Delgado entrega plan a Abbott con dos propuestas de trabajos voluntarios para detenidos en fiestas clandestinas

Iniciativa contempla que aprehendidos puedan realizar labores en cuadrillas sanitarias entregando información de las medidas contra el coronavirus o en Chile Atiende, notificando sobre beneficios del gobierno. Esto, dijo el ministro del Interior, previa capacitación.




Cerca de 40 minutos duró la reunión que hoy sostuvieron el ministro del Interior, Rodrigo Delgado y la subsecretaria de Prevención del Delito, Katherine Martorell, con el fiscal nacional, Jorge Abbott. En la cita, el secretario de Estado le entregó al jefe del Ministerio Público un plan de la iniciativa que el mismo Delgado planteó ayer: instalar trabajos voluntarios para quienes sean detenidos en medio de fiestas clandestinas.

Tras la cita, Delgado detalló en qué consistirían estas labores comunitarias: Una de ellas sería para que las personas detenidas en fiestas clandestinas, como sustitución a una eventual pena, participen de cuadrillas sanitarias informando en diversas comunas sobre las medidas sanitarias contra el coronavirus. Estos grupos están a cargo de la Subsecretaría de Salud Pública.

La otra, también tiene un tenor informativo. Ésta sería para realizar labores en Chile Atiende relativas a la información que se entrega a la población sobre los beneficios del gobierno. Ambas tendrían una capacitación previa.

“Le presentamos un plan que ya tenemos conversado con dos subsecretarios para poner a disposición espacios de trabajos voluntarios comunitarios. Uno de ellos son las cuadrillas sanitarias, que lo que hacen es recorrer las comunas informando a la gente acerca de las medidas sanitarias. Lo segundo tiene que ver con Chile Atiende, donde hay una serie de importantes beneficios del Estado que producto de la pandemia están disponibles y que la gente no está tan informada, también estas personas pudiesen hacer una labor informativa”.

No sustituye multas

Por su parte, la subsecretaria Martorell explicó que estas medidas no sustituirían las multas que deberían pagar los detenidos por estos hechos, que en algunos casos pueden llegar a 50 millones de pesos.

“Primero hay un delito y para ese delito hay un proceso penal. Ese proceso puede terminar con penas privativas de libertad, con multas o con trabajos comunitarios que es lo que estamos planteando hoy día”, dijo, y añadió: “Al mismo tiempo existe una responsabilidad sancionatoria administrativa que no son excluyentes. Esas sanciones son multas que están de la mano con lo que establece la normativa sanitaria. Esa norma establece multas que pueden alcanzar los 50 millones de pesos y que son paralelas. Una persona puede ser privada de libertad y condenada a una multa o bien puede ser que tenga que realizar trabajos comunitarios y pagar un multa, porque son vías distintas”, señaló.

Más temprano, Delgado, al ser consultado, había señalado que “lo que he propuesto y lo que estamos trabajando es algo que ya está en el Código Penal. El Código Penal permite estas penas sustitutivas. El tema es que no está el plan ni el protocolo para poder llevarlo a cabo”.

En esa línea, el ministro del Interior arrojaba algunas luces sobre cuáles podrían ser estas labores: “Los trabajos que se pueden realizar van a ser complementarios, incluso en zonas donde pueden haber pacientes Covid. Por ejemplo, residencias sanitarias, perímetros de limpieza, asistencias a familiares o limpieza de lugares en donde podamos evitar que los contagios fluyan”.

Eso sí, aseguraba que “en ningún caso se va a poner en riesgo la salud de las personas por muy infractoras que sean”.

Reacciones de la propuesta

La idea generó diversas reacciones. Por ejemplo, ayer la subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, valoró el planteamiento de Delgado: “Nos parece que es una medida interesante. Que los jóvenes que hoy día están participando en estas fiestas clandestinas tengan la oportunidad de empatizar con las situaciones sanitarias que estamos viendo en nuestro país”.

Sin embargo, también tuvo críticas. Jaime Couso, profesor de Derecho Penal de la Universidad Diego Portales, indicó que no le parecía una buena idea: “Si bien es deseable que el sistema penal ofrezca sanciones alternativas a la cárcel, y los servicios en beneficio de la comunidad son, en general, una buena opción en ese contexto, definir que esos servicios precisamente deban cumplirse con pacientes Covid puede tener varias consecuencias indeseadas”.

Por otro lado, el ministro de Educación, Raúl Figueroa, al ser consultado en una entrevista en radio Universo, se mostró favorable a la idea. “Los jóvenes debiesen ser los primeros en tener absoluta consciencia en los efectos que tienen sus comportamientos. Todo lo que el país espera es que salgamos de esto (la pandemia) lo antes posible y de la mejor manera posible. Estas fiestas clandestinas son absolutamente condenables. Creo que es una buena idea, me parece positivo buscar distintos mecanismos que permitan enrielar ciertas conductas y comprometer a los jóvenes”.

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