El centro de Santiago no da para más



SEÑOR DIRECTOR:

Se ha escrito mucho sobre el deterioro del centro de Santiago desde el estallido de 2019. Antes de eso, hice presente mi grata sorpresa al haber visitado una Plaza de Armas limpia e impecable, con los portales despejados y con buenos restoranes, obra del alcalde Alessandri y de su equipo. Si se habla sin descanso sobre el asunto, es porque importa y mucho.

Podríamos dar mil ejemplos del deterioro de edificios, plazas, monumentos, calles, locales vacíos y cortinas metálicas abajo. Lo que hay que tener claro es que la ciudad no se cuida sola y no resiste decisiones erradas, como dar cabida al comercio ambulante o hacer vista gorda a la delincuencia. En ciudades como Nueva York, París, Londres o Berlín, las políticas de sus autoridades han sido claras y firmes para cuidarlas, frenar y revertir el daño.

El centro de Santiago es el jardín, el paseo abierto, el lugar de desahogo de tantas personas que no cuentan con esto en su hogar. Es un lugar privilegiado en la ciudad, donde se podrían habilitar viviendas con buena infraestructura, aprovechando la existente.

Se necesitan acciones concretas, y en forma urgente. Repito lo que dijo el ex subsecretario del Patrimonio Emilio de la Cerda: “La ciudad no aguanta más”, y somos todos llamados a contribuir desde nuestras áreas de acción para revertir esta situación.

José Domingo Peñafiel

Miembro de la Asociación de Oficinas de Arquitectos

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Las "piedras del hambre" solo son visibles cuando los niveles del agua son extremadamente bajos, y llevan mensajes escritos por los antepasados alertando tiempos de pobreza, carencia y hambruna producto de la falta de agua.