Mario Fernández: "La única autocrítica que me hago es haber creído que teníamos coherencia en la Nueva Mayoría"

Autor: David Muñoz

El jefe de gabinete dice que el comité político actuó con “prolijidad y responsabilidad” pese a fracaso de ley para corregir padrón. Después de las elecciones municipales, señala, habrá una conversación “franca” del gobierno con el bloque. Dice que “echa de menos” el respaldo de su partido, la DC.

¿La Moneda se inclinó hacia la candidatura de Ricardo Lagos?

Me voy a abstener de emitir opiniones sobre esa materia. De temas electorales no hablo.
El ministro del Interior, Mario Fernández, dice que aprendió la lección. Su última entrevista fue polémica y terminó ofreciendo disculpas por decir que, al final del día, todo se va a resolver “entre Lagos y Piñera”. Explicaciones más o menos, contesta de la misma manera cuando se le pide analizar la renuncia del ministro de Energía, Máximo Pacheco, para irse a trabajar con el ex Presidente Lagos.

“Para el gobierno es una decisión personal de un ministro que renuncia. Y punto. Él ha dado sus razones y es cosa de él”, dice intentando cerrar el tema. Ante la insistencia, vuelve a contestar lo mismo. Pero de la fallida ley para corregir el padrón y del divorcio declarado entre el gobierno y la Nueva Mayoría, sí decide profundizar. Y se sincera, sin sentimentalismos: “Esto es política”, repite.

¿Qué es lo que detona, a su juicio, el cambio de gabinete?

Las decisiones de cambio de gabinete en un régimen presidencial son habituales. Cualquier régimen presidencial es así. Por lo tanto, el dramatismo que se le da normalmente acá es inusual, no corresponde.

En la Nueva Mayoría reaccionaron con disconformidad. Esperaban un cambio de gabinete que incluyera al comité político, apuntaban primero a Eyzaguirre, y últimamente a usted…
Escuché y leí que el PPD está pidiendo mi cabeza. Nunca me lo han planteado personalmente. Lo único que puedo declarar es mi sorpresa.
Pero hubo conversaciones bien duras el lunes en el Senado, según se supo…

La última semana el debate ha rondado en torno al fracaso en el Parlamento de la ley corta con la cual el gobierno, responsable y prolijamente, a partir de una propuesta unánime del consejo del Servel, quería mitigar las consecuencias del traslado de domicilio de una parte de los electores. Y ahí hay que decir las cosas como son: desde luego el gobierno actuó muy responsablemente. ¿Cómo lo hizo? Cuando constató que había muchas personas que habían sido trasladadas sin su consentimiento para votar, el gobierno le solicitó al Servel una reunión para que trajeran una propuesta. El consejo del Servel visitó esta oficina y se reunió con el comité político trayéndole una propuesta legislativa.

O sea, la fórmula de un proyecto de ley ¿no fue idea del gobierno?

La inquietud del gobierno era enfrentar un problema. Unánimemente, el Consejo del Servel nos trae un proyecto, y, como todos saben, está integrado por representantes de las distintas sensibilidades políticas. Personas de trayectoria, técnicos, pero nombrados por el Senado. Y por lo tanto, teníamos todos los elementos para estar tranquilos y aceptar esta propuesta entendiendo que detrás estaban todas las sensibilidades políticas del país.

¿Pero usted pensaba que era suficiente con eso, sin consultar a los partidos?

Los organismos autónomos en Chile igual deben darles garantía a todos los sectores, eso no es sólo en Chile. La sola presentación de un proyecto de ley por un órgano debe tomarse en cuenta seriamente por el Congreso. Ese es el problema. Todas las críticas que ha habido ahora es que no toman en serio a las instituciones.

¿Cuándo se dieron cuenta de que el proyecto debía retirarse?

Mientras el tema se discutía en la Cámara, donde los diputados oficialistas concurrieron con sus votos, los senadores de la Nueva Mayoría hicieron ver su opinión contraria en la sala en una sesión ad hoc que se hizo aparte, difundida públicamente por el canal del Senado, y que por lo tanto fue vista por todo el gobierno. Allí señalaron sus puntos de vista críticos, todos, y después se nos señaló lo mismo en una comida esa noche, el lunes pasado. Lo que señalaron en esa comida es lo mismo que dijeron en la sala, no es ningún secreto. Se opusieron, por distintos motivos. Y su conclusión era que el gobierno no debía seguir adelante con el proyecto.

Pero hay otros que dicen que debieron haber seguido adelante…

Una vez que lo hicimos, porque no tenía destino, el proyecto no iba a ser aprobado por los altos quorum que exigía. Entonces nos critican porque lo retiramos. Eso es desconcertante, para emplear una expresión medida. Lo que nos sugieren, después de rechazar lo que propusimos prolijamente, lo rechazan y además nos dicen que es desprolijo.

¿Y no fue por desprolijidad que no consiguieron alinear al oficialismo?

Cuando el Servel nos trajo esta propuesta y decidimos convertirla en ley, el gobierno se contactó con todos los presidentes de partido de la Nueva Mayoría y les comunicó esto. No pueden decir que esto fue indebidamente tratado. Estamos hablando de una ley exprés con el tiempo encima y, por lo tanto, el requerimiento de que esto hubiera sido objetivo de una larga discusión prelegislativa no tiene ningún asidero. Fueron debidamente informados.

¿A qué atribuye este rechazo tan tajante de los senadores?

No me lo explico…Si tenían reparos de constitucionalidad, lo iba a resolver el Tribunal Constitucional (TC). Los reparos de fondo no explico que hayan sido el objeto del rechazo.

¿No es producto más bien de una distancia cada vez más profunda entre el gobierno y la Nueva Mayoría?

Esos son temas psicológicos que me superan. Lo que sí constato es que los senadores de la Nueva Mayoría rechazaron una iniciativa del gobierno que seguimos pensando podía haber resuelto el problema que se había suscitado. Por la única vía posible que es la vía jurídica. Eso es todo lo que señalo. Que este problema persista hoy se debe a que el Senado no le dio luz verde.

Se dice que la Presidenta siente cierta deslealtad de parte del oficialismo…

No estamos hablando de lealtades. Estamos hablando de coherencia política. No estamos hablando de sentimientos. La política no debe regirse por sentimientos sino por coherencia política. Ayer escuché declaraciones de gente que dice que el gobierno no tiene coalición. Es muy serio lo que se dice. Si ellos quieren renuncias, por qué no me lo dicen directamente. Nunca lo han planteado personalmente.

Ministro, ¿qué autocrítica hace usted?

La única autocrítica que me hago es haber creído que teníamos coherencia política en la Nueva Mayoría. El que fuera la unanimidad del consejo del Servel la que proponía la ley, garantizaba el apoyo de la oposición, eso es lo que yo respondo, que fui crédulo.

Pero los dardos de la Nueva Mayoría apuntan a la falta de conducción política, incapacidad de alinear al bloque, de solucionar los problemas políticos…¿Qué responde a eso?
Que ellos expliquen eso, no puedo hacerme cargo de lo que piensan ellos.

¿Usted piensa que hay conducción política?

Pienso que estamos haciendo un buen trabajo. Desde luego trabajamos mucho, nos dedicamos mucho a nuestra tarea. Estamos en política acá y las mediciones de desempeño político no son como en el mundo privado. Estoy es muy complejo, pero no me quejo. Lo que me preocupa es que haya coherencia política dentro de la coalición para lado y lado. Toda la crítica ha sido desde un lado hacia el otro, sin ver los propios errores.

Hay obligaciones mutuas entre el gobierno y la coalición. No es una vía de una sola dirección.

¿Los parlamentarios no cumplen los compromisos con el gobierno?

Estamos hablando del compromiso de coherencia política. Con estas declaraciones que leo por la prensa. Ninguno me ha planteado personalmente sus reparos.

¿No se lo han dicho personalmente?

No. Esto de pedir responsabilidades es muy extraño. Es anómalo. Es como si nosotros tuviéramos injerencia en sus asuntos de su estructura interna.

¿No pueden pedir responsabilidades suyas y del ministro Eyzaguirre, en quien han personalizado las críticas?

Personalizan las críticas en mí porque soy el jefe de gabinete y siempre doy la cara. Ellos saben que yo siempre doy la cara. Y ya dije cuál es mi responsabilidad: fui crédulo en la tramitación del proyecto de ley. Si hay alguna responsabilidad, es esa y no la desprolijidad, sino todo lo contrario.

¿Esta dispuesto a hacer un nuevo trato con el oficialismo?

Vamos a ver qué pasa el domingo y la semana que viene. Vamos a tener muchos elementos para nuestro debate acá en el comité político. Vamos a tener un resultado en la mano, ahí haremos los balances.

¿Asumirá los costos si le va mal al oficialismo o pedirá explicaciones?

Vamos a hacer un balance fraterno, pero muy franco. No voy a hablar de hipótesis electorales.

Dirigentes del bloque señalan que después del domingo debería haber un nuevo ajuste ministerial…

Eso es una posibilidad que desde luego está abierta. Si algún ministro o alto funcionario del Estado de los que se encuentran en las inhabilidades, si alguno quiere ser candidato a las elecciones parlamentarias, debe renunciar a mediados de noviembre. Es un asunto constitucional.

La esperanza de varios es que ahí se toque al comité político…
De esperanzas vive el hombre.

¿Dio una señal de autoridad la Presidenta al mantener a su equipo político?

Es que la Presidenta siempre actúa con autoridad.

Las críticas más duras provinieron de su partido, incluso de su presidenta Carolina Goic. ¿Cómo lo tomó?

Yo lo tomo como se debe tomar, o sea la senadora Goic tendrá sus motivos para decir eso y no sé qué contenido tiene. Por lo menos a mí nunca me ha dicho que debiera irme del gabinete.

¿Esperaría un apoyo más irrestricto de su partido?

De repente, lo echo de menos…

Usted es el principal funcionario DC del gobierno…

Está bien, por eso mismo, no personalmente, sé que yo gozo de afecto partidario porque soy un antiguo militante y un militante disciplinado siempre. Pero en las actuales circunstancias, de acuerdo a las declaraciones que leo, bueno a veces echo de menos un mayor apoyo de mi propio partido.

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