Cardenal venezolano y arzobispo de Mérida: "La Constituyente no responde a las necesidades de la gente"

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Baltazar Porras, crítico de Nicolás Maduro, sostiene que el actual proceso es "sesgado" ya que solo pueden ser elegidos los candidatos del gobierno.




"Yo estoy con los muchachos, miro cantidades de fotos. Ellos, los muchachos, su furia, su ira, su inconformidad, su rabia, ¿y por qué no?, su poquito de odio, su gramo de violencia. No son santos, ni rezanderos, ni civilistas, ni poetas. Son eso, muchachos", escribió a comienzos de abril, el arzobispo de Mérida y sexto cardenal de Venezuela, Baltazar Porras, para apoyar públicamente las manifestaciones que, desde comienzos de ese mes, estallaron en contra del gobierno de Nicolás Maduro. En conversación con La Tercera, el cardenal venezolano criticó la convocatoria de una Asamblea Constituyente y alertó de la falta de un clima de convivencia pacífica en el país.

La Conferencia Episcopal aseguró que si se lleva a cabo la Asamblea Constituyente, ésta provocará una "reacción violenta". ¿Qué quiere decir eso?

El proceso ciertamente es un mecanismo sesgado en el que prácticamente solo participan y solo pueden ser elegidos los miembros que el gobierno busca. Por eso fue calificado por los miembros de la Conferencia Episcopal como un mecanismo que era inconveniente e innecesario, porque, existiendo una Constitución como la que tenemos, no se respeta querer entrar en un proceso en el cual se restrinjan mucho más las libertades de los ciudadanos.

¿Puede crecer la violencia?

Entraríamos en un espiral de violencia y eso no responde a las necesidades reales que tiene la población, que tienen que ver con la supervivencia, en la alimentación, en los medicamentos. En cuanto a la seguridad jurídica, hay una indefensión total de la ciudadanía, que se siente desamparada por los poderes públicos. Y en la forma como reiteradamente se ha querido presentar, como que si no hay Constituyente hay guerra y esto se impone por encima de todo, indica que no hay una voluntad cierta de que participen todos los sectores del país, y una Constitución tiene que ser eso, tiene que tener la base de sustentación de todos los sectores de la comunidad.

¿Cómo ve la situación en Venezuela?

Estamos en una situación muy tensa y hay una serie de amenazas contra la población. La represión es creciente y no hay un clima para una convivencia pacífica de todos los venezolanos.

Usted ha apoyado públicamente a los jóvenes que están en las calles. ¿Cree que ese debe ser el rumbo que hay que tomar?

He apoyado a los jóvenes y también a los adultos. Es la inmensa mayoría de la población que cree que la única forma de salir es manifestarse pacíficamente. Todas las medidas que toman y todas las trabas que ponen es un indicativo de que ni siquiera se permite que la población exprese su voluntad.

¿Cómo es la relación entre la Iglesia Católica y el gobierno de Maduro?

Como lo pide el Papa Francisco, buscamos por todos los medios tender puentes. Es necesario cuando hay conflicto hablar para llegar a una plataforma común para solucionar los problemas. Pero hay una cerrazón que no solo va con la iglesia sino que con todos los sectores del país. Se quiere imponer una forma ideológica que nos lleva hacia un camino dictatorial mayor del que tenemos.

¿Hay un régimen dictatorial en Venezuela?

Ciertamente ha sido observado de muchas formas y se comprueba con varios centenares de personas que están detenidas sin ningún tipo de proceso. Solo quien expresa la voluntad del Ejecutivo es a quien se le abren caminos. De lo contrario han sido blindados de una serie de calificativos que son inadmisibles en una sociedad que pretende ser democrática.

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