Fotoprotección y Envejecimiento: todo lo que necesitas saber

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Si tuvieran que elegir lo más importante para prevenir el envejecimiento de la piel… ¿Qué sería?

La respuesta a esta pregunta pareciera ser “la crema antiarrugas”, sin embargo, el sol es uno de los grandes potenciadores del envejecimiento de la piel y para limitar su actividad, el mejor medio es la protección solar.

El fotoenvejecimiento o envejecimiento extrínseco, es el envejecimiento prematuro de la piel resultante de la exposición prolongada y repetida a la radiación solar. El fotodaño se superpone a los cambios por envejecimiento cronológico (o intrínseco), incrementando características de la piel asociadas con la edad, tales como: pérdida de elasticidad, pigmentación irregular y aparición de arrugas finas y gruesas.

La exposición crónica a la radiación ultravioleta (RUV) es la principal responsable de la pérdida de la integridad estructural de la matriz extracelular, generando la apariencia de arrugas profundas en la piel.

En esta matriz, se encuentra el colágeno y las fibras de elastina, que pasan por un proceso de destrucción, potenciado por la RUV, haciendo que la piel pierda fuerza y resistencia con el pasar de los años.

Dentro de los factores de riesgo del fotoenvejecimiento se encuentran:

  • La edad avanzada
  • El género. Los hombres son más propensos al fotoenvejecimiento que las mujeres, debido principalmente a sus hábitos de cuidados de la piel.
  • El fototipo, aquellas personas con color de piel más clara (fototipos I a III) presentan mayor riesgo que aquellas personas de color de piel más oscuro.
  • Aquellos que tienen una mayor exposición solar, como aquellos que tienen trabajos de alta exposición o quienes viven en zonas geográficas de mayores índices UV.
  • Personas que han acumulado daño solar desde su infancia.
  • Los hábitos de vida como la exposición a la contaminación ambiental y el consumo de tabaco.

Para prevenir es importante:

  • La protección del sol, incluso si es necesario, evitarlo. El uso de filtros solares y ropa protectora es la primera línea de defensa contra el fotoenvejecimiento.
  • El agua, la nieve y el hormigón pueden reflejar hasta el 90 por ciento de los rayos ultravioleta, mientras que la sombra reduce la cantidad de rayos ultravioleta entre un 50 y un 90 por ciento.
  • Usar a diario fotoprotectores que contengan filtros de amplio espectro, que brindan protección frente a la radiación ultravioleta A (UVA) y ultravioleta B (UVB). Es importante tener en cuenta que la mayoría de las personas no se aplican una cantidad adecuada de protector solar y esto baja considerablemente el nivel de protección. Por eso se debe reaplicar constantemente o preferir FPS 50 o más.
  • Los factores que aumentan nivel de protección en la ropa incluyen sintéticos (p. Ej., Poliéster), tejidos apretados, telas más gruesas o colores más oscuros.
  • La protección solar estricta puede aumentar el riesgo de deficiencia de vitamina D, sin embargo, la suplementación con vitamina D por vía oral es una alternativa segura, bien tolerada y económica para lograr niveles adecuados de vitamina D

De igual manera, para tener niveles adecuados de vitamina D, la exposición al sol debiera ser en corto tiempo y en horas de intensidad baja, como en las mañanas antes de las 11 de la mañana y la tarde, después de las 18 horas.

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