La gestión como gobernador que catapultó a Vizcarra en la política

Martín Vizcarra cumpliendo labores de inspección la cuenca del río Rímac, en su etapa como ministro de Transportes y Comunicaciones.

El nuevo Presidente de Perú saltó al centro de la escena política por su mandato en Moquegua, entre 2011 y 2014. Ganó reconocimiento a nivel nacional por sus logros en el sector educativo y por la negociación con las mineras.


“La salud, generación de empleo y seguridad ciudadana serán centrales en nuestro trabajo. Y tal como lo hicimos en Moquegua, la educación será pilar central de nuestra gestión”. En su primer discurso como nuevo Presidente de Perú, Martín Vizcarra no pudo obviar la cita a esa región del sur del país. No en vano, su exitosa gestión como gobernador de Moquegua, entre 2011 y 2014, lo catapultó al centro de la escena política peruana.

Ingeniero de profesión, Vizcarra dedicó gran parte de su vida a la actividad privada en el sector de la construcción. Eso hasta 2006, cuando se produjo su debut político. Ese año fue candidato del APRA al gobierno regional de Moquegua. Aunque perdió la elección, ya comenzaba a perfilarse como una figura en ascenso.

Así, volvió a la palestra política en 2008 con el llamado “Moqueguazo”, una protesta social para exigir una mejor tajada de canon minero que repartía la minera Southern Perú a Tacna y Moquegua. Dicho evento paralizó la región durante 10 días. Su participación lo llevó a hablar con la Presidencia del Consejo de Ministros. Vizcarra sustentó su posición como decano del Colegio de Ingenieros ante el Congreso y logró la modificación de la ley para beneficio de Moquegua. Fue entonces que surgió su fama como tecnócrata conciliador en casos de conflictos sociales vinculados a la minería.

Con este logro a su favor, era cosa de tiempo para que Vizcarra se convirtiera en gobernador de Moquegua. Reconocimiento que llegó en 2010, cuando fue elegido presidente regional para el período 2011-2014 por el movimiento regionalista independiente “Gobierno Regional por ti”.

Con 15.734 km2 de territorio, Moquegua es el tercer departamento más pequeño en extensión de Perú y cuenta con una población de 186.036 hombres y mujeres, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática, y fue el que más avanzó en su desarrollo durante los últimos años.

Según la agencia Andina, los niveles socioeconómicos de Moquegua despegaron con notoriedad desde 2012, cuando Vizcarra cumplía su segundo año como gobernador. En 2011, el PIB regional alcanzó los 7.785 millones de soles (US$ 2.414 millones), mientras que en 2014 llegó a 8.370 millones de soles (US$ 2.596 millones). Además, el Instituto Peruano de Economía destaca que Vizcarra logró que Moquegua fuera la segunda región más competitiva detrás de Lima. “Él hizo de su pequeña región un ejemplo de desarrollo”, sintetiza el diario El Comercio.

Moquegua es una de las principales regiones mineras del país. De hecho, esta actividad explica el 23% de su PIB. Y Vizcarra tuvo muy buena muñeca para negociar con las mineras. En ese sentido, el diario económico Gestión sitúa como un logro destacado del gobernador la negociación que resolvió con la empresa Anglo American, que buscaba la licencia social para el proyecto minero Quellaveco.

Pero uno de los puntos más destacados de su gestión tiene que ver con el sector educativo. En sus cuatro años como gobernador, logró que los colegios de Moquegua se ubicaran en el primer lugar de la Evaluación Censal de Estudiantes realizada por el Ministerio de Educación. Los escolares moqueguanos fueron imbatibles en las pruebas anuales de matemática y compresión lectora aplicadas por esa cartera. De ahí es que empezó a ser conocido como el artífice del “milagro educativo”.

Esa fue la razón, contó el propio gobernador, por la que el equipo de campaña de Pedro Pablo Kuczynski lo convocó en marzo de 2015. Querían un asesor en esa materia. Pero solo meses después, reveló Vizcarra, PPK le pidió integrar su plancha presidencial junto a Mercedes Aráoz y ser también su jefe de campaña.

“Algo que todavía extraña es cómo la gestión regional de Vizcarra logró obtener un importantísimo resultado en los indicadores educativos, muy por delante de las demás regiones del país, algo que no podría explicarse solamente por la supuesta buena gestión de los grandes recursos que tuvo entre manos”, comenta a La Tercera el analista Eduardo Toche.

Pero al margen de su gestión en educación, Toche destaca otras virtudes de Vizcarra. Además de “su gran habilidad para tratar los conflictos sociales”, el analista cita su “buen talante personal”. “En otras palabras, no se entusiasma ni se molesta en exceso con las personas que forman sus entornos políticos, ya sea como amigos u oponentes”, dice. Al respecto, El Comercio asegura que los consejeros de Vizcarra son apenas tres, pero de gran confianza. Y lo acompañan desde su inicio político en Moquegua. Se trata de Edmer Trujillo, Iván Manchego Cuayla y Óscar Vásquez Zegarra.

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