Seis breves documentales chilenos saltan a la televisión

Los proyectos ganadores del Concurso de Minidocumentales sobre patrimonio cultural Mi Docu, serán emitidos por Canal 24 Horas.




Más de cuarenta proyectos provenientes de todas las regiones del país fueron postulados a la primera versión del concurso de minidocumentales sobre patrimonio cultural Mi Docu, organizado y financiado por la Corporación Patrimonio Cultural de Chile, y apoyada por Canal 24 Horas y Chiledoc. Este año, el de su debut, el certamen puso sus ojos sobre las manifestaciones y cultores del patrimonio inmaterial del país, incluida la literatura oral, las fiestas populares y religiosas, los rituales y ceremonias, además de la música, el patrimonio alimentario, la medicina, artesanía y los múltiples oficios y técnicas tradicionales en extinción.

Seis propuestas fueron seleccionadas por el jurado, integrado por el documentalista chileno Ignacio Agüero (Como me da la gana); la periodista de TVN, Paulina de Allende Salazar, y el Presidente de la Corporación Patrimonio Cultural de Chile, Carlos Aldunate.  Los proyectos ganadores recibieron un fondo avaluado en $1 millón de pesos y la tutoría experta del documentalista Iván Tziboulka (Vecinos del volcán) para su desarrollo como minidocumentales de 5 minutos de duración.

Los trabajos, que el pasado jueves 22 fueron presentados en el auditorio de TVN, comenzaron a ser exhibidos ayer por Canal 24 horas, donde permanecerán a diario hasta fines de octubre, luego de las transmisiones de los noticieros del mediodía y de las 21 horas.

El primero de ellos, Africarica, de Juan Cox y Benjamín Rojo, de la productora La Cantera, Duoc, infiltra al espectador en el mundo de los desconocidos integrantes de la comunidad afrodescendiente de Arica, provenientes de la población de esclavos traída de Africa al Virreynato del Perú durante la época de la Colonia, cuando la actual Región de Arica y Parinacota pertenecía al país vecino. Dentro de la comunidad, las nuevas generaciones buscan rescatar y volver sus raíces, poniendo en valor su identidad al ritmo de sus bailes y tambores.

La desaparición de los Molinos de Viento de Punitaqui, el registro de Sergio Olivares, rescata los icónicos artefactos, hoy transformados en símbolos del paisaje  cultural de la localidad de la cuarta región.  Antiguamente eran utilizados para movilizar el agua para la agricultura y la pequeña minería, pero la sequía y la explotación minera a gran escala los relegó al olvido.

La Herencia del Rey, un pandero de Grondona, en tanto, de Alberto Gajardo y Roberto Ormazábal, rescata la tradición de luthería de los panderos en la cueca porteña. Tesoros Humanos, de Marian Gidi y Víctor Morales, retrata a las artesanas en crin de la localidad de Rari, en la séptima región. Hernando Ruiz, Navegante de la Memoria, de Guillermo Canales, revive la historia del último representante de la tradicional fabricación artesanal de embarcaciones a pequeña escala en Puerto Varas. Por último, El Pata’e lana, de Ronnie Radonich y Cristóbal Santamaría, narra la historia de un pionero del cine en Tierra del Fuego y su modesta sala de exhibición en Porvenir, convertida en la atracción de la zona.

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