Opinión

La candidatura de Michelle Bachelet

Hace 20 años, en el primer gobierno de Michelle Bachelet, su gabinete fue paritario y ardió Troya. La prensa fue testigo de burlas, incredulidad y desdén sobre la primera presidenta, su gabinete paritario y cómo esas ministras dejaron fuera a hombres que estaban listos para ser ministros. En los partidos de gobierno que la apoyaban no les gustó nada que fueran ellas y no ellos. Hoy el gabinete del Presidente Kast tiene once mujeres ministras y habría sido un escándalo que no las tuviera. Fue la ex Presidenta Bachelet quien hizo posible la presencia paritaria de mujeres en los gabinetes que siguieron. En 2006 fue noticia. Hoy es normal.

Hace unos días, en un concurrido acto en Valparaíso organizado por la ex ministra de Desarrollo Social, Clarisa Hardy, se recordó con orgullo esa visión política de Bachelet de integrar una variedad de liderazgos para mejorar la marcha política y técnica del país. En el acto estaban también la primera presidenta del Banco Central, Rosanna Costa y la primera rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés. Todas coincidieron en la dificultad de ser las primeras en sus responsabilidades y cómo sus liderazgos les permitieron ampliar los espacios de diálogo, de participación y enfatizar lo indispensable de colaborar frente a los problemas.

La candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas de Michelle Bachelet está en plena marcha. Durante abril los cuatro candidatos (dos mujeres y dos hombres) expondrán sus visiones para dirigir una entidad internacional que sin gozar de plena salud puede hacer la diferencia en un mundo polarizado y hambriento de paz. En su declaración de visión sobre Naciones Unidas, Bachelet sabe que no basta con la historia del organismo sino con la capacidad de materializar la renovación del sistema como algo impostergable. Reformar para reconectar con las personas, reafirmar sus principios fundacionales y diseñar el futuro con visión y liderazgos colectivos. “La ONU debe ser el lugar donde se construyen y se mantienen permanentemente los puentes, donde todas las voces son escuchadas, independientemente de su tamaño o poder, donde la cooperación no es una opción sino el único camino real hacia la paz, la dignidad y el desarrollo compartido”, es parte de su visión para el tiempo que viene.

La chilena, dos veces presidenta, dos veces directora de agencias de Naciones Unidas, tenaz, optimista, justa y con coraje ha decidido persistir en su campaña internacional a pesar de que su propio país le quitó el apoyo. El gobierno actual declara no compartir sus valores ni mirada política. “Yo soy realista. Muy realista, porque creo que solo conociendo los obstáculos uno puede buscar las soluciones” dijo en el encuentro.

Muchas veces la primera en los cargos que ha ocupado, que no ha tenido a otra mujer para ser comparada, eso ha sido Bachelet en su trayectoria política. “Yo creo que uno no tiene que rendirse jamás. Voy a seguir adelante -ha dicho- “pues vale la pena dar esta pelea”.

Por Paula Walker, Profesora Magíster de Políticas Públicas, U. de Chile

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