Gendarmería registra 35 suicidios de funcionarios de planta en los últimos 10 años

Asociación de Suboficiales entregó un informe sobre este tema al director nacional hace 10 días. Este martes, en Constitución, se efectuó el velatorio del uniformado que falleció en el penal de Quillota.




“Era un joven casero, respetuoso, responsable y, sobre todo, muy caballero, como pocos de su edad; por eso, su familia, amigos y quienes lo conocimos desde niño lamentamos mucho lo ocurrido”. De esta manera, Manuel Reveco, residente de Constitución, en la VII Región, recuerda a Miguel A. A. (19), el gendarme oriundo de dicha localidad que durante la madrugada del lunes se habría quitado la vida al interior de un centro de detención preventivo en Quillota, Región de Valparaíso, caso que actualmente es investigado por la fiscalía.

Este martes, de hecho, se efectuó el velatorio del uniformado en la ciudad del Maule.

José Parra, dirigente de la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (Anfup), denunció que el joven uniformado “llevaba nueve horas en la garita y  23 días trabajando” antes de su muerte. Una situación que calificó como de “estrés laboral” y que, según él, habría influido en lo ocurrido: “A este muchacho se lo  comió la pega”, sostuvo Parra.

El cansancio y la presión a la que está sometido diariamente el personal de Gendarmería es una situación que fue expuesta por parte de la Asociación Nacional de Suboficiales y Gendarmes (Ansog) al director nacional de la institución, Jaime Rojas, mediante un documento enviado el pasado 5 de septiembre, al cual tuvo acceso La Tercera. En dicho texto se expone que 35 funcionarios de planta se han suicidado durante los últimos 10 años.

En el documento se hace presente que “la problemática del estrés en trabajadores penitenciarios afecta su empleo, salud física y mental”. Y se añade que “el funcionario de Gendarmería no es recompensado monetariamente como se debiera, en relación a la exigencia que presenta cumplir a diario con una función que significa múltiples riesgos, desarraigo familiar y extensas jornadas laborales”.

Reacciones

El director nacional de Gendarmería, Jaime Rojas, asistió este martes al Congreso Nacional. Allí, consultado respecto de las denuncias de los funcionarios, sostuvo que “me he juntado con todas las asociaciones que existen en el servicio para poder trabajar al respecto y he escuchado todas las posiciones”.

Añadió que “estamos trabajando en aquella materia, y no sólo respecto del hecho puntual, sino que estamos revisando una política profunda en materia de recursos humanos”.

Joe González, presidente nacional de Ansog, explicó que “somos un servicio con una de las más altas estadísticas respecto de suicidios”. Destacó que las largas jornadas afectan, en especial, “a nuestro personal más joven, que está sometido a estos turnos que son inhumanos, arcaicos, donde no existe el derecho a la familia”.

González también denunció la inexistencia de programas de apoyo y atención sicosocial para los funcionarios de la institución, que permitan prevenir situaciones como la reciente.

Juan Solís, jefe de unidad del penal de Quillota, donde se desempeñaba el funcionario fallecido, explicó que la planta con la que cuentan se ve disminuida debido al gran número de licencias médicas que solicita el personal. “Están sujetos a mucho estrés y hay una sola sicóloga para todo el personal de la región, que son más de mil funcionarios”, dijo.

Añadió que “a mediados de agosto enviamos un oficio informando de que en estos momentos no teníamos personal suficiente, y es lamentable que tengan que ocurrir este tipo de situaciones para que nos escuchen y se analice el tema”.

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