Del papel a la pantalla: el futuro digital de la industria del cómic

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Distintas casas editoriales, entre ellas Marvel, explotaron su modelo digital durante la pandemia y otras más tradicionales se subieron a esta tendencia. Además, el mundo de los webtoon irrumpe con fuerza.


En la industria del cómic, el traspaso de mano en mano es, a veces, fundamental. Cuando dentro de un mismo entorno hay quienes siguen a un mismo héroe o historia, prestar un ejemplar siempre es opción. Con la pandemia eso se vio truncado y, por primera vez en décadas -y al menos durante 2020-, las grandes casas editoriales e incluso las famosas convenciones y eventos tuvieron que bajar sus cortinas físicas. El que parecía un incipiente negocio de historietas en línea, que venía al alza durante los últimos años, se armó y encontró su mejor escenario en medio del COVID-19.

Uno de los hechos más relevantes, y que puso directamente el tema sobre la palestra, fue el alto que dio la distribuidora de cómics Diamond en abril de 2020. La firma, nacida durante los 80 en Estados Unidos, es uno de los gigantes de la industria a nivel global y posee acuerdos de distribución exclusiva con firmas como Marvel o DC Cómics.

Con la expansión del coronavirus, la empresa decidió cesar con el abastecimiento a las tiendas físicas por la crisis en la cadena de producción, fuese por el cierre de los locales y la baja en sus ventas, por el llamado “pencils down” de los autores y dibujantes –con el cual se pedía poner en pausa la creación de historias ante la incertidumbre por la pandemia–, entre otras razones. A esta se sumaron distintas medidas impulsadas por las editoriales, desde descuentos a los minoristas para que generasen ventas, impresión de cómics que podrían ser devueltos en caso de no ser vendidos, reducción de las publicaciones y colecciones previamente anunciadas, entre otras.

Pero a pesar de la crisis sanitaria a nivel global, editoriales como DC, Image, Valiant y Darkhorse (y la lista continúa) preparaban una estrategia digital desde hace unos años. Por ejemplo, la casa del Hombre Araña puso a disposición de los usuarios, a través de su plataforma de cómics online Marvel Unlimited, diversos títulos de cómic su firma de forma gratuita, pero con la idea que los interesados se registraran para poder leerlos. Lo mismo hizo Darkhorse, que en su sitio y aplicación tienen un catálogo compuesto por historietas de “The last of us”, “Avatar”, entre otros. Por su lado, DC Cómics publicó nuevas historias digitales con Robin y SuperBoy en diciembre y lanzaron en enero una actualización de su servicio DC Universe Infinite, que aún no está disponible en Chile, pero que acumula miles de títulos de su catálogo de historietas y suman distintas producciones audiovisuales.

“Marvel tenía su plataforma y DC estaba bastante atrasado, no tenía todos los números antiguos de los ochenta o setenta. No estaban digitalizados antes de la pandemia, pero ahora sí tendrán esa librería infinita”, dice Amancay Nahuelpán, artista mapuche-canadiense que ha estado detrás de historias de Mujer Maravilla, Gotham City Monsters, Nightwing, y recientemente terminó con Justice League Dark.

Según explica, cuando Diamond bajó la cortina, DC buscó su propio distribuidor y continuó con sus planes. Eso sí, desarrolló una estrategia digital con historias más cortas y exclusivas, mientras los equipos trabajaban en el material que luego saldría impreso. “Salieron títulos de diez o doce páginas, y ahora los sacarán todos en un tomo recopilatorio físico, porque ahí está la verdadera ganancia de las editoriales: vender el impreso porque la mano de obra ya está pagada y es llegar e imprimir”, dice el dibujante.

Existen distintos tipos de lectores de cómics. Están quienes coleccionan el tomo físico, porque siguen al personaje o historia, y están aquellos que tras adquirir un volumen lo abandonarán. “El que no sabe si quiere comprar un número físico, lo puede tener en digital y así no ocupa espacio, para allá va el tema”, afirma Nahuelpán. Además, DC Cómics está lanzando actualmente maxi series, que son colecciones con una cantidad de tomos ya anunciada, por lo que los seguidores no tienen que amarrarse a una publicación infinita. Para impulsar su estrategia digital y de nuevas plataformas, estrenarán el 20 de abril una colaboración de Batman y Fortnite, en la que se lanzarán trajes para el videojuego y una historieta en la que el llamado Caballero de la Noche enfrentará a los personajes de la franquicia. Esta será digital primero y luego saldrá en papel.

Es común que los fanáticos lean volúmenes de cómic en internet, pero ahora eso se ha multiplicado. Tras terminar con “Justice League Dark”, Nahuelpán dice que recibía mensajes en Twitter, pero los usuarios ponían imágenes de “sitios pirata”. “El lector fiel puede que lo lea así primero, pero el coleccionista después querrá tener su libro físico en la biblioteca e incluso la firma del autor”, afirma. Al inicio de la pandemia, el artista dice que hubo editoriales que sugirieron publicar todo digitalmente, tal como hizo HBO Max con las películas.

“Pero los primeros en saltar fueron los locales físicos porque iban a perder ventas. En DC han estado sacando material digital y luego será impreso. Si esta es la forma en que se puede mantener la industria, va a tener que ser así no más”, lanza el también autor, que publicó recientemente en español su obra “Clandestino”, disponible también en digital.

La industria del cómic asiático

El mercado japonés, sostenido principalmente por publicaciones de numerosos volúmenes que acumulan a veces hasta veinte series distintas, ha sido azotado por la piratería desde hace años. Eso ha llevado que gigantes como Shueisha, detrás de la publicación más importante de ese país, la revista Shonen Jump, lanzase su propio servicio aplicación “plus”, con acceso a más de mil capítulos de manga y a la descarga de hasta cien de ellos semanalmente. La revista en papel, de unas 500 páginas, es publicada semanal y mensualmente y es conocida por el gran espacio físico que utiliza.

Manga Plus, es otra alternativa de la empresa disponible a nivel mundial, pero esta vez gratuita y sin disponer de todos los títulos que se pueden encontrar mediante pago en su otra plataforma.

A ellos se sumó durante la pandemia Mangamo, una plataforma creada por exejecutivos de Hulu, Netflix y Crunchyroll. Lanzada primero para dispositivos iOS durante 2020, y con dos meses de prueba gratuita por las respectivas cuarentenas, luego se expandió a Android y adaptó incluso de forma exclusiva a las viñetas el animé de Netflix “Japón se hunde: 2020”. Su librería inicial comenzó con cerca de 300 títulos de 15 editoriales, pero cada vez suman más.

Webtoon, un formato de cómic en línea hecha de tal forma que el usuario tiene que solo deslizar hacia abajo para continuar en la lectura, es uno de los que más ha crecido en los últimos años. Según la Agencia de Contenido Creativo de Corea, la industria de ese país incrementó su presencia en el extranjero tras la expansión de COVID-19 en el mundo y en un informe que entregaron a finales de 2020 se demostró que el número de lectores aumentó en un 37,4% en el primer semestre. De las 43 empresas de webtoon que participaron, 60,5% dijeron que sus transacciones locales aumentaron y el 71,9% de ellas afirmó que las ventas en el exterior también crecieron.

Algunas de las firmas que trabajan en este formato son Toomics, Mangatoon, Lezhin, Delitoon, WebToon, entre otras. Estas se destacan por tener distintas modalidades de publicación, entre las que están las realizadas por los usuarios y las pagas, que son promocionadas y publicadas por las mismas plataformas.

“Maestro gato”, de la chilena Paulina Palacios, es uno de los cómic locales en WEBTOON e ingresó a la plataforma recién en 2019. “Por lo general, publicar en papel es algo que uno no piensa, mucho menos en Chile, que a veces uno no se imagina siquiera que publiquen cómics”, comenta ella. La ilustradora, que creó su webcómic en 2012 y que publicó el 2016 en papel, ingresó al sitio buscando publicar su obra en inglés y, desde eso, no se ha detenido. En español recién comenzó durante la pandemia y sus seguidores solo suben. El formato en sí, a diferencia del papel, es distinto, dice ella.

La ilustradora sube por sí misma el cómic a la plataforma en inglés y español. Solo en inglés puede generar ganancias en el formato Canvas, que es el sistema gratuito para los creadores. En este puede poner avisos dentro de su publicación y WEBTOON le exige tener mil suscriptores y cuarenta mil visualizaciones mensuales en Estados Unidos. Cumpliendo esos requisitos, se le puede pagar entre US$100 y US$1.000. La otra modalidad, de Originals, funciona con contrato y es necesario que un editor de la empresa contacte. El formato de las historias ha sido tan exitoso, que Netflix y Crunchyroll, el streaming de anime más grande del mundo, han realizado adaptaciones animadas y en acción real de historias de webtoons.

“Es cómodo leer en tu teléfono, porque es algo que tienes siempre en tu mano. Además, la construcción que tienen con los cliffhangers al final de cada capítulo y que solo tengas que deslizar hacia abajo, influye mucho”, dice Pía Prado, directora de Wolu editorial. La ilustradora cuenta que Toomics los contactó el año pasado, durante la pandemia, luego que la empresa lanzara su plataforma latina. La firma estaba en búsqueda de autores y editoriales en español para distribuir sus títulos y sus productos encajaban con el público al que el sitio apunta.

Ante la cancelación de eventos físicos a los que asistían anualmente, como la Comic Con Chile y la Animexpo, buscaron una plataforma digital y Toomics los encontró antes. “Nuestras ventas siempre fueron presencialmente y en el online no se vendía antes. Ahora se mantienen las ventas, pero son todas a través de nuestro sitio web. No ha reducido”, dice Prado.

“Café Amargo”, un título que creó ella en 2013 y que terminó de publicar en físico en 2020, es uno de los que están disponible en la aplicación. A esta se suma “Our story begins with...” y todas las que le sigan serán trasladadas al sistema.

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