Presidenta de Transparencia Internacional por corrupción en la región: "Ya no hay margen para hacerse los distraídos"

Cumbre de las Américas

Los jefes de Estado y de gobierno de 34 países del hemisferio están invitados al encuentro de Lima. Foto: AFP.

"La Cumbre de Lima mostrará quién es quién en la lucha contra la corrupción", dice Delia Ferreira.




¿Cree que la discusión sobre la corrupción en la Cumbre de Las Américas se podría ver perjudicada por el hecho de que varios presidentes que asistirán, han sido acusados presuntamente de corrupción?

La magnitud y extensión de los casos de corrupción en Latinoamérica no hace más que destacar la necesidad de adoptar medidas efectivas para poner coto a este flagelo. Si los presidentes reunidos en Lima -muchos de ellos acusados o sospechados de corrupción- no abordan la cuestión será un indicio más de que sus compromisos contra la corrupción no son más que discursos políticamente correctos. La sociedad civil ha incluido expresamente el tema de la corrupción en los documentos que presentará ante las máximas autoridades de la región. Desde la gran corrupción del caso Odebrecht a la crisis humanitaria provocada por la corrupción en Venezuela, ya no hay margen para hacerse los distraídos o desentenderse de las responsabilidades que a cada uno le cabe en democracia. La Cumbre de Lima mostrará quién es quién en la lucha contra la corrupción.

El anfitrión, Perú, ha tenido un cambio de gobierno reciente, en medio de una trama de corrupción derivada del caso Odebrecht. ¿Qué legitimidad tendría Perú al ser el dueño de casa en esta Cumbre para tratar este asunto, siendo que varios expresidentes están siendo procesados por corrupción?

El cambio de Presidente en Perú a raíz de acusaciones de corrupción no se diferencia de la situación que han enfrentado o enfrentan otros países. Por si a alguien le quedaban dudas, la epidemia de la corrupción se ha propagado en la región. La legitimidad y la confianza de los ciudadanos son producto de una conducta seria y responsable. Esperemos que los presidentes estén a la altura del desafío.

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