A propósito de Escazú



SEÑOR DIRECTOR

La reciente adhesión de nuestro país al Acuerdo de Escazú es una señal positiva, muy en especial por lo que transmite acerca de nuestro compromiso a continuar por una senda de profundización de la inserción internacional de Chile. La activa participación de nuestro país en iniciativas de cooperación e integración internacionales, que no se han limitado solo al ámbito comercial, constituyen un activo sobre el que estimo solo cabe construir.

Escazú es un perfecto ejemplo de lo anterior y celebramos que el nuevo Presidente haya querido transmitir una señal contundente del compromiso de Chile; más aún si, como ocurre en este caso, se trata de imprimirle a nuestra legislación un marco consensuado entre varias naciones para abordar asuntos centrales de nuestra relación con la sustentabilidad de la biodiversidad, entre otros aspectos.

La manifestación de seguir impulsando la plena participación de Chile en el concierto internacional, a través de iniciativas de integración y cooperación comercial, como lo es la Alianza del Pacífico, solo vienen a reforzar lo que ha sido una política de Estado, más allá del color político de los gobiernos.

La firma de Escazú -que se requiere completar en trámite legislativo- demuestra, a mi entender, que los acuerdos y tratados internacionales, entre los que también debiera incluirse el TPP-11, merecen ser analizados y discutidos con calma y altura de miras, para calibrar muy bien sus ventajas y eventuales inconvenientes. Chile, a pesar de ser un país pequeño, se ha ganado el respeto de la comunidad internacional, cosa que debemos seguir capitalizando.

Loreto Leyton

Directora ejecutiva

Fundación Chilena del Pacífico

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