Controles de “niño sano” caen en un 54% durante el año de la pandemia

Los problemas neurológicos se pueden detectar en estos controles.

Expertos advierten que esta falta de seguimiento disminuye la pesquisa de patologías en la primera infancia. Minsal ya trabaja en un plan para mitigar los efectos de las atenciones que no se han realizado.




Entre quienes han medido los efectos de la pandemia más allá de sus consecuencias directas, como la mortalidad asociada al virus, ya se habla de una “segunda ola” de colapso de la red asistencial, pero esta vez a propósito de las prestaciones no realizadas. Se espera que muchos pacientes demandarán nuevos diagnósticos y retomarán tratamientos que quedaron a medio camino.

Al igual que las drásticas caídas en las consultas de salud mental, sexual o de otros programas de atención durante los meses de mayor incidencia del coronavirus, los controles de “niño sano” también sufrieron un descenso desde el primer mes de la pandemia hasta los datos más recientes reportados a septiembre.

Acorde a las cifras entregadas por el Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS), si se comparan las visitas al doctor registradas en abril de 2019 (162.284), durante el mismo mes de este año se realizó apenas un 17% de los seguimientos médicos que deben efectuarse desde recién nacidos hasta los niños de seis años de edad. La caída total durante el periodo reportado es de un 54% menos de atenciones.

Volver a la consulta

Desde Salud, el ministro y pediatra, Enrique Paris, advierte que una de las primeras consecuencias notorias de esta reducción en los controles de la primera infancia repercute en las inmunizaciones.

Hasta el año de edad se colocan una serie de vacunas relevantes, y si la mamá o el papá no lleva al niño o niña, se queda sin orden médica para inmunizarse contra enfermedades como la tos convulsiva, sarampión y la meningitis.

Enrique Paris, ministro de Salud

Por otro lado, el jefe de la cartera alerta que durante este periodo podría existir un subdiagnóstico de enfermedades comunes en este rango de edad, que van desde trastornos de la nutrición, displasia de caderas, hernias inguinales o problemas neurológicos que el pediatra puede fácilmente comprobar cuando se le pide al menor seguir un elemento con la mirada, o cuando se expone al paciente a estímulos sonoros para detectar posible sordera.

En ese sentido, Paris explica que desde Salud ya se trabaja en un plan anexo para recuperar esta y otras atenciones retrasadas, además de las listas de espera quirúrgica y de especialidad, que ya cuentan con una partida del Presupuesto 2021 para su resolución.

El ministro detalla que, entre otras estrategias, además de una campaña focalizada en retomar las atenciones de “niño sano” en la atención primaria, el Hospital Digital será uno de los pilares para las atenciones en zonas aisladas o donde puedan existir rebrotes de Covid-19 que impidan la visita presencial a la consulta.

Pesquisa tardía

El pediatra de la Universidad Católica y expresidente de la Sociedad Chilena de Pediatría Humberto Soriano aborda que patologías como el asma, estrabismo o la celiaquía se suman a las patologías que son rápidamente diagnosticadas cuando el niño/a tiene sus controles al día.

El especialista hace un llamado a las autoridades sanitarias y a los padres a aprovechar este período de “meseta” de la pandemia para volver a las consultas. “El control de niño sano nos ha permitido por años estar por delante en prevención con respecto a los países de Latinoamérica”, destaca.

El secretario técnico del Colmed, y académico de la U. de Chile, Cristóbal Cuadrado, agrega que entre las enfermedades menos comunes, pero de mayor impacto clínico, está el retinoblastoma, una formación de células malignas en la retina con mayor frecuencia en niños de cinco años de edad.

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