Raúl Figueroa, subsecretario de Educación: “Son cerca de 330 colegios los que podrían seguir seleccionando”

Autor: Carlos Said

El subsecretario afirma que están solucionando un problema no resuelto en la Ley de Inclusión. Foto: Luis Sevilla

La autoridad explica que el proyecto Admisión Justa permitirá que estos establecimientos de alta exigencia, que equivalen al 2,8% de los planteles del país, escojan a sus estudiantes.


En las próximas semanas, el Congreso reabrirá el debate por el fin de la selección, zanjado en 2014, el que tendrá un elemento adicional con la “ley Machuca”, que impulsará la oposición. En esta entrevista, el subsecretario de Educación, Raúl Figueroa, explica por qué debiera regresar la selección y habría que reconocer el mérito.

¿Por qué es tan importante para el gobierno reintroducir el mérito?

El reconocimiento al esfuerzo y mérito de los jóvenes es fundamental dentro del sistema escolar. Porque es uno de los principales ve- hículos que tienen las familias para acceder a mejores oportunidades. El sistema escolar tiene que reconocer el esfuerzo de familias vulnerables y de clase media que ven en la educación la posibilidad de acceder a mejores oportunidades, y el hecho de que el Sistema de Admisión Escolar (SAE) haya reemplazado el esfuerzo por el azar, creemos que debe ser revertido. Todo esto, en un marco de perfeccionamiento al sistema.

¿No sería mejor esperar a que el sistema funcione en la RM antes de introducir cambios?

Los antecedentes que surgieron de la implementación nos permiten validar un diagnóstico que ya teníamos cuando hicimos el programa de gobierno, pues hemos constatado que un número importantísimo de familias se vio frustrado ante el hecho de que el esfuerzo y el mérito académico de sus hijos no tenían reconocimiento, por lo que la posibilidad de acceder a proyectos de alta exigencia se vio limitada. Eso es suficiente para impulsar este proyecto.

Pero la mayoría quedó en los colegios de sus preferencias…

Solo el 59% de las familias quedó en su primera preferencia. Pero lo fundamental es que las familias tienen una legítima aspiración a que sean el esfuerzo y el mérito los componentes para acceder a estos proyectos, por lo que es fundamental abordar ese anhelo. Es bueno recordar que el tema de la selección quedó mal resuelto de acuerdo a las autoridades de la época. Nosotros ahora estamos dando una solución a la forma en que se debe reconocer el mérito académico, a través de que un número de establecimientos pueda seleccionar.

¿Qué quedó mal resuelto con los liceos de alta exigencia?

El mismo día en que la ley fue aprobada, el ministro Nicolás Eyzaguirre señaló en el Congreso que sería necesario revisar la forma en que quedó normada la selección de los liceos emblemáticos, porque se desconoce que existen proyectos de alta exigencia académica que, para que puedan concretarse, requieren de una selección acorde a sus características.

¿Tienen una proyección de cuántos colegios podrían seleccionar con estos cambios?

De acuerdo a la información de la Agencia de la Calidad de la Educación, son cerca de 330 colegios los que podrían seguir seleccionando a sus alumnos.

¿Qué entienden por mérito y cómo se puede medir? ¿Hay fórmulas de selección que no sean las pruebas y notas?

Para estos efectos, el mérito se mide con el rendimiento de los alumnos, con mecanismos objetivos, como las notas de enseñanza básica, que pueden ser complementados con exámenes de admisión. Eso es lo que el proyecto establece como mecanismo para seguir implementado. Pero en inclusión, el proyecto asegura que al menos el 30% de los jóvenes seleccionados provengan de familias prioritarias, de los dos primeros quintiles de ingreso.

La oposición ingresó una “ley Machuca”, para fijar una cuota de 30% de alumnos pobres en colegios pagados, ¿qué les parece?

La propuesta de la oposición es de una tremenda inconsistencia, pues en vez de mejorar la calidad de los colegios donde están las familias vulnerables, dejan de lado eso y pretenden sacarlos de esos establecimientos para llevarlos a otros colegios. Y otra inconsistencia es que presenten como una salvación para esos jóvenes el llevarlos a colegios que están estructurados sobre la base de todo lo que han despreciado en debates anteriores, porque son colegios privados, con el máximo copago posible e incluso algunos tienen lucro. Sí es una buena noticia que consideren que la educación particular es una alternativa.

Pero más allá de esa inconsistencia, ¿es viable fijar esa cuota en colegios pagados?

Cada establecimiento pagado, en la autonomía de su proyecto, puede determinar la cuota de alumnos vulnerables que recibe si así lo desea. El foco de la política pública debe estar en cómo aseguramos la calidad de la educación en los colegios a donde hoy esos jóvenes asisten. No podemos pretender que la solución sea trasladarlos de colegio.

#Tags


Seguir leyendo