La mayoría de los países no captura el alcance total de las muertes por Covid-19

Una mujer camina frente a un cementerio en Brooklyn, cuya reja está repleta de tarjetas en memoria de los muertos por coronavirus. Foto: AFP

Muchas naciones no cuentan a los fallecidos que no han sido testeados como relacionados con el coronavirus.




Un creciente grupo de estadísticas sobre muerte globales indican que pocos países están registrando de forma precisa los fallecimientos por coronavirus y algunos casos el déficit es significativo.

En Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Holanda y muchos otros países, el número de muertes registrado por todo tipo de causas ha subido desde marzo y ha excedido por lejos el número de fallecimientos que esos países vincularon al Covid-19.

Bélgica, que aparece con la más alta tasa de muerte per capita por Covid-19, ha surgido como una excepción. A diferencia de la mayoría de los países y muchos estados de Estados Unidos, que solo registra a las muertes del Covid-19 que han sido confirmadas por un test, Bélgica también cuenta las muertes sospechosas de Covid-19.

El enfoque gatilló la crítica pública en Bélgica el mes pasado, ya que todos miraban al país con malos ojos, pero Francia, Reino Unido y el estado de Nueva York, han cambiado su metodología a la forma en que lo hace Bélgica.

“Si solo hubiéramos considerado las muertes confirmadas, no hubiéramos tenido esa información tan precisa”, dijo Françoise Renard, una científica del instituto nacional de salud de Bélgica, Sciensano.

A medida que los países reabren luego del confinamiento que ha paralizado las economías, la información confiable sobre el impacto de la pandemia es vital para guiar las políticas de salud. La información precisa sobre las muertes, que indica la letalidad del virus, “puede entregarnos la información crítica sobre los factores de riesgo subyacentes”, dijo un portavoz de la Organización Mundial de la Salud.

Lauren Gardner, una profesora asociada de Ingeniería en la Universidad Johns Hopkins, que lidera el equipo que construye el ampliamente citado rastreador de Covid-19, cree que los países, incluyendo Estados Unidos y China, no han incluido algunos casos y muertos. Gardner cita a Bélgica entre los pocos lugares donde el número de muertes relacionadas con el Covid-19 van acorde con el alza en el exceso de mortalidad de este año.

Durante una pandemia, puede ser difícil determinar qué causó una muerte, especialmente con el Covid-19, considerando que muchas personas que han muerto también sufrieron de otras condiciones serias.

La OMS y los centros de control de enfermedades en Estados Unidos y Europa han recomendado que cualquier muerte en el que el Covid-19 estaba considerado como un factor contribuyente, ya sea basado en los test o en el diagnóstico médico, debería ser considerado como una muerte por Covid-19.

Sin embargo, la mayoría de los países considera a las muertes por Covid-19 cuando el coronavirus fue detectado con un test, ya sea mientras la persona estaba viva o poco después de su muerte. Considerando que los test siguen siendo limitados y esporádicos en todo el mundo, muchas de las muertes por Covid-19 no son reportadas como vinculadas al coronavirus.

Mientras tanto, el número total de muertes ha aumentado en muchas áreas desde que llegó la pandemia, lo que sugiere que hay un vínculo.

“Cuando tienes alzas dramáticas, es casi seguro que la mayoría son por coronavirus”, dijo Colin Mathers, un coordinador retirado de la Unidad de Mortalidad y Análisis de Salud de la OMS. Mientras que las muertes son un indicador atrasado de la situación, considerando que las personas mueren días o semanas después de contraer el virus. “El total de muertes ciertamente te da una lectura de si las cosas se están mejorando o empeorando”, dijo.

El hecho de incluir las muertes sospechosas tiene consecuencias. A mediados de abril, Bélgica reportó más muertes de Covid-19 per cápita que ningún otro país con una población sobre un millón de personas. El Presidente Donald Trump, en su comparecencia por el coronavirus en la Casa Blanca el 18 de abril, afirmó que veía “señales positivas de que el virus había pasado su peak”, y desplegó un gráfico en el que Bélgica se mostraba al tope y Estados Unidos cerca del último lugar.

En la misma semana y en un intento de mitigar la protesta popular, la ministra de Salud belga, Maggie De Block, publicó información con solo las muertes confirmadas por coronavirus, para estar mejor en una comparación con otros países. Steven Van Gucht, un virólogo del Centro de Crisis Nacional en Bélgica, argumentó que considerando que la “capacidad de testeo es inadecuada, es muy importante incluir los casos sospechosos” o la cifra de muertes serían menores y poco precisas.

El determinar qué es una muerte de Covid-19 puede requerir el diagnóstico de médicos que no pueden hacer test. La OMS, los centros para el control y prevención de enfermedades y otras agencias ofrecen guías, pero algunos legisladores dicen que se arriesga con sobreestimar la cifra de muertos por coronavirus.

Muchos médicos expertos ven poco riesgo en eso. “Estamos casi seguros de que se está contando menos que de más” en Estados Unidos, dijo Robert Anderson, jefe de las estadísticas de mortalidad del Centro de Estadísticas de Salud del CDC.

El rol de los diagnósticos de los médicos no es nuevo: solo una fracción de los muertos por enfermedades en Estados Unidos se les hace una autopsia, aunque todos tienen una causa de muerte. Los diagnósticos son críticos ahora, a medida que aumenta el entendimiento de que el coronavirus está vinculado a una creciente lista de condiciones mortales como ataques al corazón, coágulos en la sangre, que no fueron inicialmente vistos como una conexión. Massachusetts está revisando los certificados de muerte desde el comienzo del año para ver si hay casos que deberían ser considerados como muertes probables de Covid-19, pese a la falta de resultados de tests.

La medida de precisión, dicen los especialistas, es la brecha entre el total registrado de muertes de todas las causas y aquellas vinculadas al Covid-19. La brecha debería ser similar al número esperado de muertes de un país durante una determinada semana. Todos los países con buenos registros esperan un cierto número de muerte semanalmente basado en tendencias de los años recientes. Si la brecha se amplía, como ha ocurrido en la mayoría de los países, significa que hay muertes que son inexplicables, que en la actualidad es probable que sean por el Covid-19.

Anderson citó la semana del 11 de abril, cuando Estados Unidos registró casi 21 mil muertes más que lo esperado y registró 18 mil muertes relacionadas con el Covid-19. Las otras tres mil, cree, fueron directamente producto del Covid-19 o fueron indirectamente relacionadas, como por ejemplo, la muerte de alguien que no estaba infectada que tuvo un ataque al corazón, pero no pudo obtener el cuidado necesario, porque los hospitales y las urgencia estaban sobrepasados.

La brecha es evidente en Michigan, donde los certificados de muerte muestran que las muertes totales han aumentado por sobre el promedio de los niveles de mortalidad, pero que las muertes por Covid-19 han crecido a menor nivel.

Gardner dice que el rastreo de muertes probables de Covid-19 ha ayudado a llenar los vacíos. “En esos lugares donde sí se reportan esos casos, hay una brecha inexplicable que es menor”, dijo.

Bélgica, que tiene una población similar a Michigan, tiene una brecha inexplicable muy pequeña. Una razón: desde marzo se ha rastreado tanto las muertes en los hogares de ancianos como hospitales, y siempre se ha incluido a las muertes presuntas por Covid-19. Más de la mitad de las muertes por Covid-19 se han producido en los hogares de ancianos, que fueron devastados por la enfermedad. Por muchas semanas, menos del 5% de ellos se confirmaron por testeo, lo que significa que casi la mitad de las muertes del país por coronavirus fueron reportadas en base a diagnóstico médico.

Los funcionarios de salud belga están acostumbrados a hacer diagnósticos en los hogares. Francia, Reino Unido y Estados Unidos, incluyendo a Nueva York, solo registraron las muertes de Covid-19 en los hogares de ancianos muchas semanas después de que empezaron a producirse casos.

Renard dice que Bélgica ha sido golpeado pero probablemente no lidera el mundo. “Estamos entre los países con la más alta mortalidad”, dijo. “Pero yo no diría que somos los primeros”.

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