La fascinación de los artistas por la Patagonia

Este año cinco proyectos de fotógrafos y artistas visuales ganaron fondos para abordar temas relacionados con el extremo sur de Chile, que de una u otra forma traen de vuelta la memoria de los pueblos originarios que allí habitaron.

Afines del siglo XIX la Patagonia austral recién se unía al mundo occidental. Entre 1881 y 1904 se definieron los límites fronterizos entre Chile y Argentina, se exploró el territorio, surgieron los primeros centros urbanos de importancia como Punta Arenas, donde llegaron los primeros inmigrantes. Entre ellos, destacaron los misioneros de la orden salesiana, quienes con sus colegios y parroquias impulsaron el desarrollo cultural de la región. Al mismo tiempo, uno de ellos, el sacerdote italiano Alberto D’ Agostini se interesó tanto en conocer la geografía y los pueblos locales que terminó registrándolos y difundiéndolos, por más de 30 años, en varios libros, películas y fotografías. Su fascinación por la Patagonia lo convirtió en pionero de varias expediciones por Tierra del Fuego, la Patagonia Austral y los Campos de Hielo Sur.

A más de 100 años de sus descubrimientos, el fotógrafo y realizador Alfredo Pourailly planea recrear algunas de las travesías y fotografías del sacerdote. “La idea vertebral es rescatar el valioso trabajo de D’Agostini, su archivo con más de 11 mil fotos es poco conocido y es patrimonio de la región de Magallanes. Queremos establecer un diálogo entre los paisajes retratados por D’Agostini y la imagen actual, reflexionar sobre el impacto climático en uno de los lugares más prístinos del planeta”, cuenta Pourailly que iniciará este año, junto al explorador chileno Cristián Donoso, una expedición por el Seno Almirantazgo, ubicado en la cordillera Darwin. Además, en paralelo, trabaja en el documental La Tierra del Fuego -que ganó un Fondo Audiovisual en 2015, el IDFA Bertha Fund 2015 y Hot Docs Cross Current Fund, 2016- que retrata la vida en el inhóspito territorio de la mano de diversos personajes actuales.

Para su proyecto Fondart, creará un sitio web interactivo con la ruta del sacerdote y una exposición itinerante que partiría en diciembre en Santiago para luego ir a Punta Arenas. El realizador tiene el apoyo del Museo Salesiano Maggiorino Borgatello de esa ciudad, dueños del archivo de D’Agostini, además de cerca de $27 millones como resultado del último Fondart Nacional.

Patagonia Archipiélago Panorámico es uno de los cinco proyectos sobre el extremo Sur del país que obtuvo fondos estatales. Ninguno tiene un enfoque totalmente académico o histórico. Más bien, coinciden en querer dar una mirada artística y contemporánea a lo que sucede y sucedió en el territorio. Es el caso del fotógrafo Fabián España, que se ha destacado por retratar las relaciones en diferentes grupos sociales, y ahora hará lo propio en la región de Aysén con el proyecto Patagonia que ganó $26 millones.

“Los abuelos de mi madre llegaron a buscar una mejor manera de vivir, instalándose en el sector del Lago Cochrane, al sur de Coyhaique por la carretera Austral, esto me produjo una enorme curiosidad por conocer la zona. Estar ahí y compartir con estas personas te ayuda a mantener un equilibrio entre el mundo actual, que vive en total rapidez, y estos lugares donde el tiempo se detiene”, dice España quien hará un fotolibro que será entregado a bibliotecas de la red Dibam.

Voces del sur

Unos años después de D’Agostini, en 1918, otro sacerdote salesiano de origen polaco llegó con su cámara a Tierra del Fuego. Martin Gusinde llevó a cabo cuatro expediciones enfocándose sobre todo en los diferentes pueblos que allí habitaron y denunció el exterminio que padecieron éstos bajo los colonos. El año pasado, una muestra en el Museo de Bellas Artes -financiada por la Dibam y el CNCA-, reunió 150 imágenes inéditas en Chile traídas desde París, las que por estos días llegan en una itinerancia al Museo Martin Gusinde en Puerto Williams; para luego en junio y julio trasladarse al Museo Regional de Magallanes en Punta Arenas. En la muestra destacaba el retrato de Gusinde sobre las etnias selknam, yagán y kawésqar, documentos notables que hasta hoy inspiran a nuevos artistas.

Uno de ellos es el fotógrafo Leopoldo Pizarro, quien de hecho fue invitado a exponer su trabajo en la muestra de Gusinde junto con otras fotos de Paz Errázuriz, con el fin de mostrar el estado actual de la región y a los descendientes selknam y kawésqar. Pizarro recibió ahora casi $ 20 millones para Kawésqar Waes: Espacio Nómada, proyecto donde trabajará con la comunidad kawésqar de Puerto Edén, con quienes ha convivido durante seis años. La idea es elaborar en conjunto, con la representación y aprobación de ellos, una muestra que itinerará por ciudades como Concepción, Puerto Montt y la región de Magallanes y la Antártica chilena.

Otro interesado en las etnias del sur es el fotógrafo Gastón Salas, quien ya rescató en otra obra la memoria de los detenidos desaparecidos y que acaba de ganar $ 19 millones para su proyecto Haruwenh, territorio Selk´nam: El paisaje y la presencia de lo ausente, un documental fotográfico que al igual que el de Pourailly, se interesa en el paisaje austral, pero desde un foco más personal y que todavía está en proceso de investigación. “Quiero construir una narrativa sobre los selknam basada en imágenes del territorio que habitaron y apoyada con textos que hablen sobre su destino”, dice Salas quien armará un sitio web, una muestra y un fotolibro.

Otro proyecto ligado a este pueblo -conocido por su rito del Hain, en el que los hombres pintaban sus cuerpos e instruían a los menores en su entrada a la adultez- es el de la artista Graciela Muñoz: El sonido recobrado, ruta Selknam, que recibió $ 13 millones en el último Fondart. Se trata de una instalación sonora que recogerá sonidos de la Patagonia, voces selknam y de otras etnias como kawésqar y yagán. “Hace poco estuvimos en Puerto Edén con Gabriela, una mujer que lleva las historias de su pueblo, el kawésqar. Nos habló de otros tiempos y de su vida hoy. Creo que son voces que deben volver al territorio porque hay en ellas una potencia fundante que no debió irse jamás. La idea es hacer oír ese grito silencioso, silenciado”, dice Muñoz, quien trabajará con el compositor Cristián López y el artista Juan Castillo.

Si en algo coinciden todos los autores es en el desconocimiento general que existe sobre las historias de los extremos del país, en este caso el Sur. “Históricamente los pueblos patagónicos han sido marginados y desatendidos. Su cultura es tan rica que en la actualidad se hacen esfuerzos desde diferentes miradas para rescatarlas y amplificar su visibilidad”, resume el realizador Alfredo Pourailly.

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