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Sucesión y fragmentación: Los posibles escenarios tras la caída de “el Mencho” en México

La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, asestó un duro golpe al panorama de las bandas criminales mexicanas. Pero analistas y expertos no creen que signifique su fin. Sostienen que esto podría disgregar a la organización, aumentando la violencia en el país norteamericano.

Soldados del Cartel Jalisco Nueva Generación. Foto: archivo

Luego de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes -mejor conocido como “el Mencho”, uno de los capos de la droga más poderosos del mundo- en un operativo realizado por el ejército mexicano, queda la pregunta sobre si su muerte derrumbará la organización que construyó, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que trafica cocaína, metanfetamina y otras drogas desde México principalmente a Estados Unidos.

Y, en un comunicado distribuido por la Secretaría de la Defensa Nacional de México, las autoridades confirmaron que el operativo se llevó a cabo en “coordinación y cooperación bilateral” con EE.UU., mediante el Grupo de Trabajo Interinstitucional Conjunto Anti-Cártel.

Inmediatamente después de la muerte del líder del cártel, Guadalajara, la tercera ciudad más grande de México y capital del estado de Jalisco, se sumió en el caos. La organización reaccionó al fallecimiento de su líder. La violencia se extendió a ciudades y balnearios de todo México, donde hombres armados incendiaron tiendas, bancos y bloquearon carreteras.

Ante esto, tanto autoridades mexicanas como internacionales tomaron medidas para la protección civil. Por ejemplo, la Federación Mexicana de Fútbol suspendió partidos el domingo debido a la violencia generalizada y, a la vez, la escalada de violencia tras la muerte de Oseguera plantea dudas sobre la seguridad durante el Mundial de Fútbol de la FIFA 2026, que se realizará entre los tres países norteamericanos. La embajada de Estados Unidos en México hizo un llamado a sus ciudadanos a refugiarse hasta nuevo aviso. Costa Rica puso una alerta para vuelos provenientes de México, para prevenir el ingreso de personas relacionadas con el CJNG u otras organizaciones criminales.

Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como “el Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. Foto: archivo

Ahora, la supervivencia del cártel depende de la rapidez con la que designe a un sucesor, o podría fragmentarse a medida que las facciones internas luchan por el poder. Otra pregunta es si el gobierno mexicano puede sostener una guerra en dos frentes. Es que CJNG se encuentra en medio de una batalla contra el Cártel de Sinaloa, el principal rival de la organización criminal jalisciense.

Posibles escenarios

En una columna publicada por el medio mexicano El Universal, el columnista y periodista Raúl Rodríguez Cortés explicó que la reacción inicial de la organización es la esperada. “Tras el abatimiento de ‘el Mencho’, lo que vemos en un primer escenario es la habitual reacción violenta del narcotráfico que los análisis de inteligencia estiman que se prologará por una semana”, indicó Rodríguez.

Pero, después, el periodista explicó que con el tiempo el escenario se complejiza. Así, Rodríguez sostuvo que “el más probable a mediano plazo (de uno a seis meses) es el de la fragmentación y la lucha interna por el liderazgo del cártel”. La disputa estaría, explicó el experto, entre familiares directos como hijos o parientes cercanos, aunque “el Menchito” —Rubén Oseguera González, el hijo Oseguera Cervantes ya está preso de por vida en Estados Unidos)—; operadores históricos, como el cofundador del CJNG Erick Valencia Salazar alias “el 85” o como el jefe regional de alto nivel Audías Flores Silva alias “el Jardinero”; y “los Cuinis”, el brazo financiero surgido tras la muerte de Ignacio “Nacho” Coronel y la ruptura con el Cártel del Milenio (2010).

Además, el experto previó otros cuatro posibles escenarios para el sistema de cárteles en México.

En primer lugar, sostuvo que se podría dar “una escalada violenta dentro del CJNG o entre cárteles enemigos como el de Sinaloa, Los Viagras de Michoacán, La Familia Michoacana y otros grupos locales de Colima y Nayarit”. Luego, Rodríguez dijo que se podría dar una competencia sin tregua por plazas estratégicas en las rutas de tráfico, así como en las de precursores químicos hacia Estados Unidos.

Efectivo del Ejército mexicano tras operativo contra el narcotráfico. Foto: archivo

También, el columnista indicó que se podría dar un posible “baño de sangre —como el que se dio tras la caída del cártel de los Zetas (2009-2012)—, pero a mayor escala por el tamaño actual del CJNG, considerando un escenario de probabilidad muy baja”. El último de los escenarios posibles sería, según Rodríguez, “la sucesión ordenada y la rápida estabilización de la organización criminal bajo un heredero designado”. Pero calificó este posible escenario como “muy improbable” debido a la ausencia de un sucesor evidente.

El golpe más fuerte

El CJNG es una vasta organización criminal que trafica drogas por todo el mundo. Pero también se dedica a otros negocios, como el cultivo de paltas, contrabando de migrantes a Estados Unidos desde lugares tan lejanos como China, y participa en la minería ilegal de oro en Sudamérica. Y, según expertos, la operación del domingo es el impacto más importante que ha recibido el crimen organizado mexicano.

“Este es, sin duda, el golpe más importante que se le ha asestado al narcotráfico en México desde que existe el narcotráfico en México”, declaró Eduardo Guerrero a The New York Times, exfuncionario de seguridad mexicano y experto en los grupos de narcotráfico del país.

“Nunca en México ha habido una organización con la presencia, el control territorial o la penetración política que tiene el CJNG”, añadió el experto en seguridad. “Los cárteles que teníamos en México eran de naturaleza más regional”, aseguró después.

Pero los analistas no creen que esto signifique el fin de la banda. Jalisco Nueva Generación surgió de las ruinas de otro grupo narcotraficante, el Cártel del Milenio, que se desintegró en luchas internas tras la captura y muerte de sus líderes. En 2009, “el Mencho” salió victorioso de esas disputas y dividió las fuerzas del Milenio para formar el Cártel de Jalisco.

Según David Saucedo, consultor de seguridad, la mayoría de los cárteles son dinásticos —o sea, el mandato se hereda entre la familia— y las sucesiones más limpias suelen ser las que siguen ese patrón.

Pero, en el caso de CJNG, varios de los hermanos de Oseguera están en prisión, así como “el Menchito”, quien fue un alto comandante del cártel Jalisco hasta su extradición a Estados Unidos en 2020.

Autos quemados y carreteras tomadas tras la muerte de “el Mencho”. Foto: archivo

“En un entorno machista, es difícil que una mujer asuma el mando de una organización criminal en México”, afirmó el consultor en seguridad, refiriéndose al eventual ascenso de la viuda de Osegura, Rosalinda González Valencia.

Con la posibilidad de la sucesión familiar mermada, uno de los cuatro comandantes del fallecido líder podría asumir el liderazgo si se ponen de acuerdo para ello. “De lo contrario, estallaría una guerra de sucesión”, añadió Saucedo al Times. “Esto sería positivo para Washington, sin duda, porque lo que buscan es debilitar a los cárteles y reducir los cargamentos de droga. Son malas noticias para México porque los cárteles más pequeños implican cárteles más violentos, y los homicidios y otros delitos aumentarán”, aseguró.

Y si el CJNG se ve envuelto en una lucha por el liderazgo, la violencia podría extenderse por todo México debido a la falta de dominio y poder centralizado.

Los dos frentes

“El Mencho” convirtió al cártel en una de las organizaciones criminales más temidas de México, con una brutalidad notable en el panorama nacional de decapitaciones, desmembramientos y cuerpos colgados de puentes. Jalisco Nueva Generación es uno de los mayores traficantes de cocaína y metanfetamina del mundo. Formó alianzas en todo el mundo, trabajando con bandas en lugares tan lejanos como África y Australia para expandir su alcance.

Pero no tenía una participación muy grande en el tráfico de fentanillo.

Sin embargo, funcionarios estadounidenses afirmaron anónimamente al New York Times que se estaban empezando a reunir pruebas de que el cártel estaba entrando en el mercado de este opioide. Y es que, históricamente, ese negocio ha estado controlado por el Cártel de Sinaloa, pero las incautaciones de fentanilo en Estados Unidos el año pasado revelaron rastros químicos que vinculaban esas incautaciones con territorio controlado por el Cártel Jalisco Nueva Generación, según informaron dichos funcionarios.

Así, el asesinato de Oseguera sorprendió a analistas de seguridad y diplomáticos, quienes asumían que el gobierno mexicano estaba demasiado enfrascado en su lucha contra el cártel de Sinaloa como para abrir un segundo frente. Ambos cárteles son los más poderosos de México, con armamento y personal militarizado que pueden llegar a superar a los del gobierno.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Foto: archivo Raquel Cunha

Por lo tanto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, podría enfrentar ahora uno de los capítulos más violentos y trascendentales de la historia reciente de México. Su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, se negó a confrontar a los cárteles y, en su lugar, adoptó una política que denominó “abrazos, no balazos”. Esto implicó aumentar el gasto en programas sociales para alejar a los combatientes de los cárteles de los campos de batalla.

Pero la estrategia de AMLO no funcionó. La violencia se disparó durante su mandato y los cárteles conquistaron más territorio.

Cuando Sheinbaum asumió el poder a finales de 2024, desplegó cientos de tropas en el estado de Sinaloa, asolado por luchas internas después de que Estados Unidos arrestara a uno de los principales líderes del cártel de Sinaloa poco antes de su elección.

La atención del gobierno mexicano en Sinaloa benefició al CJNG, que expandió su territorio y sus filas. Y las luchas internas en el cártel de Sinaloa llevaron a los “Chapitos”, una poderosa facción del grupo, a aliarse con los jaliscienses el año pasado. Esta unión convirtió al Cártel Jalisco Nueva Generación en la organización narcotraficante más poderosa del mundo, según las autoridades norteamericanas.

Según informó el medio neoyorquino, para el combate de ambos frentes el gobierno mexicano habría dividido las operaciones entre sus fuerzas de seguridad. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, lidera la lucha contra el cártel de Sinaloa, mientras que el ejército, con apoyo de Estados Unidos, lideró el operativo para matar a “El Mencho”.

La lucha en dos frentes distintos, dividiendo las fuerzas de seguridad mexicanas, podría acarrear problemas en caso de que las fuerzas de seguridad no se coordinen, compartan inteligencia e implementen una visión en común sobre cómo desmantelar los cárteles, afirmaron los expertos.

Y es que entre el secretario de seguridad y el Ejército habría importantes diferencias estratégicas sobre cómo enfrentar la batalla contra los cárteles. Por una parte, García Harfuch posee una estrategia integral para enfrentar a los cárteles sobre el terreno, a la vez que apoya las investigaciones para desentrañar sus complejas estructuras de liderazgo y redes financieras. Por otra, los analistas señalan que el Ejército tiende a emplear la fuerza bruta, lo cual, a largo plazo, no contribuye en gran medida al desmantelamiento de los cárteles.

Así, el enfoque de García Harfuch se asemejaría a esfuerzos que han funcionado en otros lugares, incluyendo Colombia.

John Creamer, exsubdirector de la Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México que participó en un intento previo de capturar al Oseguera, afirmó: “Atrapar a una figura como ‘el Mencho’ no es fácil. Sin conocer los detalles, esto demuestra la capacidad técnica de las fuerzas de seguridad mexicanas y el compromiso político del gobierno para enfrentar a estos grupos”.

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