Rescatan restos de tripulante de la Esmeralda a 131 años

Por primera vez se recuperaron osamentas de uno de los marinos de la corbeta. Se trata de un cráneo que se encontraba en la proa de la embarcación. El hallazgo se enmarca en un proyecto de conservación de la nave.




Los restos óseos de uno de los combatientes de la corbeta Esmeralda fueron recuperados, tras un extenso operativo realizado en la rada de Iquique. Esta es la primera vez que se rescatan osamentas de los tripulantes de la nave después de la gesta heroica ocurrida en 1879.

La iniciativa que responde a un proyecto impulsado por la Armada de Chile y en la cual participan Monumentos Nacionales, Arka Consultores, Corporación del Patrimonio Marítimo y la Universidad Andrés Bello, entre otras entidades, busca realizar un diagnóstico del estado de la nave que está sumergida a 42,5 metros de profundidad en las costas de Iquique. Tras el estudio se determinará si es posible recuperar piezas y restos óseos que se puedan hallar en la corbeta para ser conservados.

El procedimiento para rescatar los restos del tripulante se iniciaron el lunes y tras ubicarlos, se determinó retirarlos de las profundidades, faena que fue realizada por especialistas. Se trata de un cráneo que estaba dentro del navío, en el sector de la proa. La faena se extendió por unas tres horas.

El comandante en jefe de la IV Zona Naval, contraalmirante Kenneth Pugh, explicó que junto al Consejo de Monumentos Nacionales están preparando un convenio para recuperar restos de la nave y conservarlos. "Creemos que debe haber más restos de tripulantes. Ahora sólo contábamos con tres días para realizar el salvataje y lo logramos", sentenció.

PERITAJES

El contraalmirante Pugh argumentó que peritajes realizados por arqueólogos permiten garantizar que, efectivamente, se trata de un tripulante de la nave. "El perito arqueólogo submarino determinó que en el contexto histórico y la forma en que los restos están, permiten garantizar que se trata de uno de los marinos", dijo.

Rodrigo Rivero, arqueólogo de Monumentos Nacionales, apuntó que se trabajará en la conservación de los restos, que podrían ser destinados a la cripta de los Héroes de Iquique, una vez que estén concluidos los estudios.

"Los restos pueden revelar las características del individuo, sexo, patología y con ello, tener una imagen de las condiciones de vida de los tripulantes de la Esmeralda y estimamos que los estudios se podrían extender por cerca de un año".

Rivero apuntó que prepararán un plan de estudio y protección del naufragio de la Esmeralda. "La idea es preparar un plan a largo plazo y conocer más de este navío que es tan importante para nosotros y para el país", argumentó.

Por su parte, Diego Carabias, buzo especialista de Arka Consultores que realizó la recuperación, dijo que "hubo cierta complejidad de trabajar en profundidad, pero contamos con el apoyo de un equipo multidisciplinario laborando en el fondo marino. De lo que pudimos apreciar, no hay evidencia de más restos hasta el momento, pero creemos que deben existir otros, debido a la cantidad de marinos que naufragaron".

Las osamentas rescatadas fueron ubicadas hace unas semanas, por buzos que trabajan en la construcción de la réplica de la corbeta Esmeralda, los cuales, debido a la vulnerabilidad de los restos, los dejaron en un lugar de la nave y luego dieron aviso a la Armada.

De acuerdo con la visión de los especialistas que trabajaron en la recuperación, la Esmeralda se encuentra bien conservada, aunque presenta evidencias de saqueos, lo que amerita un urgente plan de conservación.

Tras la recuperación del cráneo se realizó una ceremonia fúnebre por parte de personal de la Armada. Los restos del tripulante fueron depositados en una urna y serán trasladados a Valparaíso para el proceso de conservación.

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