No repetir los errores

6 DE AGOSTO 2020 / VICTORIA Lof Trangol Epuleufu, quienes fueron desalojados de la toma de la Municipalidad de Curacautín. FOTO: ROCIO CUMINAO ROJAS / AGENCIAUNO




SEÑOR DIRECTOR

Hay momentos cruciales en la historia en que los países deben detenerse y mirar el pasado con ojos críticos para enfrentar lo que se viene y no cometer, una y otra vez, los mismos errores. Lamentablemente, eso es lo que han hecho los gobiernos en los últimos 30 años respecto a la relación con los pueblos indígenas y, en especial, con el pueblo mapuche.

Se trata de una política pública fallida, enfocada en la pobreza, que impone un modelo único de desarrollo asistencialista y hace un fuerte énfasis en la seguridad pública y la criminalización, institucionalizando el racismo y desconociendo tratados de derechos humanos ratificados por Chile, como el Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales.

Desde los años noventa, cada vez que hay un recrudecimiento de los actos de violencia en La Araucanía por la protesta social mapuche se anuncia mano dura, querellas por Ley Antiterrorista, más Carabineros y, ahora, la intervención de militares. Pero la violencia aumenta y no se detiene a los responsables. A pesar de las amplias facultades discrecionales de investigación, somos testigos de montajes policiales, como en el Caso Huracán y el asesinato de Camilo Catrillanca, y de graves denuncias por violencia y maltrato policial. Ello no hace más que incrementar las tensiones y radicalizar la protesta, demostrando la incapacidad del gobierno de abordar un problema cuyo origen y solución, es profundamente político.

No ha existido la voluntad política de iniciar un verdadero diálogo intercultural con todos los involucrados que permita resolver y reparar las deudas del pasado e imaginar un modelo de desarrollo, en que el respeto mutuo permita la coexistencia en este territorio, evitando hechos de racismo como los que vimos el fin de semana anterior en Curacautín. La discusión para una nueva Constitución puede ser el inicio perfecto para esta necesaria y urgente conversación.

Antonia Rivas Palma

Abogada y Doctora en Antropología

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