Nulidad cuestionable

Zarpe barco pesquero artesanal de Coronel 79.jpg



SEÑOR DIRECTOR

La próxima semana, la Cámara de Diputados nuevamente deberá votar una moción parlamentaria ampliamente popular, pero cuyos efectos no han sido suficientemente sopesados y comunicados: la nulidad de la ley de pesca.

Sin entrar en lo evidente de su inconstitucionalidad (motivo suficiente para rechazarla), las preguntas que correspondería hacerse al momento de votarla son: ¿qué significa anular una ley?, ¿el escenario posterior es mejor o peor?

No existe precedente sobre una ley anulada, siendo sus efectos inciertos, pero las aproximaciones más lógicas son: que el rubro pesquero deberá regirse por las normas previas o que no existirá regulación alguna. Cualquiera de los casos es un retroceso para un sector que da trabajo y alimento a miles de familias.

Anular sugiere renunciar al principio de sustentabilidad del medio ambiente marino, dejando de lado el compromiso con el desarrollo a largo plazo del sector. Se dejan de lado los análisis y recomendaciones científicas para determinar cuotas de captura y vedas, quedando éstas sujetas a criterios políticos e intereses comerciales. Anular conlleva distanciarse de los avances en fiscalización, transparencia y trazabilidad que tiene hoy la ley, y dejar sin la exclusividad sobre la primera milla a los pescadores artesanales.

No vaya a ser que, en el afán por legitimar al Congreso tras una tramitación poco ética, malogremos los grandes y reconocidos avances que ha significado esta ley. Que los perjuicios del populismo no los terminen pagando los propios pescadores y nuestro mar.

Francisco Undurraga

Diputado Evópoli

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