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Lula y Flávio Bolsonaro arrancan su campaña presidencial en Brasil con un empate técnico en las encuestas

El oficialismo y la oposición lanzaron este domingo sus campañas en bastiones históricos: Sao Bernardo do Campo y Copacabana, mientras los sondeos de la semana muestran una segunda vuelta cada vez más reñida entre el presidente y el senador de ultraderecha.

Primer acto de campaña del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Foto: Paulo Pinto/Agencia Brasil

La disputa presidencial en Brasil llegó este domingo a su arranque oficial con una diferencia mínima entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva -del Partido de los Trabajadores (PT)- y su rival, el senador del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, según consignó la revista Veja en su repaso de los sondeos de la semana.

En dos de los tres estudios difundidos, ambos aparecen técnicamente empatados en un eventual balotaje, previsto para el 25 de octubre. La encuestadora Quaest le dio un 43% de intención de voto a Lula frente al 40% de Flávio, mientras BTG/Nexus registró 47% contra 44%, respectivamente. Solo CNT/MDA mostró al actual mandatario con mayor ventaja: un 48% frente al 39,1%, aunque también con una diferencia menor a la registrada en junio, cuando la brecha era de 12 puntos.

En la primera vuelta, en cambio, Lula se ubica por delante de Flávio en los tres sondeos, con diferencias que van de 5 a 13,7 puntos porcentuales. Quaest le otorga un 38% al presidente frente al 31% del senador; BTG/Nexus marca un 40% contra el 35%, y CNT/MDA, un 42,4% frente al 28,7%. Pese a las diferencias metodológicas entre las consultoras, las tres coinciden en una tendencia común, Flávio se acerca a Lula respecto de sus mediciones previas.

Fue en ese escenario de ajuste en las encuestas que los candidatos presidenciales iniciaron formalmente este domingo su campaña rumbo a las elecciones del 4 de octubre. Desde la medianoche, los aspirantes pueden pedir el voto de manera explícita y organizar actos de campaña, caravanas y marchas, además de contratar publicidad en internet. La propaganda en radio y televisión, en tanto, comenzará recién el 28 de agosto.

Flávio Bolsonaro, el candidato del Partido Liberal, en su acto de incio de campaña en Copacabana. Foto: Fernando Frazão/Agência Brasil

Casi todos los candidatos mejor posicionados eligieron la región Sudeste para dar el primer paso de campaña, donde reside la mayor cantidad de electores del país. La excepción fue Ronaldo Caiado, del Partido Social Demócratico (PSD), que partió desde Goiás.

Lula optó por Sao Bernardo do Campo, en el estado de Sai Paulo; Flávio Bolsonaro, por Río de Janeiro; Renan Santos (Missão), por la capital paulista; Romeu Zema (Novo), por Montes Claros, y Augusto Cury (Avante), por Santa Luzia, ambas localidades en Minas Gerais. En todos los casos, las ubicaciones elegidas están directamente relacionadas con las trayectorias políticas de cada aspirante.

El retorno de Lula a Vila Euclides

El presidente inició su campaña de reelección en el estadio Vila Euclides, en Sao Bernardo do Campo, bajo el lema “Brasil listo para más” y en un acto bautizado “Donde todo comenzó”, en referencia al lugar donde encabezó sus primeros mítines como dirigente sindical a fines de la década de 1970.

Lo acompañaron el vicepresidente, Geraldo Alckmin, y el candidato a gobernador paulista, Fernando Haddad. Subió al escenario cerca de las 10.47 horas y caminó junto al público reunido en los bordes, al son de “Olê, olê, olá, Lula, Lula”, según relató Folha de Sao Paulo. Las gradas del estadio, con capacidad para 12.500 personas, estaban llenas antes del inicio del acto, y la organización esperaba reunir entre 20.000 y 30.000 personas mediante caravanas desde otros estados.

En un discurso de 35 minutos que apeló a la nostalgia, el mandatario relató anécdotas de su época como dirigente sindical y repasó logros de sus mandatos anteriores, como el desvío del río Sao Francisco y la construcción de universidades e institutos federales.

Prometió crear un Ministerio de Seguridad Pública y garantizar que la explotación de minerales estratégicos, usados en equipos de alta tecnología, beneficie a la población brasileña. También recordó las muertes registradas durante la pandemia de Covid-19 y atribuyó parte de la responsabilidad al gobierno del derechista y padre del actual candidato del PL, Jair Bolsonaro.

Lula dedicó además un pasaje de su discurso a un reproche personal contra el ministro del Supremo Tribunal Federal, José Antonio Dias Toffoli, a quien él mismo nombró en el cargo y con quien mantiene una disputa personal. Recordó que un delegado de la policía le permitió salir de prisión para despedir a su madre durante la dictadura militar, algo que Toffoli le negó cuando murió su hermano Vavá en 2019, mientras estaba preso en el marco de la Operación Lava Jato.

“Durante la dictadura militar, un delegado de la policía me permitió salir de prisión para asistir al funeral de mi madre. Ahora, en el régimen democrático, un juez, un ministro que yo mismo nombré, no me permitió salir de prisión para asistir al funeral de mi hermano Vavá”, dijo.

El presidente brasileño también se refirió al cáncer de piel que le afectó el cuero cabelludo y que lo obliga a usar sombrero. “Recibí radioterapia en la cabeza para tratar el cáncer de piel y no puedo tomar el sol, pero voy a desafiar mi salud y me quitaré el sombrero por ustedes”, afirmó, dirigiéndose a la audiencia. Prometió presentar su plan de gobierno en 15 días y pidió a sus seguidores memorizar cifras de comparación con la administración anterior en materia de educación, empleo e inflación, además de la eliminación del impuesto a la renta para sueldos de hasta 5.000 reales.

El libreto Bolsonaro

Por su parte, el senador Flávio Bolsonaro comenzó su campaña presidencial este domingo con un acto en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, donde instaló un camión con altavoces en la Avenida Atlántica desde las 10 de la mañana, según consignó el diario paulista.

En su discurso, reprodujo un antiguo audio de su padre, Jair Bolsonaro, con tono emotivo, criticó al Supremo Tribunal Federal por la condena contra el expresidente y arremetió contra el gobierno de Lula. “Seré el próximo presidente de la República porque enfrentaré a este sistema”, declaró.

Al comienzo de su discurso, comparó a su padre -quien permanece bajo arresto domiciliario- con el futbolista Pelé, y afirmó que el resto de Brasil mira a Brasilia “con disgusto”. Prometió recortes de gasto público y de empleos estatales, criticó la gestión de seguridad del gobierno y apeló al voto femenino con la promesa de combatir la violencia contra las mujeres, tema sobre el que cuestionó el número de femicidios registrados durante el actual mandato del PT.

La movilización buscó replicar el escenario de los actos que marcaron la trayectoria de Jair Bolsonaro. La organización pidió a los asistentes vestir de verde y amarillo y usar camisetas asociadas al bolsonarismo.

En un acto simbólico, antes del inicio del mitín, el senador del PL visitó una panadería en el exclusivo barrio carioca de Barra da Tijuca -frecuentada por su padre-, donde tomó café y comió pan tostado con leche condensada junto a su madre, Rogéria Bolsonaro. Entre los aliados que lo acompañaron durante la jornada figuraron Douglas Ruas, candidato del PL a la gobernación de Río, y los candidatos al Senado Carlos Portinho y Carlos Jordy.

La plataforma de Flávio en Río sufrió además ajustes de último minuto, después de que los partidos de derecha União Brasil y Progresistas decidieran no sumarse a la alianza liderada por el PL. En febrero, la lista incluía, además de Flávio y Ruas, al entonces gobernador Cláudio Castro y al exalcalde de Nova Iguaçu, Rogério Lisboa.

Ahora, sin embargo, el PL presenta candidatura propia al estado, con Fernanda Louback como vicegobernadora. En vísperas del inicio de campaña, el senador Romário anunció además su salida del PL, partido al que pertenecía desde hacía cinco años, para respaldar la candidatura de Eduardo Paes (PSD) a la gobernación de Río, el mismo aspirante que cuenta con el apoyo del presidente Lula en la contienda estatal.

Otros candidatos y polémicas

El resto de los aspirantes también marcó posición este domingo. Ronaldo Caiado (PSD) inició su campaña con una misa y una caravana por el Distrito Federal, y apostó por capitalizar los resultados de su gestión como gobernador de Goiás. “Se necesita a alguien que pueda sentarse con autoridad para afrontar los abusos del PT en el poder”, declaró, en referencia velada a Flávio Bolsonaro.

Romeu Zema (Novo), exgobernador de Minas Gerais, comenzó en Montes Claros con una misa y priorizó la lucha contra la corrupción, el gasto público y el crimen organizado. Augusto Cury (Avante), psiquiatra y recién llegado a la política, eligió Santa Luzia, cerca de Belo Horizonte, con el objetivo declarado de “romper la burbuja” de la polarización.

El candidato del Partido Social Democrático, Ronaldo Caiado. Foto: Archivo

A las diferencias programáticas se suman, para los dos principales candidatos, investigaciones judiciales que amenazan con marcar el resto de la campaña.

La Corte Suprema autorizó indagar el financiamiento de Dark Horse, una película biográfica sobre Jair Bolsonaro protagonizada por el actor estadounidense Jim Caviezel, luego de que el sitio Intercept Brasil revelara mensajes de Flávio Bolsonaro al banquero Daniel Vorcaro, expropietario del quebrado Banco Master, pidiéndole fondos para el filme.

Vorcaro fue detenido poco después por un desfalco que derivó en la liquidación de su banco, con una deuda superior a 7.000 millones de dólares. Flávio admitió haber solicitado los recursos, aunque negó tener una relación cercana con el banquero.

El máximo tribunal también habilitó tres investigaciones por presunto tráfico de influencias contra Fábio Luís “Lulinha”, uno de los cinco hijos del presidente, radicado en España, que habría intermediado de forma irregular ante organismos como el ministerio de Salud y la estatal Dataprev. Los expedientes permanecen bajo secreto de sumario.

“Creo en él”, afirmó Lula esta semana en una entrevista, aunque agregó que “nadie va a pedir la clausura del proceso” sobre su hijo y que “si es culpable, pagará”.

Ambos candidatos ya han enfrentado a la justicia antes, con desenlaces distintos. Lula pasó más de un año y medio preso por la trama de corrupción Lava Jato, el mayor escándalo de la historia reciente del país, antes de que su condena fuera anulada por parcialidad del juez a cargo.

Flávio, en tanto, fue acusado por el presunto desvío de salarios de asesores cuando era diputado estatal en Río de Janeiro, causa que terminó archivada por nulidad de pruebas. La corrupción figura, de hecho, entre las principales preocupaciones de los votantes consultados en las encuestas, un factor que ambas campañas deberán administrar de aquí al 4 de octubre.

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