Nueva jornada de manifestaciones en Hong Kong deja diez detenidos, entre ellos un diputado

Los campamentos que se mantienen desde el 28 de septiembre comenzaron a ser desmantelados por la policía local para restaurar la tranquilidad en la ciudad. Los manifestantes continúan solicitando voto universal.




Al menos 10 personas fueron detenidas este martes en Hong Kong, en incidentes registrados durante la dispersión de manifestantes prodemocracia y el desmantelamiento de algunas barricadas en uno de los puntos ocupados desde hace más de ocho semanas.

Las personas detenidas, entre ellas el diputado Leung Kwok-hung, fueron subidos a un furgón policial, observó un corresponsal de la AFP.

Los incidentes se produjeron en el momento en que la policía intentaba dispersar a una centena de manifestantes que se negaban a evacuar el lugar mientras obreros procedían a desmantelar las barricadas de Mongkok, en la parte  continental de Hong Kong.

En Mongkok se encuentra uno de los tres campamentos ocupados desde el 28 de septiembre junto con los de Admiralty, cerca de la sede del poder, y Causeway Bay, barrio comercial de lujo apreciado por los chinos del continente.

Como la semana pasada en Admiralty, la operación respondió a una orden de expulsión dictada por la justicia de la excolonia británica ahora bajo tutela china y afectó a un muy pequeño sector geográfico, un centenar de metros de una calle comercial muy concurrida.

Decenas de oficiales de justicia y un centenar de policías estaban presentes. Observados por unos 200 manifestantes y gran número de periodistas, los obreros desmantelaron barricadas unidas entre sí por cables. 

"Queremos un sufragio universal de verdad", gritaban algunos manifestantes.

Según la prensa local, las operaciones deberían continuar también el miércoles en Mongkok con la evacuación de una parte más amplia del campamento.

Los manifestantes, que reclaman la instauración de un verdadero sufragio universal, salieron por millares a las calles de Hong Kong desde el pasado 28 de setiembre.

Su número ha menguado considerablemente pero aún ocupan tres sitios en el exenclave británico y perturban seriamente el transporte público, así como la actividad económica y comercial.

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