El fugaz retorno de la ex Los Prisioneros en Primavera Fauna

Tiene 53 años y esta noche se subirá a un escenario después de 15 años, para revivir Corazones, con Jorge González, en el festival Primavera Fauna. "Será muy especial", dice.

LA culpa fue de La voz de los 80. Aunque la memoria sitúa su figura como diva tras los teclados y como la contraparte femenina de un conjunto que se precipitaba hacia su adiós, fue ese álbum -cercano al filo social más que a los traumas amorosos cantados para la discoteca- el responsable de lo que esta noche calificará como un pequeño hito: el reencuentro de Cecilia Aguayo (53) con Jorge González para revivir por completo el disco Corazones (1990) en el festival Primavera Fauna, en la resurrección de parte del elenco que cerró la primera vida de Los Prisioneros.

“Pero ésta es una idea que me comentó Jorge hace más de un año”, introduce la artista y doctora. Luego sigue: “En ese momento, él me dijo que quería hacer un show exclusivamente con las canciones de Corazones y que le gustaría que yo participara. El proyecto me pareció muy bonito. Por eso fui a uno de los recitales que hizo de La voz de los 80 y encontré genial el concepto de poder escuchar un álbum entero en vivo. Es remontarte a una época en particular. Lo disfruté muchísimo, porque no se mezclaban otras canciones. Entonces, cuando la invitación fue concreta, con fecha y todo, lo consideré atractivo y me hizo mucho sentido que yo participara”.

Desde que dio el sí definitivo, Aguayo se ha reunido un puñado de veces a ensayar con el sanmiguelino las nueve canciones que integran la producción. Eso sí, todo secundada por un aliado íntimo: el reputado músico alemán Uwe Schmidt, su esposo desde 1997, el hombre conocido como Atom Heart, Señor Coconut y un número casi inagotable de seudónimos, y quien también participará en el show de hoy en Espacio Broadway. “La verdad, no me ha costado tanto volver a interpretar estos temas. Ya llegué al punto en que es rico tocarlos. Pero no fue fácil decidirme, ya que estaba muy alejada de la música. En un principio no estaba segura de aceptar. Pero Jorge me insistió, así que lo tomé como algo sentimental y siento que será muy especial”.

Pese al alivio y la confianza, la remodelación de Corazones -fijada para las 23.05 horas en el escenario latino (ver infografía)- no sólo marca un nuevo cara a cara entre Aguayo y González; también establece el retorno de la tecladista a los shows masivos después de casi 15 años. Mientras estudiaba medicina en los 80, la instrumentista formó parte del colectivo de danza independiente Las Cleopatras, dirigido por Vicente Ruiz y donde conoció a la diseñadora Jacqueline Fresard, futura esposa de la voz de Sexo. Gracias a ese vínculo, la banda decidió sumarla a sus filas en 1990, como una forma de sepultar la traumática partida de Claudio Narea.

“Aunque nuestra primera opción era el Rodrigo ‘Coti’ Aboitiz, que después pasó a La Ley. Pero no cuajó, así que ahí decidimos empezar a incluir teclados. Estábamos muy metidos en el pop con Jorge y ése era el sonido que queríamos. Entonces llamamos a Cecilia, lo que también resultaba súper choro, algo distinto”, recuerda Miguel Tapia, ex baterista del trío.

Tras el fin de Los Prisioneros, Aguayo formó con el propio Tapia el proyecto Jardín Secreto, de irregular repercusión y que se extendió hasta fines de 1997. Un par de meses después, tuvo su primera hija con Schmidt, Louise Miharu, y decidió retirarse casi de manera definitiva de la música: se refugió en la vida hogareña y retomó su carrera médica, la que había concluido en los 80. “Me alejé de los escenarios para entregarme a la vida familiar, a mi hogar, que es algo que me encanta. Me cuesta mucho salir de casa. De hecho, hace seis años dejé de ejercer la medicina. Creía que por poco tiempo, pero me he quedado en mi espacio de comodidad y no la he retomado”.

Pese a su nueva ruta, Aguayo nunca dejó de contactarse con González. En términos rigurosos, y hoy cuando Claudio Narea y el propio Tapia están distanciados de su ex camarada, la artista es la única ex integrante del trío que no ostenta heridas en su relación con el cantante. La santiaguina sigue: “Tenemos un lazo de profunda amistad. Nos conocemos y nos queremos mucho. Es un amigo al que puedo hablarle de las cosas más personales y siempre hace una buena reflexión, o un comentario interesante, o dice una cosa chistosa, para lo que es experto. Me da mucha alegría cuando lo veo. Además que estuve muy cerca de su persona en todo el proceso de Corazones”.

A la hora de escoger un tema favorito del trabajo, ella lo tiene claro: “Demasiado triste, el final”. Eso sí, los cercanos a González apuntan a que el show de hoy -que se grabará en DVD- será casi exclusivo y, hasta ahora, con escasas opciones de réplica. Da igual: Aguayo sabe que, aunque el retorno será fugaz, ese es el álbum que permitió su ingreso a la historia grande del rock chileno.

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