El mundo al revés



SEÑOR DIRECTOR

Que los negocios deban estar obligados a cerrar, que las clases deban terminar los viernes al medio día o que ya nadie quiera trabajar en el centro de Santiago, es que ya hemos normalizado la violencia. Y lo peor es que el Estado defiende abiertamente y se preocupa más de los violentistas que de los ciudadanos o de quienes deben resguardar el orden público, obligándonos a cambiar nuestras costumbres. Es el mundo al revés o bien envejecí.

Carlos Romero Muñoz

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.