El caso que originó el giro de las autoridades: el drama de Gustavo Gatica

Clinica-WEB

La Fiscalía Centro Norte inició este fin de semana una investigación de oficio para determinar las circunstancias en que el joven resultó herido y quién lo lesionó.




A fin de mes, el 28 de noviembre, Gustavo Gatica, estudiante de tercer año de sicología en la U. Academia de Humanismo Cristiano (UAHC), cumplirá 22 años. Para entonces, habrán pasado 20 días desde que sus ojos recibieron el impacto directo de balines disparados por funcionarios de Carabineros en unas manifestaciones en el sector de Plaza Italia.

Según informó la Intendencia Metropolitana, ese viernes 8 por la tarde fueron 75.000 las personas que se congregaron, y entre ellos, en la esquina de Alameda con Vicuña Mackenna, Gatica tomaba imágenes con su cámara. La fotografía, dicen quienes lo conocen, era una de sus aficiones. Cerca de las 18.00 horas recibió los disparos.

Primero lo asistió un manifestante que estaba a su lado. De acuerdo a los antecedentes recopilados por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), cuando los voluntarios de Cruz Roja lograron llegar a él y auxiliarlo, lo llevaron a un punto de seguridad en la calle Santiago Bueras, donde había más lesionados, entre ellos, otra persona con un perdigón en un ojo. Luego llevaron a Gatica de urgencia a la Clínica Santa María, donde, según el primer parte médico, llegó con "un traumatismo ocular bilateral severo y visión cero desde la primera evaluación". El sábado fue operado, pero ya había perdido el ojo izquierdo. Todavía no se sabe si podrá salvar el derecho.

Hoy la clínica anunció que el joven estará en observación por otras 48 horas, recibiendo los cuidados necesarios y apoyo integral multidisciplinario, que incluye atención siquiátrica y sicológica.

"Gus está sin rabia, pero con mucha pena. Ya está en sala individual y recibiendo visitas. Por ahora no es posible volver a operar. Hay que esperar que se desinflamen sus ojos", escribió hoy en Twitter alguien que se identificó como primo de Gatica. Pasado el mediodía, una caravana con cientos de ciclistas pasaba frente a la clínica gritando consignas de apoyo al universitario, cuya familia no ha querido aún dar declaraciones públicas.

Durante la mañana, Gatica y su familia fueron visitados por algunos integrantes de la misión de la ONU que está en Chile desde el 30 de octubre. Horas después, en el frontis del recinto, un grupo de músicos, entre los que estaban Javiera Parra, Denisse Malebrán y Consuelo Schuster, se reunió a tocar para él una versión de "El derecho de vivir en paz", de Víctor Jara.

Investigación abierta

La Fiscalía Centro Norte inició el fin de semana una investigación de oficio para determinar las circunstancias en que el joven resultó herido y quién lo lesionó. Para ello, el fiscal a cargo de la indagatoria, Francisco Ledezma, en conjunto con la Brigada de Derechos Humanos de la PDI, ya está recopilando y revisando las imágenes de diversas cámaras de seguridad que había en el sector.

A ello se suma una querella que presentó esta noche el INDH en el 7° Juzgado de Garantía de Santiago, por lesiones graves gravísimas. Como los padres de Gustavo son docentes en establecimientos educacionales de Colina, hoy los visitó el presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, quien anunció que la entidad se hará parte de la acción judicial.

También en la UAHC se han organizado para apoyar al joven y su familia. Además de adelantar que se harán parte de una nueva querella contra Carabineros que la familia Gatica Villarroel presentará en los próximos días, su rector, Álvaro Ramis, anunció que hoy se reuniría con su par de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi, para presentar junto al Consejo de Rectores (Cruch) un recurso de protección contra el uso de balines por parte de la policía.

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