Nuestras lectoras preguntan: ¿Son todos los lubricantes iguales?

Las inquietudes que surgen en torno a la sexualidad suelen ser infinitas; sin embargo, muchas veces son omitidas por miedo a que se trate de una excepción. En Paula quisimos conversar sobre estos temas abiertamente y darles un espacio a ustedes, nuestras lectoras, para que puedan plantear sus dudas y los expertos ayuden a resolverlas.




LA PREGUNTA

Soy usuaria de lubricantes, pero desde que me compré el primero hace ya dos años, siempre he usado el mismo que es básicamente el primero que vi en la vitrina de una farmacia, porque no me atreví a preguntar mucho más. Hace poco me enteré que existen muchas variedades y que depende para qué uno lo use el tipo que se debería comprar. Me encantaría leer una especie de guía de los lubricantes para entender mejor y, ahora sí, elegir el correcto.

Claudia Pinto, 37 años.

LA RESPUESTA

“Lo primero que hay que entender es que los lubricantes no son solo para personas que tienen problemas de lubricación”, explica Jane Morgan, dueña del sexshop Japi Jane. Cuenta que muchas mujeres son reacias a usarlos porque dicen que ellas son capaces de lubricarse bien y que incluso hay algunas que lo ven como una ofensa. “La lubricación que producimos cuando nos excitamos es interna, básicamente para un tipo de contacto sexual que es la penetración, pero no es para el juego sexual u otros tipos de acercamientos. La principal función de los lubricantes es aumentar el placer y facilitar el juego sexual, ya que agregar unas gotas de lubricante hace que el contacto piel con piel sea más placentero y estimulante”, agrega.

Existen tres tipos de lubricantes: los que son en base a agua, a silicona y a aceite. “Los en base a aceite –y aquí entra la vaselina– son los que menos se usan ya que no son compatibles con los preservativos de barrera, como los condones, porque generan una reacción química que hace que se rompan más fácilmente y por tanto representan un riesgo”, explica Jane.

Los que son en base a agua son los que más se recomiendan para comenzar. “Son los más parecidos a la lubricación natural de la mujer, por tanto se siente más cercano a lo que ya conocemos. En cambio, los en base a silicona son más resistentes, lubrican mejor, pero se siente una sensación más ajena. Es como la silicona que usamos para controlar el frizz del pelo”, aclara la experta. Estos se recomiendan mucho para el sexo anal.

Luego, en cada una de estas tres categorías hay una gran variedad de productos que tienen diversas características y calidad. “Las dos cosas que determinan la calidad de un lubricante son la resistencia, que se mide si es necesario reaplicar muchas veces durante el uso porque se absorbe muy rápido; y lo otro es qué tan pegajosos son, porque lo mejor es que sean suaves e incluso más resbaladizos”, explica Jane.

Hay que tener en cuenta que si bien los lubricantes se suelen usar para diversas experiencias sexuales, desde masajes hasta el coito, no todos sirven para todo. “Los en base a agua son para lubricar la zona íntima y por tanto no se recomiendan para realizar un masaje corporal, ya que cuando se usa en otras zonas se absorbe muy rápido. En ese caso es mejor elegir los en base a silicona, sin embargo, tampoco fueron creados para eso. Para masajes lo mejor es comprar un aceite para masajes”, agrega.

Otras categorías

Además de la base del lubricante –agua, silicona o aceite– , existen otras categorías como los que vienen con saborizantes y los estimuladores. “El primero sirve para sexo oral y los estimulantes tienen vasodilatadores locales, una especie de viagra tópico que hace que fluya más sangre en la zona genital y por tanto se siente calor”, dice Jane y aclara que los dos son compatibles con los diversos tipos de preservativos de barrera.

El otro cuidado que hay que tener –comenta Jane– es en el caso de las mujeres que están buscando quedar embarazadas. “En ese proceso de quedar embarazada a veces el sexo se hace un poco mecánico porque hay ciertos días fértiles y en ocasiones nerviosismo, lo que va en contra de la exitación. Muchas mujeres usan lubricantes para ayudar a la performance sexual, pero los ginecólogos no recomiendan su uso en estos casos porque puede interrumpir el movimiento de los espermatozoides”.

Finalmente, la elección de uno u otro tiene que ver con la experiencia personal. “Yo suelo recomendar para las primerizas los en base a agua porque la sensación que generan es mucho más parecida a la lubricación natural. Y luego, cuando se hacen más expertas, ir pasando a los en base a silicona, con sabor o con estimuladores, porque se siente un poco distinto, hay que acostumbrarse. Sin embargo, una vez que lo hacen, es muy muy placentero”, concluye Jane.

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