Cuentos para conectar con los niños

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Para aliviar el estrés que pueden estar sintiendo los niños que se encuentran en aislamiento o que han enfrentado la enfermedad de algún familiar, es importante mantener rutinas y dar espacios de esparcimiento. Mejor aún si es que se trata de momentos en compañía de sus padres o cuidadores, pues así, se propician instancias de apego y conversación muy valiosas a la hora de entender las emociones de los niños. Y una manera de hacerlo es a través de la narración de cuentos.

La buena noticia es que quienes no se consideren expertos en narrativa ni se caractericen por sus dotes histriónicos, no deben asustarse porque, aunque no nos demos cuenta, lo cierto es que permanentemente estamos contando cuentos. Así lo asegura la periodista y cuentacuentos Javiera Herrera (@javicuentera). "Los padres, madres y cuidadores narran la vida desde que los niños son muy pequeños. Les cantan, les hablan de su cuerpo mientras los mudan, del espacio en el que viven, de las actividades que hacen o van a hacer".

"A los niños les sirven los cuentos para ir reconociendo, a través de las metáforas y los personajes, las emociones y las experiencias de vida, además de ayudarlos a vincularse emocionalmente con sus cuidadores", explica Javiera. Y añade: "Contar cuentos es un acto íntimo donde se involucran afectos y emociones".

Coincide con Javiera la educadora de párvulos, experta en experiencias narrativas para niños y bebés, María Soledad Pino (@sol_primerainfancia). "Desde un punto de vista pedagógico, los cuentos ayudan al área cognitiva del desarrollo del lenguaje y a adquirir habilidades sociales", dice, y añade: "Los cuentos generan una atmósfera en niños y niñas donde su creatividad e imaginación cobran protagonismo súper importante que los adultos a veces olvidamos".

Consejos para contar cuentos

Aunque solo se necesita una historia que contar, sí hay técnicas y trucos para que la narración sea más efectiva y genere más emociones en los niños, niñas y en quien los cuenta. "Es importante que el adulto se conecte con su infancia", recomienda Javiera, "que piense qué cuentos le contaban cuando chico y cuáles tienen un significado importante o qué cuentos le hubiese gustado que le contaran".

"Además se pueden generar ritos en torno a la lectura", añade la cuentacuentos, recomendado que se den espacios fijos, como antes de dormir, en un lugar cómodo. También es bueno preguntarles a los niños qué quieren escuchar o qué personajes les gustaría tener como parte del cuento.

A esto Soledad Pino añade que es importante la disposición de los adultos. "Es una oportunidad para involucrarse y dialogar con el niño y niña, disfrutar de lo que escuchan y cuentan y crear una complicidad mutua".

Los niños pueden escuchar cuentos a cualquier edad. Javiera, por ejemplo, ha ido a hacer shows de cuentacuentos incluso a salas cunas, con guaguas de seis meses. "Eso tiene que ver con la narración de los movimientos, donde los objetos van, vienen y se esconden".

Aunque las narraciones infantiles clásicas están basadas en las emociones, también existen variedades que buscan provocar risas entre niños y adultos y que ayudan a conectar con la cotidianeidad. "Cuentos de peos, caca y pipí, como por ejemplo Las princesas también se tiran peos, La vida secreta de los mocos o El topo que quería saber quién se había hecho el aquello en su cabeza, rompen esquemas y apuestan a que los actos cotidianos puedan ser historias contadas con naturalidad y disfrute", explica.

Además, para quienes no se sienten cómodos contando cuentos, en Duna.cl podrán encontrar Puro Cuento, una selección de 24 narraciones pensadas en toda la familia en la voz de Bárbara Espejo.

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