Columna de Jaime Bellolio: ¿El año de la marmota?
Phil Connors -interpretado por Bill Murray- despierta todos los días en el Día de la Marmota, en un loop interminable que parte siempre igual. La situación solo se acaba cuando el protagonista decide salir de sí mismo, ser sincero y hacer el bien. El año 2023 podría ser una repetición de lo que hemos vivido en los últimos años, o romper ese ciclo infinito de presentismo.
Este año tendremos dos eventos electorales: la elección de los consejeros para la redacción de una nueva propuesta constitucional y luego el plebiscito de salida. Si como antes, lo que prima son las identidades radicalizadas, la lógica de la cancelación, el octubrismo y la refundación, repetiríamos la misma pesadilla. Pero el “Acuerdo por Chile” reduce drásticamente ese riesgo, como con el compromiso de los 12 bordes o límites que se establecen. Además, pese a que cada cierto rato vuelven -como en el Día de la Marmota- a aparecer quienes siguen negando el fondo de los resultados del 4 de septiembre y pretenden culpar a todos salvo a ellos, la inmensa mayoría del pueblo chileno no comulga con ruedas de carreta.
El futuro proyectado por las familias chilenas es muy breve, por lo que las urgencias cotidianas son lo principal y casi único. Si bien el gobierno había hecho un giro discursivo en materia de seguridad, al decir que no había que normalizar la violencia, que se debía perseguir “como perro” a los delincuentes, valorando la acción de Carabineros, reconociendo el terrorismo y lo inválido de la violencia política, cae en la gigantesca contradicción de hacer un indulto a quienes habían sido condenados por delitos que se decía querer acabar. En este caso, el indulto a la violencia octubrista termina siendo una manera de justificarla, acabando el acuerdo de seguridad y volviendo al pasado.
Otra de esas urgencias tiene que ver con el aumento del costo de la vida y la mantención del empleo. A sabiendas que el panorama no es próspero -como se suele decir este día- el gobierno tendrá que hacer otro giro discursivo con respecto al pasado: proponer focalización de ayudas a quienes más sufran por estas adversidades, en vez del criterio de universalidad.
Una manera de aumentar ese futuro posible -para que sea de años y no meses- es a través de la colaboración, acuerdos y construir confiabilidad. Varias acciones iban en ese sentido, pero resultan profundamente dañadas cuando vemos que desde el gabinete se intenta eludir responsabilidades después de 9 meses gobernando, para pretender tapar la incapacidad propia de entregar soluciones o hacer instrumentos que otorguen mayores beneficios a la población.
Finalmente, para dejar este bucle temporal, del cual muchos queremos hace un buen rato salir, necesitamos seguir el propio ejemplo del protagonista de la película citada. Abandonar el espacio de confort propio de la tribu y estar disponibles a dialogar para convivir.
No vaya a ser que despertemos el próximo año haciendo siempre lo mismo.
Por Jaime Bellolio, ingeniero comercial
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