Lecciones del voto

Foto: Juan Farías




Las fuerzas resultantes tras los votos obtenidos en las recientes elecciones han dejado entrever importantes advertencias que permiten comprender parte de la estructura del nuevo mapa político. Una de ellas, a mi juicio la más relevante, tiene directa relación con la arrasadora victoria de los independientes por sobre los candidatos de los partidos tradicionales. Los resultados indican que repentinos cambios de discursos y “ofertones” de estos bloques no sirvieron para que la ciudadanía volviera a confiar en ellos.

Por de pronto, la disminución de los millones de votos que se trasladaron desde la derecha y centroizquierda a los independientes, da cuenta de lo antes descrito. Sin querer ofrecer una respuesta absoluta sobre el tema, ni restar complejidad al trasfondo de esta situación, esto pareciera tener directa relación con la desaprobación al actual gobierno y su gestión, con la falta de acuerdos que permitan generar cambios y con la constante disputa interna que se vive al interior de la oposición. Así, Chile Vamos y la ex Concertación, no solo se quedaron sin la oportunidad de contar con el control de aquel tercio tan anhelado en la elaboración de la nueva Constitución, sino que además perdieron el dominio en comunas y zonas del país que históricamente han sido muy importantes para ambas agrupaciones -debacle que afectó particularmente a los primeros-.

Es importante tener claro que, si bien hubo una baja participación ciudadana en relación con la votación del plebiscito, el resultado de esta elección da cuenta de que las manifestaciones de fines del 2019 lograron consolidarse política e institucionalmente en la Convención Constituyente, con la promesa de construir algo nuevo, distinto de la política tradicional y de los “mega-relatos” ya poco creíbles para la población. Así, se hace inevitable posar los ojos sobre el grupo de estos independientes que, desde una valiosa diversidad, inspirada en distintas causas, condicionarán indudablemente el proceso constituyente que se avecina. Deberemos ver qué ocurrirá con aquellos convencionales electos de este grupo que cuestionan las reglas de funcionamiento del órgano constituyente, y si serán o no capaces de tender puentes entre los anhelos y la posibilidad real de que los cambios se materialicen responsablemente.

Este castigo a la política tradicional debiese ser un llamado, especialmente para el oficialismo, a dejar la autocomplacencia, reflexionar sobre la forma en la que se está haciendo política y ver cómo hacer conversar sus respectivas convicciones con este nuevo escenario. Este posicionamiento de los independientes y los partidos de la izquierda extrema, hacen un llamado a ser capaces de abandonar las posiciones conservadoras y ofrecer un mejor proyecto para Chile, haciendo aún más relevante el valor de los acuerdos y búsqueda de mínimos comunes, pues el resultado de este histórico proceso dependerá de si logramos o no alcanzar consensos en el camino institucional; tarea que, si bien no es nueva, no se nos ha dado de lo más bien en el último tiempo.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.