propiedades aseguradas, según la entidad financiera Morgan Stanley.

Los rescatistas trabajan con equipos de antropólogos y un laboratorio de ADN para intentar identificar a varios de los fallecidos. Algunas personas murieron en sus autos o al interior de sus casas cuando intentaban escapar del fuego.

El lamento de Neil Young

El incendio Woolsey afectó a las zonas más acomodadas del norte de Los Ángeles. Así, el fuego destruyó los hogares de varias celebridades. En Malibú, el cantautor Neil Young perdió su casa. "Los bomberos nunca han visto algo así en sus vidas. He escuchado eso muchas veces en los últimos días, ya he perdido mi casa antes por un incendio en California y ahora otra", escribió en su página web.

La casa de US$ 2.5 millones de la cantante Miley Cyrus y su pareja, el actor Liam Hemsworth, "ya no existe", después que la encontraron destruida, al igual que el hogar del artista Robin Thicke. El domingo, el actor Gerard Butler publicó en sus redes sociales la imagen de lo que quedó de su residencia después de haber sido evacuado el viernes.

El Paramount Ranch, el set de diversas series y películas también fue devastado por los incendios. Entre los miles de evacuados estaba el director de cine Guillermo del Toro, los actores Alyssa Milano, Will Smith, Orlando Bloom; las cantantes Lady Gaga, Cher y Pink; y la estrella de televisión Kim Kardashian, junto a su familia.

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