Así se construye el programa del Frente Amplio

Primero se discute en pequeños grupos por temas y, así, las propuestas van saltando etapas. Después se calculará su costo fiscal. Y mucho después se plebiscitarán entre todos los que participaron de los cientos de encuentros programáticos del Frente Amplio, sin importar el candidato que surja de la primaria del 2 de julio.

Eran las 10.30 del sábado cuando más de 60 hombres y mujeres llegaron hasta un salón en la calle Porvenir 342. Hacía frío, pero eso no les impidió salir de sus casas para participar de uno de los llamados “encuentros programáticos” del Frente Amplio, donde el bloque busca construir su programa de gobierno, el que será representado por el candidato que gane las primarias del 2 de julio próximo.

Ya había pasado un mes desde la primera vez que se vieron varios de los que llegaron. Ese 29 de abril pasado muchos no se conocían, ni tenían contacto directo con algún partido de la coalición. Pero ahí estaban, frente a un montón de desconocidos con todas las ganas de explicar y discutir cómo es el país que desean tener.

Este sábado era distinto. Pese a que había caras nuevas, las relaciones eran más cercanas. A la salida de la sala, más de uno le pedía el número de teléfono a otro. “Hay que seguir en contacto”, decían.

Con café, jugos y galletas eran recibidos todos aquellos que quisieran participar. No sólo líderes de los movimientos y partidos que forman parte del conglomerado, sino también dirigentes sociales del sector y vecinos. Así, personas de todas las edades se sentaban en las distintas mesas de trabajo, dándole forma a lo que fue el cierre del proceso programático del Frente Amplio en Santiago Centro.

Ese es el ambiente de uno de los cientos de encuentros territoriales que se llevan a cabo desde marzo de este año, instancias que son parte de un proceso que busca construir el programa de manera participativa. De forma paralela funcionan los encuentros territoriales transversales y los temáticos, los que pueden ser citados por los dirigentes comunales del Frente Amplio o autoconvocados. Pero todos están trabajando contra el tiempo: tienen hasta el 5 de junio para subir las actas de cada mesa con la discusión correspondiente y así dar paso a la segunda etapa del proceso a cargo de los Grupos de Apoyo Programático (GAP). Esta, en primer lugar, consiste en la sistematización de las propuestas a nivel nacional. Luego, se analizará el gasto fiscal involucrado y la estrategia jurídica para la materialización de las ideas. El resultado de todo este trabajo, además, será votado en un plebiscito ciudadano con todos los que participaron de la elaboración. Esto, después de las primarias legales.

En grupos de no menos de cinco personas y no más de 15 se distribuyen los participantes. El comunal de Santiago Centro, por ejemplo, quedó dividido en 10 mesas: educación; salud y niñez; trabajo, previsión social y distribución de riqueza; nueva Constitución y sistema político; migración y derechos humanos; cultura; innovación, ciencia y tecnología; ciudad y territorio; inclusión, pueblos originarios y género; y medioambiente. Cada una con un monitor que fue preparado por militantes de partidos de los llamados “frenteamplistas”.

El sábado, en paralelo a este encuentro, en distintas comunas a lo largo de Chile, otros 29 grupos hacían lo mismo: analizar y proponer soluciones. Algunos reunidos en torno a un eje específico, otros en grupos de discusión transversales. Algunas convocatorias no alcanzaron las 20 personas, otras superaron las 150.

Lo que dicen las bases

Desde que se conformaron los grupos se definió que los integrantes debían reunirse cuantas veces fuese necesario para evaluar las principales problemáticas del área que eligieron y las soluciones que proponen para resolverlas.

El sábado, las actas estaban casi finalizadas, pero nuevos integrantes abrían discusiones que se creían en el pasado. Lo importante ahí -según los mismos vecinos- es votar las propuestas y nutrir el contenido con las ideas de cada uno.

Un Estado como garante de una educación de calidad, el fin al CAE y el término de la precarización docente eran, por ejemplo, las principales conclusiones del equipo de educación, el que era conformado por profesores de distintos tipos de establecimientos, sociólogos, cientistas políticos y dos funcionarias del Ministerio de Educación. El grupo no comparte echar pie atrás con las reformas educacionales de este gobierno, sólo creen en la necesidad de profundizar esos cambios.

En la mesa de trabajo y previsión social se mostraban más radicales en ese sentido. Creen en la implementación de una nueva reforma tributaria y laboral. Desde cero. También quieren terminar con las AFP, una nueva institucionalidad laboral y entregarle más atribuciones a la fiscalía para la persecución de delitos tributarios.

Constitución, una de las mesas más organizadas del comunal, resolvió que los principios que defienden son: estado de derechos sociales, que la soberanía reside en el pueblo y un Estado plurinacional. En la mesa de salud creen que debe existir un enfoque en las necesidades locales, en un Estado garante de la salud y destacan la importancia de la prevención.

Termina la convocatoria y empiezan los aplausos. Varios recogen sus cosas y se van a otro encuentro temático que se realiza en paralelo. Y así, siguen discutiendo, una y otra vez.

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